SOMOS PRESAS DE MIL DEBILIDADES

En efecto, todo sumo sacerdote es alguien escogido entre los hombres para representar ante Dios a todos los demás, ofreciendo dones y sacrificios por los pecados. Puesto que también él es presa de mil debilidades, está en disposición de ser compasivo con los ignorantes y extraviados, y debe ofrecer sacrificios tanto por los pecados del pueblo como por los suyos propios. (Hebreos 5:1-3) Un sacerdote debe tener un conocimiento real de sí mismo; debe ser totalmente consciente y haber aceptado su realidad espiritual y ésta, como no puede ser de otra manera, es usando las palabras del escritor de Hebreos, es que se trata de una persona presa de mil debilidades y tan vulnerable como el resto de la congregación a la que debe servir. Si el sacerdote no acepta su realidad espiritual de vulnerabilidad y pecado no podrá tener la capacidad de desarrollar la necesaria compasión que exige su oficio. Es por eso que los sacerdotes antes de ofrecer sa...