JESÚS, LO QUE LOS DEMÁS PIENSAN NO TE DEFINE
Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que ahora compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria. (Romanos 8:17) Seguimos con la necesidad de responder a la pregunta acerca de quién somos. Una tendencia, como ya vimos, es definirnos por medio de aquello que logramos, por medio de nuestro estatus, poder, los roles que desempeñamos. En ocasiones, llegamos a creer que somos lo que los demás piensan de nosotros mismos. Si los demás nos quieren, nos aceptan, nos incluyen; entonces somos valiosos, tenemos dignidad, somos alguien. El problema es que aquello que otros piensan de nosotros nos define. Somos lo que las personas que hay a nuestro alrededor piensan y dicen acerca de nosotros. Cuando esto pasa estamos constantemente gestionando las impresiones, es decir, acomodándonos para no ser rechazados por los demás, para que no nos dejen de lado, para que no nos rechacen. Si no me quieren no soy digno, c...