Entradas

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 9

Imagen
  Felices los que trabajan en favor de la paz, porque Dios los llamará hijos suyos. (Mateo 5:9) El comentarista bíblico William Barclay hace la siguiente paráfrasis de esta bienaventu- ranza:  ¡Qué feliz es aquel que crea relaciones justas y sanas entre los hombres, porque su acción es obra de Dios! Los rabinos judíos consideraban que el llamamiento más sublime de un ser humano con- sistía en establecer y promover relaciones justas entre las personas. Aquel que hacía eso, que se esforzaba en esa tarea, reflejaba de forma clara el carácter de Dios, pues el Señor es un Dios de paz. Ya hemos visto que una na de las consecuencias evidentes que ha provocado el pecado es una ruptura en las relaciones entre los seres humanos. Enfrentó a Adán y Eva a causa de quién era responsable de la desobediencia. Enfrentó de forma dramática a Caín con Abel produciendo la muerte de este último. Desde esos inicios la tensión, el conflicto y las discordias entre los seres hu...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 8

Imagen
  En cuanto de vosotros dependa, haced lo posible por vivir en paz con todo el mundo.   Y no os toméis la justicia por vuestra mano, queridos míos; dejad que sea Dios quien castigue, según dice la Escritura:  A mí me corresponde castigar; yo daré a cada cual su merecido —dice el Señor—. (Romanos 12:18-19) La redención, como ya hemos visto, implica la restauración de las relaciones interpersonales que fueron rotas por el pecado.  El pedir perdón y el perdonar con acciones intencionales que nos llevan a vivir en la vida cotidiana esa reconciliación. Se espera del seguidor de Jesús tomar la iniciativa en ambas direcciones en obediencia a los mandamientos del Maestro.  La Escritura, sin embargo, es muy realista al respecto; todo y nuestra intencionalidad traducida en iniciativas, no siempre vamos a recibir la respuesta que esperamos y que sería degradable recibir porque generaría restauración. En muchas ocasiones veremos que la parte contraria no va a...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 7

Imagen
Por tanto, si en el momento de ir a presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene algo en contra de ti, deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano. Luego regresa y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23-24)   En el sermón del monte Jesús indicó que experimentar el perdón de Dios estaba condicionado a que nosotros perdonáramos a otros. Ya expliqué la razón por la cual creo que el Señor pone semejante condición.  Pero si somos ofensores, en vez de ofendidos, no debemos pensar que quedamos exentos de aceptar responsabilidad por nuestros actos. Tampoco experimentaremos el perdón del Padre si nosotros no hemos pedido perdón a aquellos que hemos ofendido. Para que las relaciones sean restauradas no basta con pedir perdón a Dios por la ofensa cometida. Sin duda, esto es necesario pero no suficiente. Hemos de reconocer el daño causado a otros y pedir perdón por el mismo a aquel o aquellos que lo han sufrido. No está en n...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 6

Imagen
    Soportaos mutuamente y, así como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros, cuando alguno tenga quejas contra otro. (Colosenses 3:13) El dolor puede ser el principal obstáculo para el perdón. Las heridas físicas, emocionales, espirituales o una combinación de todas ellas  pueden estar presentes en nuestra experiencia. Simplemente el pensamiento del daño sufrido, especialmente cuando este es injusto o inmerecido, abre de nuevos las heridas e impide la cicatrización. ¿Cómo puede una persona superar ese dolor? No es fácil. La fórmula bíblica es clara pero no fácil. Sólo la meditación en el sufrimiento que Cristo experimentó para que nosotros pudiéramos ser perdonados nos puede dar la fuerza física, emocional y espiritual para superar el dolor y perdonar.  En la práctica eso significa un movimiento en dos pasos: El primero, es meditar en el perdón que yo he recibido y el precio que ha costado. El segundo, es llevar una y otra vez todo nuestro dolor a la cruz ha...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 5

Imagen
Porque, si vosotros perdonáis a los demás el mal que os hayan hecho, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial. Pero, si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestros pecados. (Mateo 6:14-15) La restauración en las relaciones entre las personas únicamente se consigue por medio del perdón. En primer lugar debemos afirmar que el perdón es un mandamiento que viene directamente de los labios de Jesús.  El segundo lugar es importante indicar que el perdón es algo que otorgamos de forma unilateral, es decir, perdonamos porque nos lo pide el Maestro y lo hacemos tanto si el ofensor nos pide perdón como si no lo hace. Son muchas las ocasiones en que la persona que nos ha ofendido, no solo no nos pide perdón, sino que incluso puede jactarse de la ofensa cometida. Aunque sea así el perdón lo damos de forma unilateral en obediencia al Señor. En tercer lugar si no perdonamos tampoco seremos perdonados por el Padre. Para mí tiene todo el sentido. El Señor,...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 4

Imagen
  Ya no hay distinción entre judío y no judío, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer. En Cristo Jesús, todos sois uno. (Gálatas 3:28) Como vimos, una de las consecuencias del pecado fue la ruptura de la relación entre los seres humanos. Apreciamos como unos seres humanos abusan de otros en función de las diferencias, ya sea de género, sociales, políticas, económicas, raciales, religiosas, etc. La redención que Dios trae por medio de Jesús acaba con todo ello. Una humanidad dividida por el pecado debería ser una humanidad unida de nuevo por el Reino de Dios y su venida. Pablo, y el citado no es el único pasaje, nos indica que en Jesús todas esas distinciones y diferencias que el pecado trajo consigo se han vuelto, o deberían de haberse vuelto, total y absolutamente irrelevantes porque la gracia salvadora y sanadora del Señor las destruye y las transforma en una unidad en la iglesia que es su cuerpo. Lo viejo pasó, indica el apóstol, todas las cosas son hechas nuevas.Todos...

SER DISCÍPULO EN EL SIGLO XXI. LA GRAN HISTORIA DE DIOS. REDENCIÓN 3

Imagen
  En cuanto a vosotros, no habéis recibido un Espíritu que os convierta en esclavos, de nuevo bajo el régimen del miedo. Habéis recibido un Espíritu que os convierte en hijos y que nos permite exclamar: “¡Abba!”, es decir, “¡Padre!” . Y ese mismo Espíritu es el que, uniéndose al nuestro, da testimonio de que somos hijos de Dios.   Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que ahora compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria. (Romanos 8:16-18) La restauración de la relación con Dios nos ofrece una nueva identidad, la de hijos suyos. Va más allá de simplemente permitirnos estar en paz con el Señor. Podríamos estarlo pero en libertad vigilada o condicional. Con nuestro pasado siempre presente y siéndonos recordado una y otra vez.  El hijo de la parábola era muy consciente que aquello que había hecho le privaba del derecho de, si regresaba a la casa del padre, ser tratado como hijo. Aspiraba como máximo a ser ...