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Mostrando las entradas etiquetadas como SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI-1

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 17

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  El Señor se dirigió a Moisés en el monte Sinaí y le dijo:   — Habla a los israelitas y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os entrego, la tierra deberá disfrutar de un tiempo de descanso en honor del Señor.     Seis años sembrarás tu campo, y seis años podarás tu viña y recogerás su producto.   Pero el séptimo año la tierra disfrutará de descanso completo en honor del Señor: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña.   No cosecharás los rebrotes de la última siega, ni vendimiarás las uvas que pueda producir tu viñedo; será un año de descanso para la tierra.   Lo que produzca espontáneamente la tierra en este año de descanso os servirá de alimento a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado y al extranjero que viva contigo;   también a tu ganado y a los animales que haya en tu tierra, les servirá de alimento todo lo que ella produzca. (Levítico 25:1-7) " El capital ecológico del planeta se agota cada vez más rápido. Este año el ...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 16

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Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor. Durante seis días trabajarás y harás en ellos todas tus tareas; pero el séptimo es día de descanso consagrado al Señor, tu Dios. En ese día no realizarás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el inmigrante que viva en tus ciudades. Porque el Señor hizo en seis días el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y el séptimo día descansó. Por eso mismo bendijo el Señor el sábado y lo declaró día sagrado. (Éxodo 20:8-11) Mucho se habla en estos días acerca de la importancia de la sostenibilidad de la economía y la conciliación de la vida laboral y familiar. Es interesante que el mandamiento dado por el Señor es a descansar en imitación de su descanso después de haber llevado a cabo todo el proceso creativo. Sin duda, el mandamiento nos ordena descansar porque era bien consciente de que nuestra tendencia, como consecuencia del pecado, iría en sentido contrario, a...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 15

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  Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el mundo y quienes lo habitan. (Salmo 24:1) Restaurar nuestra relación con la creación de Dios pasa por entender que esta es, tal y como lo indica con claridad meridiana la Escritura, propiedad del Señor y nosotros tan solo somos administradores y mayordomos de la misma. En el contexto bíblico un mayordomo es aquel que está a cargo de los bienes de otro. Tiene como finalidad una buena administración, un cuidado y protección de algo que no es de su propiedad. La mayordomía lleva implícita también la redención de cuentas, es decir, llega un momento en que el administrador o mayordomo debe presentarse ante el propietario y explicar cómo ha usado los bienes que le fueron encomendados (Lucas 16:2) La redención implica que cambia nuestra mentalidad y conducta con relación al uso de los recursos materiales. Nuestros hábitos de consumo han de cambiar teniendo en cuenta criterios como sostenibilidad y un uso adecuado y correcto de los recursos nat...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 14

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  Considero, por lo demás, que los sufrimientos presentes no tienen comparación con la gloria que un día se nos descubrirá. La creación, en efecto, espera con impaciencia que se nos descubra lo que serán los hijos de Dios. Sometida a la caducidad, no voluntariamente, sino porque Dios así lo dispuso, abriga la esperanza de compartir, libre de la servidumbre de la corrupción, la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Y es que la creación entera está gimiendo, a una, con dolores de parto hasta el día de hoy.   Pero no sólo ella; también nosotros, los que estamos en posesión del Espíritu como primicias del futuro, suspiramos en espera de que Dios nos haga sus hijos y libere nuestro cuerpo (Romanos 8:20-23) Porque la rebelión del ser humano fue una catástrofe de dimensiones cósmicas, del mismo modo la redención tiene que alcanzar dimensiones similares. Vimos que el trabajo de Jesús restauró nuestra relación con Dios, con nosotros mismos y con otros seres humanos. También debe...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 13

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  No quiero decir que haya logrado ya ese ideal o conseguido la perfección, pero me esfuerzo en conquistar aquello para lo que yo mismo he sido conquistado por Cristo Jesús. Y no me hago la ilusión, hermanos, de haberlo conseguido ya; pero eso, olvido lo que he dejado atrás y me lanzo hacia adelante. (Filipenses 3:12-13)   En esta aventura de que nuestras rupturas internas sean restauradas conforme nos vamos pareciendo más y más a Jesús, lo importante no es la perfección sino el proceso. La perfección es una trampa que lo pone todo en categorías absolutas, es decir, o todo no nada, o eres perfecto o no lo eres. Contrariamente, el proceso nos habla de progreso, de crecimiento, de movernos en la dirección correcta. La perfección se obsesiona por lo que falta; el progreso, sin olvidar lo que falta, se centra en lo logrado y lo celebra. Nosotros somos y siempre seremos hasta que nos encontremos en la presencia del Padre personas en proceso.   El propio Pablo nos comparte su p...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 12

