SALMO 91. DECLARACIÓN DE CONFIANZA
El que habita al amparo del Altísimo y pernocta a la sombra del Todopoderoso, diga al Señor: Tú eres mi refugio y mi alcázar, mi Dios en quien confío. Este salmo se divide en una introducción, la reproducida al comienzo de esta entrada, y tres estrofas. En el párrafo introductorio el salmista hace una invitación al creyente a expresar de forma clara y pública su confianza en Dios. Es una declaración de principios, de creencias, de valores y, sobre todo, de estilo de vida. Las tres estrofas que siguen a continuación desgranan cómo Dios intervendrá en la vida de aquellos que proclaman su confianza en Él. El Señor no se mantendrá al margen de las diferentes situaciones que sus seguidores tendrán que experimentar y en medio de todas ellas se manifestará una y otra vez. Hay una dicha española relacionada con el mundo de las corridas de toros. La misma, afirma, que es muy fácil mirar los toros desde la barrera. Este proverbio popular lo que viene a decir es que es sumamente fácil decirle a o...