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CUARESMA DÍA 10

  Os doy un mandamiento nuevo: Amaos unos a otros; como yo os he amado, así también amaos los unos a los otros. Vuestro amor mutuo será el distintivo por el que todo el mundo os reconocerá. (Juan 13:34-35) Para los que nos denominamos seguidores de Jesús la iglesia es -o debería ser- de gran importancia y necesidad. Ciertamente somos salvados de una manera individual pero, para unirnos a una comunidad. No existe ni en el Nuevo Testamento ni en la historia de los seguidores de Jesús tal como como el cristiano que está bien con el Señor pero no con su cuerpo. Como ya hemos visto hemos sido llamados a bendecir al mundo de parte del Señor. Esto no es una algo teórico, antes bien, algo muy práctico, eminentemente práctico, que se plasma en los ámbitos en los que nos movemos. Hemos visto la familia y el trabajo; hoy nos toca la iglesia. Décadas de pertenecer a la comunidad cristiana me permite (entendiendo que es una generalización) a los miembros de las comunidades en tres tipos: n...

CUARESMA DÍA 9

  Mirad, el salario defraudado a los jornaleros que cosecharon vuestros campos está clamando, y sus clamores han llegado a los oídos del Señor del universo. (Santiago 5:4) Como ya indicábamos ayer pasamos muchas horas en nuestros lugares de trabajo y es uno de los ámbitos done estamos llamados a llevar a cabo la misión de bendecir al mundo de parte del Señor, ya sea con nuestras acciones y/o con nuestras palabras. Ayer hablamos de la invitación que la Cuaresma hace a los empleados a reflexionar sobre cómo están trabajando. Hoy esta invitación se dirige a los empleadores, jefes, propietarios, etc. y les invita a plantearse cómo están llevando a cabo su rol, si tienen conciencia de que son, como cualquier otro seguidor de Jesús, a cumplir la misión en el lugar de trabajo. En última instancia el empleado trabajo para Dios. Del mismo modo, el jefe de rendir cuentas al Señor acerca de si está siendo de bendición para sus empleados. El pasaje de Santiago es duro y si se lee en su context...

CUARESMA DÍA 8

  Poned el corazón en todo lo que hagáis, como si lo hicierais para el Señor y no para los hombres. (Colosenses 3:23) Para tener una idea completa te recomiendo que leas los versículos que preceden y siguen al que he escrito. También los paralelos que encontrarás  en Efesios capítulo 6. En ambos la terminología nos puede llamar a engaño -amos y esclavos-, pero, si la sustituimos por empleado y empleador, nos encontramos con una buena ética del trabajo y un modo de cumplir la misión siendo de bendición. El lugar de trabajo es, sin duda, donde pasamos una buena parte de nuestras vidas. En el mismo hay dos roles básicos ya mencionados, el jefe y el empleado. También existe la persona que es un autónomo o auto empleado, es decir, es su propio jefe. Si lo pensamos con un mínimo de profundidad veremos que nuestro trabajo bendice a otros. Generamos bienes y/o servicios que están destinados a suplir las necesidades de aquellos que los consumen. A los ojos del Señor el trabajo de ...

CUARESMA DÍA 7

Pero si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que el que no creyó. (1 Timoteo 5:8) Llamados a bendecir al mundo de parte del Señor y la Cuaresma como tiempo para evaluarnos a la luz de ese propósito divino. Lo cierto es que nos movemos, cada uno de nosotros, en diferentes ámbitos y el más cercano a nosotros es, sin duda, nuestra familia. El ser de bendición comienza en nuestra hogar. Sería ridículo que pretendamos bendecir al mundo o estemos haciéndolo y no suceda en nuestra casa. Pablo es tajante en su descripción de aquel que es irresponsable con relación a las necesidades, no sólo materiales, sino emocionales, intelectuales, sociales y, naturalmente, espirituales. Aprovecha la Cuaresma para examinarte a la luz de este principio bíblico. No seas superficial, añade capas de discernimiento; por ejemplo, reflexionando acerca de qué dirían los de tu casa al respecto si tuvieras el valor o la oportunidad de preguntarles y que te di...

CUARESMA DÌA 6

  Glorificad en vuestro corazón a Cristo, el Señor, estando dispuestos en todo momento a dar razón de vuestra esperanza a cualquiera que os pida explicaciones. Pero, eso sí, hacedlo con dulzura y respeto. (1 Pedro 3:15) Salvados para unirnos a Dios en su deseo de bendecir al mundo. No es tan difícil, lo hacemos por medio de nuestras acciones de amor, justicia y misericordia. También por medio de nuestras palabras. Ayer vimos como las palabras pueden ser usadas para hacer bien a otros. Hoy nos centramos en algo que ha sido y es central en nuestra fe, dar testimonio de la esperanza que hay en nosotros. Habitualmente eso se ha conocido como la evangelización, la proclamación del mensaje de  salvación, el ayudar a la persona no creyente a relacionar nuestra experiencia de vida con Dios.  Hoy la Cuaresma nos invita a observar nuestra vida desde fuera y plantearnos en qué medida estamos siendo fieles a este mandado de Pedro que, no olvidemos, está dentro del contexto de bendeci...

CUARESMA DÍA 5

Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina. (Proverbios 12:18) La misión, como ya he comentado, consiste en bendecir al mundo de parte del Señor por medio de nuestras acciones y palabras. Hoy y mañana vamos a responder a la invitación cuaresmal reflexionando sobre el uso de nuestro lenguaje y en qué medida lo utilizamos para bendecir a otros. Nuestras palabras, como dice el autor de Proverbios, pueden dañar o curar, hundir en la miseria o consolar, expresar desprecio o amor incondicional. Ya nos indicaba Santiago, el hermano de Jesús, el increíble poder que la lengua puede tener, cuán destructiva puede ser cuando la usamos de forma  inadecuada.  La Cuaresma es simplemente observar desde el exterior nuestra propia vida, hacerlo con toda la objetividad que sea posible, hacerlo en compañía del Espíritu Santo y, naturalmente, actuar en base a lo observado. De lo contrario la reflexión cuaresmal se convierte en un mero ejercicio in...

CUARESMA DÍA 4

  Porque quien sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado. (Santiago 4:17) La misión del Señor -a la que somos llamados a unirnos- es mucho más fácil de lo que en ocasiones nuestra mente cree o nuestra teología nos ha enseñado. Consiste simplemente en bendecir al mundo de parte de Dios; y una de las maneras de hacerlo es por medio de nuestros actos de amor, justicia y misericordia hacia otros. Ya hace algunos años un amigo se justificaba de su posición ante Dios afirmando que él no hacía daño a nadie. Probablemente era cierto. Sin embargo, el tema es que tampoco hacía bien a nadie. No era en absoluto intencional en buscar oportunidades de bendecir o aprovechar aquellas que Dios le ponía en el camino. No entendía, y supongo que sigue sin hacerlo, el pecado de omisión.  Los antiguos egipcios se presentaban ante Osiris, el dios del infamando, quien determinaba si eran dignos de entrar en el más allá. Los juzgados por la divinidad se defendían dando cuenta de todo el mal que n...