DIOS SIN EL HOMBRE...

Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado: recibió en casa a María, su esposa. (Mateo 1:24) Hay una frase atribuida a Agustín de Hipona que afirma: "El hombre sin Dios no puede; Dios, sin el hombre no quiere". Dios, desde siempre, ha intervenido en la historia por medio de seres humanos; hombres y mujeres que han estado dispuestos a alinearse con su voluntad. Jesús nunca hubiera podido entrar en la historia humana si no hubiera sido por la disponibilidad de José y María para cumplir los designios del Padre. Pero ¿Cómo visualizamos a ambos? José y María debían ser dos adolescentes cuando recibieron las visitas de los ángeles invitándolos a unirse al plan de Dios. Sabemos que el promedio de vida entre las clases populares en el imperio romano, no iba mucho más allá de los treinta años. No es de extrañar, por tanto, que las personas se casaran tan pronto como eran fértiles. Nuevamente, por nuestros conocimientos de la R...