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  Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero si sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es. (1 Juan 3:2-3)   Para mí lo más significativo de este pasaje es la afirmación: “todavía no”; es importante porque, por un lado, apunta hacia un destino claro y definido, ser como Jesús, algo que ya desarrollé en la entrada anterior.  Por otro, nos indica que somos personas que estamos en ese proceso, que todavía no se ha completado, no se ha realizado en su totalidad y, como tantas otras cosas, tendrán su culminación en la eternidad.   Esto nos enseña que el proceso de seguir a Jesús es un proceso de redención y restauración en el cual el Maestro va sanando las heridas que el pecado ha causado en nosotros a lo largo de nuestra biografía, sea esta largo o corta. Y conforme esas heridas van sanando la imagen de Jesús se va haciendo más y más evidente en nosotros porque, como ya ha s...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 11

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  Porque a quienes Dios conoció de antemano, los destinó también desde el principio a reproducir la imagen de su Hijo, que había de ser el primogénito entre muchos hermanos.  (Romanos 8:29)   Jesús es identificado en las Escrituras como el nuevo Adán. Jesús tuvo éxito donde Adán falló, en la obediencia. Fue esta la que le llevó a la cruz y, consecuentemente, la que hizo posible nuestra salvación. Cuando miro al Jesús que aparece descrito en los evangelios se producen en mí emociones ambivalentes. Por un lado, tristeza, porque Jesús representa el tipo de ser humano que yo hubiera podido ser si el pecado no me hubiera convertido en la piltrafa que soy. Por otro, esperanza, porque Él representa el ser humano que podré ser conforme permito que Dios haga su trabajo de restauración en mi vida.  Porque, de nuevo, la salvación no consiste únicamente en obtener el tiquete para acceder al cielo, sino esa restauración integral de todo lo que el pecado rompió y fracturó. Se...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 10

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He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal.  Amo la ley de Dios con todo mi corazón,  pero hay otro poder  dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí.  ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte?    ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado.  (Romanos 7:21-25)   La rebelión del ser humano contra Dios no solamente rompió nuestra relación con Él y otros seres humanos, también, como indica con tanta claridad el pasaje, nos rompió internamente; algo que ya he desarrollado en otras entradas. Consecuentemente, la salvación también implica una restauración de nuestra fractura interior.   Todos, ...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 9

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  Felices los que trabajan en favor de la paz, porque Dios los llamará hijos suyos. (Mateo 5:9) El comentarista bíblico William Barclay hace la siguiente paráfrasis de esta bienaventu- ranza:  ¡Qué feliz es aquel que crea relaciones justas y sanas entre los hombres, porque su acción es obra de Dios! Los rabinos judíos consideraban que el llamamiento más sublime de un ser humano con- sistía en establecer y promover relaciones justas entre las personas. Aquel que hacía eso, que se esforzaba en esa tarea, reflejaba de forma clara el carácter de Dios, pues el Señor es un Dios de paz. Ya hemos visto que una na de las consecuencias evidentes que ha provocado el pecado es una ruptura en las relaciones entre los seres humanos. Enfrentó a Adán y Eva a causa de quién era responsable de la desobediencia. Enfrentó de forma dramática a Caín con Abel produciendo la muerte de este último. Desde esos inicios la tensión, el conflicto y las discordias entre los seres hu...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 8

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  En cuanto de vosotros dependa, haced lo posible por vivir en paz con todo el mundo.   Y no os toméis la justicia por vuestra mano, queridos míos; dejad que sea Dios quien castigue, según dice la Escritura:  A mí me corresponde castigar; yo daré a cada cual su merecido —dice el Señor—. (Romanos 12:18-19) La redención, como ya hemos visto, implica la restauración de las relaciones interpersonales que fueron rotas por el pecado.  El pedir perdón y el perdonar con acciones intencionales que nos llevan a vivir en la vida cotidiana esa reconciliación. Se espera del seguidor de Jesús tomar la iniciativa en ambas direcciones en obediencia a los mandamientos del Maestro.  La Escritura, sin embargo, es muy realista al respecto; todo y nuestra intencionalidad traducida en iniciativas, no siempre vamos a recibir la respuesta que esperamos y que sería degradable recibir porque generaría restauración. En muchas ocasiones veremos que la parte contraria no va a...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 7

