SALMO 58/ HAY UN DIOS QUE HACE JUSTICIA

¿De verdad, poderosos, emiten ustedes sentencias justas? ¿Juzgan equitativamente a los humanos? No, ustedes cometen injusticia a conciencia imponiendo en la tierra la violencia de sus manos. (Salmo 58:3) El apóstol Pablo cuando en Romanos nos hablaba de sumisión a las autoridades nos indicaba que el propósito de Dios para ellas es que promuevan el bien y castiguen el mal; en caso contrario no merecen ni respeto ni obediencia. Vemos que muchos poderosos usan el poder para servirse del pueblo en beneficio propio y no para servir al pueblo sobre el que gobiernan. Usan los instrumentos del estado y del poder para enriquecerse ellos y los suyos y no reflejan en su ejercicio del poder el carácter de un Dios que es justo y ama la justicia. Pienso que los seguidores de Jesús no podemos ser indiferentes ante el abuso del poder, la corrupción, el nepotismo, el uso partidista e instrumental de las instituciones en beneficio de unos pocos y en detrimento de los muchos. Perdem...