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Mostrando entradas de noviembre 18, 2010

SALMO 86. UN CORAZÓN DIVIDIDO

Enséñame, Señor, tu camino
para que camine con fidelidad a ti,
unifica mi corazón para que respete tu Nombre.


Cuando uno se acerca al salmo 86 puede comprobar la existencia de tres divisiones naturales. La primera, que va de los versículos 1 al 7, expresa una profunda súplica elevada por el salmista. En ella se contrasta la tremenda necesidad del suplicante con el carácter de Dios.

La segunda parte, que abarca los versículos 8 al 13 es una estrofa de acción de gracias a Dios por su carácter y también por sus obras, que son descritas como incomparables.

La tercera y última sección del poema, que abarca desde el versículo 14 hasta el final del salmo, reemprende de nuevo el tono suplicante del autor ante la aparición de enemigos que no son identificados ni descritos.

En medio de la segunda estrofa, en la parte de acción de gracias, aparece el versículo que encabeza esta entrada. Me ha llamado la atención la petición y deseo del salmista de tener un corazón unificado. No habla de que su corazón…