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CUARESMA DÍAS 39 Y 40

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Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría. (Salmo 90:12)  La Cuaresma, ese tiempo de reflexión llega a su fin con el domingo de ramos.  Envejecer es algo inevitable, sin embargo, como ya he escrito en otras ocasiones, volverse sabio es una opción que cada uno de nosotros debe tomar. En la vejez cristaliza lo que hemos estado viviendo a lo largo de nuestra vida. En ese momento vital se muestra todo el efecto acumulado de nuestra vida, la sabiduría o la necedad. Cada acto, cada decisión, cada  omisión, cada prioridad, cada actitud va dejando un impacto en nuestra vida, nos va moldeando y un buen día tomamos conciencia de esa realidad, aveces, demasiado tarde para rectificar.  La finalidad de la Cuaresma era reflexionar, no por el placer de hacer un ejercicio intelectual, sino para vivir de forma diferente. Para tomar conciencia y rectificar. Para hacerlo antes de que sea demasiado tarde y nos demos cuenta que nos estamos volviendo ...

CUARESMA DÍA 38

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  Acerquémonos, pues, llenos de confianza a ese trono de gracia seguros de encontrar, seguros de encontrar la misericordia y el favor divino en el momento preciso. (Hebreos 4:16) Culpa, miedo y vergüenza son los tres estados del ser humano que aparecen en Génesis 3. De los tres, no únicamente de la culpa, nos libra Jesús por medio de su muerte. Ya vimos la culpa y el miedo, reflexionemos hoy acerca de la vergüenza. La vergüenza es la convicción interna de no ser el tipo de personas que uno debería ser. Somos conscientes de que no somos el tipo de ser humano que Dios espera que seamos. El problema es que, si somos honestos con nosotros mismos, nos damos cuenta de que tampoco somos el tipo de personas que queremos ser. La culpa tenía relación con lo que lo hago; la vergüenza tiene que ver con lo que soy. La culpa afirma que he hecho algo malo. La vergüenza dictamina que soy malo y, al serlo, no puedo estar en la presencia de Dios porque de seguro Él me rechaza y no puede ni quiere ni...

CUARESMA DÍA 37

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  Amor y temor, en efecto, son incompatibles; el auténtico amor elimina el temor, ya que el temor está en relación con el castigo, y el que teme es que aún no ha aprendido a amar perfectamente. (1 Juan 4:18)  Muchas personas, incluso seguidores de Jesús, tienen miedo del Señor. No hablo del temor o respeto reverente que es, según dicen las Escrituras, el principio de un vida sabio. Hablo de auténtico miedo. El miedo es una de las emociones básicas y está vinculado con la supervivencia. Es una sensación desagradable e intensa relacionada con una percepción de peligro sea este real o imaginario. El miedo, como indica Juan en su carta, está relacionado con el castigo. Tener miedo del Señor es una clara evidencia de que no tenemos la imagen correcta de Él, que nuestra percepción de Dios tal vez esté construida sobre nuestra biografía, nuestro contexto religioso pero, para nada en el Dios de la Biblia. Porque si algo caracteriza nuestra relación con Dios es el amor total e incondic...

CUARESMA DÍA 36

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  Entró una vez por todas en el lugar santísimo, no con sangre de machos cabríos o de toros, sino con la sangre propia, rescatándonos así para siempre. (Hebreos 9:13) Cuando nos acercamos al capítulo 3 del libro de Génesis observamos que el pecado introdujo en la experiencia del ser humano la culpa, la vergüenza y el miedo. El sacrificio de Jesús nos libra de estos tres efectos del pecado y es bueno, durante este tiempo de Cuaresma, reflexionar sobre cada uno de ellos. Hoy te invito a pensar en la culpa. La culpa es una responsabilidad y un sentimiento. Responsabilidad por haber transgredido por medio de nuestras acciones u omisiones determinadas leyes. Sentimiento porque experimentamos un dolor interior por habernos saltado nuestras reglas éticas y morales. Por tanto, somos y nos sentimos. Aunque podemos ser sin sentir, sin tener conciencia de esa responsabilidad que hemos asumido al transgredir la ley de Dios. Es importante tener en cuenta esta doble dimensión -responsabilidad y ...

CUARESMA DÍA 35

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  ¿Me amas? (Juan 21:17) En tres ocasiones Jesús le hizo esta pregunta a Pedro. Estamos todavía en tiempo de Cuaresma, de reflexión, de sana introspección, algo que la ajetreada vida cotidiana nos impide llevar a cabo con asiduidad. ¿Qué le respondemos al Maestro cuando hoy nos hace a cada uno de nosotros esa misma pregunta? Sólo puedo compartirte la reflexión que ha generado en mí. Jesús, sé que amarte no es tener sentimientos positivos y cálidos hacia ti. Tú mismo me dijiste que hay formas prácticas de demostrarlo porque, al fin y al cabo, obras son amores y no buenas razones. El amor que no se plasma en acción no es amor bíblico. Me enseñas que si te amo guardaré tus mandamientos que, por otra parte, no son gravosos, están diseñados para bendecirme. Sé que si digo que te amo seré intencional en parecerme más y más a ti, porque al hacerlo desarrollaré mi mejor versión y me volveré, al mismo tiempo, más humano. También sé que si afirmo amarte te seguiré en tu misión de reconciliac...

CUARESMA DÍA 34

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  Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor.   Durante seis días trabajarás y harás en ellos todas tus tareas;   pero el séptimo es día de descanso consagrado al Señor, tu Dios. En ese día no realizarás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el inmigrante que viva en tus ciudades.   Porque el Señor hizo en seis días el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y el séptimo día descansó. Por eso mismo bendijo el Señor el sábado y lo declaró día sagrado. (Éxodo 20:8-11) Siempre me ha sorprendido que el mandamiento del Señor contenido en el decálogo entregado a Moisés fuera para que descansáramos, no para que trabajáramos. De hecho, es el mandamiento más extenso de todos ellos.  Descansar en esta sociedad 24/7 tiene muchos significados. Primero, es una imitación del Señor que descansó el séptimo día. Segundo, es un acto de rebeldía contra una sociedad que nunca para, en la que todos los com...

CUARESMA DÍA 33

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  En cambio el Espíritu produce: amor, gozo, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. (Gálatas 5:22-23) Jesús, el Maestro, afirmó que honramos a nuestro Dios y Padre cuando llevamos mucho fruto. Dijo también que esa sería una evidencia irrefutable de que somos sus discípulos. Pablo lo aterriza -como es su costumbre- en este conocido pasaje de su carta a los Gálatas. El razonamiento sería el siguiente: Jesús vive en la vida de cada uno de sus seguidores. Lo hace por medio de su Espíritu Santo. De hecho, Pablo afirma que si alguien no tiene el Espíritu no pertenece a la familia de Jesús. La evidencia externa de esta realidad interna es el fruto que el Espíritu produce en la vida de los seguidores de Jesús, un fruto que debe ser visible para las personas que nos rodean. Este sería el que honra al Padre y prueba nuestro discipulado. Volvamos, una vez más, a la reflexión de este tiempo cuaresmal...