SÍMBOLOS
Sigo avanzando en la lectura del libro de Éxodo. Hoy estaba meditando en varios episodios importantes en la constitución de Israel como una nación, la Pascula y la consagración para Dios de todos los primogénitos, tanto de los seres humanos como de los animales. Me llama la atención que Dios insituye unos símbolos que se transmitan de generación en generación y que sirvan para que todas las generaciones puedan recordar verdades importantes y muy profundas. Vengo de una tradición protestante que ha despreciado los símbolos por considerarlos propios del catolicismo y, por tanto, no les ha dado ni concedido ningún valor. Hemos tenido a gala ser totalmente iconoclastas. Sin embargo, me doy cuenta del valor que tienen los símbolos para ayudarnos a recordar y a entender verdades que son muy profundas. Son pequeñas ventanas a realidades muy profundas que afectan de manera considerable nuestras vidas. Pueden ser recordatorios permanentes de cómo Dios ha intervenido en nuestra pequeña historia ...