DAR FRUTO EN LA VEJEZ
Aun en la vejez dará su fruto. (Salmo 92:15) El pasado día 21 cumplí 70 años. Soy un viejo, no lo puedo negar, de hecho lo soy desde hace bastante tiempo. Mis fuerzas declinan, la flexibilidad se pierde, el cansancio aparece más temprano, la recuperación cuesta más y se acabó, entre otras cosas, el trasnochar. Todo eso es verdad, es inevitable, debe aceptarse. Pero hay algo que el tiempo no puede deteriorar, la fuerza de mi misión, del propósito para el cual Dios me ha creado (por cierto, que no es algo privativo de los que estamos mal llamados "a tiempo completo", sino de cualquier seguidor de Jesús) en mi caso es ayudar a las personas a que puedan ser su mejor versión, aquello que el Señor tenía en mente cuando las creó. Ciertamente la edad obliga a expresar la misión de forma diferente, por medio de otros canales distintos a los que uno utilizaba en su juventud y en sus años de madurez. Pero, como esa misión es perenne, no caduca, está siempre ahí hasta el día en que est...