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Por tanto, si en el momento de ir a presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene algo en contra de ti, deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano. Luego regresa y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23-24)   En el sermón del monte Jesús indicó que experimentar el perdón de Dios estaba condicionado a que nosotros perdonáramos a otros. Ya expliqué la razón por la cual creo que el Señor pone semejante condición.  Pero si somos ofensores, en vez de ofendidos, no debemos pensar que quedamos exentos de aceptar responsabilidad por nuestros actos. Tampoco experimentaremos el perdón del Padre si nosotros no hemos pedido perdón a aquellos que hemos ofendido. Para que las relaciones sean restauradas no basta con pedir perdón a Dios por la ofensa cometida. Sin duda, esto es necesario pero no suficiente. Hemos de reconocer el daño causado a otros y pedir perdón por el mismo a aquel o aquellos que lo han sufrido. No está en n...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 6

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    Soportaos mutuamente y, así como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros, cuando alguno tenga quejas contra otro. (Colosenses 3:13) El dolor puede ser el principal obstáculo para el perdón. Las heridas físicas, emocionales, espirituales o una combinación de todas ellas  pueden estar presentes en nuestra experiencia. Simplemente el pensamiento del daño sufrido, especialmente cuando este es injusto o inmerecido, abre de nuevos las heridas e impide la cicatrización. ¿Cómo puede una persona superar ese dolor? No es fácil. La fórmula bíblica es clara pero no fácil. Sólo la meditación en el sufrimiento que Cristo experimentó para que nosotros pudiéramos ser perdonados nos puede dar la fuerza física, emocional y espiritual para superar el dolor y perdonar.  En la práctica eso significa un movimiento en dos pasos: El primero, es meditar en el perdón que yo he recibido y el precio que ha costado. El segundo, es llevar una y otra vez todo nuestro dolor a la cruz ha...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 4

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  Ya no hay distinción entre judío y no judío, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer. En Cristo Jesús, todos sois uno. (Gálatas 3:28) Como vimos, una de las consecuencias del pecado fue la ruptura de la relación entre los seres humanos. Apreciamos como unos seres humanos abusan de otros en función de las diferencias, ya sea de género, sociales, políticas, económicas, raciales, religiosas, etc. La redención que Dios trae por medio de Jesús acaba con todo ello. Una humanidad dividida por el pecado debería ser una humanidad unida de nuevo por el Reino de Dios y su venida. Pablo, y el citado no es el único pasaje, nos indica que en Jesús todas esas distinciones y diferencias que el pecado trajo consigo se han vuelto, o deberían de haberse vuelto, total y absolutamente irrelevantes porque la gracia salvadora y sanadora del Señor las destruye y las transforma en una unidad en la iglesia que es su cuerpo. Lo viejo pasó, indica el apóstol, todas las cosas son hechas nuevas.Todos...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 3

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  En cuanto a vosotros, no habéis recibido un Espíritu que os convierta en esclavos, de nuevo bajo el régimen del miedo. Habéis recibido un Espíritu que os convierte en hijos y que nos permite exclamar: “¡Abba!”, es decir, “¡Padre!” . Y ese mismo Espíritu es el que, uniéndose al nuestro, da testimonio de que somos hijos de Dios.   Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que ahora compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria. (Romanos 8:16-18) La restauración de la relación con Dios nos ofrece una nueva identidad, la de hijos suyos. Va más allá de simplemente permitirnos estar en paz con el Señor. Podríamos estarlo pero en libertad vigilada o condicional. Con nuestro pasado siempre presente y siéndonos recordado una y otra vez.  El hijo de la parábola era muy consciente que aquello que había hecho le privaba del derecho de, si regresaba a la casa del padre, ser tratado como hijo. Aspiraba como máximo a ser ...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 2

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  Por lo tanto, ya que fuimos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.  Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios. (Romanos 5:1-2) El pecado rompió nuestra relación personal con Dios. Desde Edén el ser humano sigue escondiéndose del Señor porque es culpable de haberse rebelado contra Él, su señorío y su autoridad. Todo el sistema veterotestamentario de sacrificios tenía como propósito restablecer, por medio del derramamiento de sangre inocente, la relación rota entre el hombre y Dios; restablecerla aunque fuera de forma temporal, ya que cada pecado volvía a romperla y exigía un nuevo sacrificio en una dinámica sin fin.  El sacrificio único y definitivo de Jesús por cada uno de nosotros ha terminado con esa separación. La salvación que Él ...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN

