LECCIONES DE LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO: PADECER NECESIDAD

Y él comenzó también a padecer necesidad. (Lucas 15:14) El pecado es como las tarjetas de crédito, más tarde o más temprano te pasa factura. El pecado produce cuatro grandes efectos en la experiencia humana, fractura con Dios, con nosotros mismos, con otros y con la creación. No puedo pensar de ninguna situación de pecado que no desemboque en una de esas rupturas, una combinación de varias de ellas o las cuatro de forma conjunta. Esta es la manera en que el pecado se cobra nuestras elecciones y, muchas veces, con intereses de demora. La idea central que percibo aquí es que al margen del Señor hay necesidades que se ponen en evidencia y que necesitamos satisfacer. El problema, como le pasó al hijo de la historia contada por Jesús, es que nada ni nadie tienen ya la capacidad de satisfacerlas. Hemos probado demasiadas cosas que no nos han acabado de llenar. Aquellas que aún tenemos cierta esperanza de que pudieran ser la solución, aunque fuera temporal, no ...