DAR 5

Dé cada uno según le dicte su conciencia, pero no a regañadientes o por compromiso, pues Dios ama a quien da con alegría. (2 Corintios 9:7) Tiene todo el sentido del mundo que el Señor ame a quien da con alegría puesto que Él es un Dios que constantemente da y, consecuentemente, cuando nosotros lo hacemos estamos reflejando su carácter, su forma de ser. Pero el apóstol también nos habla acerca de las motivaciones internas que debe haber detrás del acto externo de dar. No es tan importante lo que damos sino por qué y cómo lo hacemos. El punto esencial es poder dar con gozo, con esa satisfacción interna que produce el saber que uno esta alineado con la voluntad de Dios y, al mismo tiempo, está siendo de bendición a otros que ven sus necesidades cubiertas gracias a nuestro dar. No es una osadía afirmar que si esa no es la motivación el valor de nuestra donación queda totalmente anulado a los ojos del Señor. El mismo Pablo afirma que podemos dar con motivaciones incorrecta...