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  El Hijo de Dios vino para aniquilar la obra del diablo. (1 Juan 3:8) Comenzamos el tercer gran episodio en la historia de Dios, la redención. La humanidad que el Señor tenía en mente no fue posible; el universo que pensó fue inviable. Por tanto, Dios tuvo que intervenir en la historia humana para hacer nuevamente posible aquello que el pecado hizo imposible. Al pensar en las cuatro grandes rupturas que el pecado provocó, con Dios, interna, con otros y con la creación, nos es difícil identificarlas con la obra del diablo. Satanás, la serpiente antigua como es denominada en el Nuevo Testamento, consiguió la rebelión del ser humano contra el Señor y, consecuentemente, las implicaciones que de ello se derivaron y que ya he desarrollado en anteriores entradas. El pecado fue una catástrofe de dimensiones cósmicas que, hasta el día de hoy, continuamos experimentando en nuestro mundo y nuestra vida cotidiana. La salvación, por tanto, ha de ser cósmica y afectar a todas las dimensiones de...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. NO PUDO SER

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  Así que Dios, el Señor, los expulsó del jardín del Edén (Génesis 3:23) El primer capítulo de la gran historia de Dios es la creación. El segundo es la rebelión, y en él hemos visto todas las consecuencias que tuvo para la experiencia humana: ruptura con Dios, interna, con otros seres humanos y con la creación. Antes de pasar al tercer capítulo, la redención, vale la pena resumir lo visto hasta este momento. Nosotros, la humanidad, y el mundo, lo creado por Dios, somos un proyecto fallido, no somos lo que el Señor tenía en mente, sino el resultado del pecado, de nuestra rebelión y deseo de vivir al margen de Él.  Porque el Señor afirmó que todo lo creado era bueno y cuando miramos alrededor nuestro y en nuestro propio interior, nos damos cuenta que es difícil y, en ocasiones, imposible el rastrear esa bondad declarada por Dios.  Precisamente por eso, porque no somos la humanidad ni el universo que el Señor diseñó se hacía precisa su intervención en la historia por medio ...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REBELION 16

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Así que Dios, el Señor, lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase la tierra de la que había sido formado.   Y después de expulsarlo, puso al oriente del jardín de Edén a los querubines y a la espada llameante que se revolvía hacia todas partes para custodiar el acceso al árbol de la vida. (Génesis 3:22-23) Hay tres aspectos que llaman poderosamente la atención en este pasaje y que veremos a continuación. El primero, es que Adán y Eva son expulsados del jardín y han de vagar por la tierra. Hay un profundo simbolismo en esto, ambos han de marchar de casa, se convierten en gente sin hogar, en exiliados que constantemente estarán añorando el regreso al país perdido. Pienso que este vacío producido por ser exiliados está profundamente arraigado en el corazón de todo ser humano y no es difícil para mí verlo entroncado con la parábola del hijo pródigo y el deseo de volver a la casa del padre de donde nunca debimos marchar. El segundo, el la provisión de Dios para cubr...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REBELIÓN 15

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La tierra va a ser maldita por tu culpa. (Génesis 3:17) Ya hemos visto como la declaración de independencia del ser humano con respecto a Dios provocó una ruptura en su relación con el Señor, consigo mismo y con otros seres humanos. La última consecuencia indeseada de esta rebelión es una ruptura con la creación de Dios. Adán y Eva habían recibido la responsabilidad de ser cuidadores y mayordomos de todo lo creado por el Señor, ahora se convertirán en depredadores y destructores de aquello que tenían la responsabilidad de preservar. De nuevo vemos al Señor, no decretando, sino declarando, los efectos que sobre su creación traerá la actitud humana, la tierra va a estar bajo maldición por nuestra culpa. Toda la creación, sin excepción, sufre las consecuencias de nuestra rebelión y sufre de forma pasiva porque no es responsable de nuestra irresponsabilidad. La creación se ve bajo maldición como consecuencia de nuestras acciones y aún, a día de hoy, seguimos destruyend...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REBELIÓN 13

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  A la mujer le dijo:  — Multiplicaré sobremanera las molestias en tus embarazos, y con dolor parirás a tus hijos. Tendrás ansia de tu marido y él te dominará. (Génesis 3:16) Seguimos con la descripción de cómo el pecado fracturó las relaciones entre los seres humanos. Vimos como Adán y Eva se enfrentaron y culparon el uno al otro en vez de solidariamente aceptar responsabilidad por su acción. La interpretación del versículo que encabeza esta entrada tiene muchas, pero que muchas implicaciones. Diferentes versiones lo han traducido de formas distintas. La Biblia de Nuestro Pueblo lo expresa diciendo y él te dominará. La Biblia de las Américas y la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy han traducido este versículo del siguiente modo, y él tendrá dominio sobre ti. La Nueva Traducción Viviente opta por él gobernará sobre ti. Cuando nos acercamos a la interpretación hemos de tener, según mi modesta opinión, en ...