JESÚS/ MI PADRE QUE ESTÁ EN EL CIELO OS LO CONCEDERÁ/ MATEO 18:19-20

Mi Padre que está en el cielo os lo concederá (Mateo 18:19) Me pregunto cuánta frustración ha generado este versículo porque es evidente y claro lo que afirma y, del mismo modo, es evidente y claro que la realidad no concuerda con lo que afirma la Palabra. Todo creyente, sin excepción, ha orado por cosas que no ha recibido ni recibirá nunca. Este pasaje, por tanto, como tantos otros debe ser interpretado y el mejor interprete, como siempre, es el propio Jesús. Partamos de la base que la oración es un misterio, es decir, una dosis excesiva de realidad que el cerebro humano no puede procesar. Sé que es una comparación y, consecuentemente, limitada y sólo trato de usarla de modo orientativo, pero es cómo los ordenadores o computadores, representan para mí un auténtico misterio (tal y como lo he definido anteriormente) su funcionamiento y a lo máximo que aspiro es a que no se me borre el trabajo antes de guardarlo. Ni sabemos ni sabremos el funcionamiento de la oración...