DEMOSTRAD

Demostrad con hechos vuestra conversión y no os hagáis ilusiones pensando que sois descendientes de Abrahán. Porque os digo que Dios puede sacar de estas piedras descendientes de Abrahán. (Mateo 3:8-9) La conversión -metanoia en griego- es, literalmente, un cambio de mente. Es algo que se produce en el interior de la persona por obra del Espíritu Santo de Dios. Es, por describirlo de forma visual, un cambio de 180 grados; uno va en una dirección determinada y, en un momento dado, se da cuenta del error en el camino y da ese giro radical. En términos cristianos la conversión sería volvernos hacia el Señor abandonando nuestro viejo estilo de vivir. Los procesos internos sólo pueden ser corroborados por manifestaciones externas, y aquí radica el punto central de la enseñanza del Bautista. Te has convertido ¡Demuéstralo por medio de tus hechos! De nada sirve la doctrina correcta que no va acompañada por la práctica correcta. Santiago, el hermano de Jesús, ya lo afirmab...