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TESTIGO SOLITARIO

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Continuo con la lectura del libro de Génesis y he llegado hasta el pasaje previo al diluvio, cuando se introduce la persona de Noe. Justamente antes, el autor de Génesis, ha hecho una descripción de la creciente maldad reinante en la tierra como consecuencia del pecado, la maldad del ser humano crecía sin medida y que todos sus pensamientos tendían constantemente al mal. El mal crecía y se extendía de una manera pervasiva por toda la tierra y fue eso lo que llevó al Señor a tomar la decisión de destruir la tierra tras haberse arrepentido de haberla creado. Sin embargo, en medio de ese negro panorama se singulariza a Noe y se dice de él, era un hombre justo y honrado entre sus contemporáneos que vivía de acuerdo con la voluntad de Dios. Me ha hecho pensar en mi propia vida y mi responsabilidad personal. No importa cómo se comporten los componentes de mi generación, cómo actuen o cómo piensen, lo importante es cómo pienso, vivo y actuo yo. Lo importante es si en medio de una generación q...

MUY BUENO

Después de haber culminado la lectura de Apocalipsis vuelvo a comenzar a leer la Biblia por el principio, como ha de ser, por el libro de Génesis. He leído los conocidos relatos de la creación del universo y del ser humano en sus dos dimensiones, el hombre y la mujer, el varón y la varona como indica el libro. El pasaje ya me es conocido, pero ha habido algo que me ha llamado nuevamente la atención, el comentario que el autor hace al final del primer relato de la creación en el capítulo uno versículo 31, Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo era muy bueno. Quiero reseñar el valor y la bondad intrínseca de todo lo creado por el Señor. Nada de le generado por Él es malo en sí mismo o por naturaleza. Sin embargo, cuando miramos a nuestro alrededor vemos maldad por todos los lados y muchas cosas que, objetivamente, a nuestros ojos aparecen como malas. La respuesta está en nuestra rebelión contra Dios. Todo en la creación es bueno, así lo declara el mismo Dios, pero nosotros hemos torc...