Entradas

LA NUEVA VIDA EN CRISTO VII

Imagen
Estoy seguro de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni potestades cósmicas, ni lo presente, ni lo futuro, ni poderes sobrenaturales, ni lo de arriba, ni lo de abajo, ni cualquier otra criatura, será capaz de arrebatarnos este amor que Dios nos tiene en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 8:38-39) La licencia para matar era la prerrogativa que James Bond, el agente 007 tenía. Algunos, incapaces de entender o asimilar la gracia incondicional e inmerecida del Señor la confunden como si fuera una licencia para pecar y, por tanto, reaccionan contra ella aferrándose al legalismo y a una vida en la que las obras desplazan a la gracia del Señor. Pero la gracia, tan poéticamente reflejada en estos versículos por parte del apóstol, es verdaderamente una licencia para cambiar. Nadie puede aceptarse a sí mismo si no es aceptado por alguien externo a él que conozca total y absolutamente su realidad y, a pesar de la misma, ofrezca aceptación. Cuando esta maravilla se da la pe...

LA NUEVA VIDA EN CRISTO VI

Imagen
Estamos seguros, además, que todo colabora al bien de los que aman a Dios, de los que han sido elegidos conforme a su designio. Porque a quienes Dios conoció de antemano, los destinó también desde el principio a reproducir la imagen de su hijo, que había de ser el primogénito entre muchos hermanos. (Romanos 8:28-29) Para ser sincero he escuchado muchas barbaridades a la hora de interpretar este versículo. Algunos piensan que a los cristianos todo les irá bien. Otros afirman que las circunstancias negativas o dolorosas al final el Señor las transforma en bendición. Aún otros insisten que lo malo que nos pasa es bueno y que, en su momento, entenderos que era lo mejor que nos podía haber sucedido. Sin negar que, en ocasiones y sólo en ocasiones, eso se da ¿Qué puede haber de bueno en la muerte de un bebé o en la vida de un adolescente que se ve sesgada por un conductor que está ebrio? Para poder interpretar adecuadamente este pasaje nos hemos de centrar en la palabra ...

LA NUEVA VIDA EN CRISTO V

Imagen
Asimismo, aunque somos débiles, el Espíritu viene en nuestra ayuda; aunque no sabemos lo que nos conviene pedir, el Espíritu intercede por nosotros de manera misteriosa. Y Dios, que sondea lo más profundo del ser, conoce cuál es el sentir de ese Espíritu que intercede por los creyentes de acuerdo con su divina voluntad. (Romanos 8:2 y 27) Es bien cierto que, a menudo, yo no sé qué me conviene pedir. Dada mi falta de perspectiva en muchos temas me he dado cuenta con el paso del tiempo, que aquello que pedía realmente no me convenía ¡Qué bien que el Señor en su gracia y misericordia no me lo concedió! porque hubiera sido una catástrofe debido a las consecuencias física, emocionales, espirituales o relaciones que de haberlo obtenido hubiera experimentando. No creo que sea algo de lo cual avergonzarse, simplemente es el resultado natural de nuestra limitad capacidad de comprender y entender las cosas. Es por eso que encuentro muy valioso esta enseñanza del apóstol Pabl...

LA NUEVA VIDA EN CRISTO IV

Imagen
Pero no sólo ella; también nosotros, los que estamos en posesión del Espíritu como primicias del futuro, suspiramos en espera de que Dios nos haga sus hijos y libere nuestro cuerpo. (Romanos 8:23) Pablo introduce en los versículos 18 al 25 el concepto de la esperanza del creyente. Entre otros aspectos me ha llamado especialmente la atención la idea de nuestro deseo de que, finalmente, Dios nos haga sus hijos. Creo que el versículo precisa de una explicación. Ya somos hijos de Dios desde el momento en que aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador personal. Así lo afirma una y otra vez la Escritura. Sin embargo, también es cierto que el día de la conversión fue el comienzo de un largo viaje que tiene como propósito que Jesús sea formado en nuestras vidas, llegar a ser como Él, poder ser aquel ser humano que Dios tuvo en mente y el pecado hizo inviable debido a nuestra relación contra el Padre.  Somos, pues, gente en proceso de ser más y más similares a Jesús en...

LA NUEVA VIDA EN CRISTO III

Imagen
Los que se dejan conducir por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. (Romanos 8:14) Si, como parece indicar el apóstol, tenemos dos naturalezas en pugna en nuestras vidas, hemos de tomar decisiones acerca de cuál de ellas queremos que sea la que gobierne y dirija nuestra vida. Siempre me ha sido de utilidad pensar en la vida como un vehículo. Sólo una persona puede estar al volante del mismo; resulta inconcebible el pensar en dos individuos intentando manejar simultáneamente o pugnando por tomar el control. Sin duda la situación podría resultar catastrófica.  Pablo indica con total claridad que es nuestra responsabilidad permitir que sea el Espíritu de Dios quien esté al volante de nuestro proyecto vital. Quien conduce decide el destino y la dirección. Quien controla nuestra vida, tal y como escribe el mismo Pablo dirigiéndose a los Gálatas, es quien determina qué tipo de resultados o de frutos produce la misma. Sabemos lo que el Espíritu gener...

NUEVA VIDA EN CRISTO II

Imagen
Ahora bien, el afán por satisfacer los apetitos desordenados conduce a la muerte, el hacer lo que es propio del Espíritu lleva a la vida y a la paz. (Romanos 8:6) Pablo en los versículos en los que se enmarca este pasaje habla de las dos naturalezas que coexisten en la vida del seguidor de Jesús, la vieja y la nueva, la carne y el Espíritu. Es cierto que algunos pensadores cristianos niegan la existencia de esa dualidad dentro del creyente y afirman la existencia de una sola. Personalmente pienso que la enseñanza bíblica -tal y como la entiendo- enseña ese principio y, además, la experiencia personal la confirma; desgraciadamente día tras días. En definitiva, si las dos conviven, domina aquella a la que alimentamos, ante cuya influencia y seducción sucumbimos. El apóstol ya nos habló en el capítulo siete de la contradicción que supone haber sido liberados para... volver a ser esclavos del pecado voluntariamente. Aquí Pablo añade un matiz más, las consecuencias de obede...

NUEVA VIDA EN CRISTO I

Imagen
Ninguna condena, por tanto, pesa ya sobre los que pertenecen a Cristo Jesús, pues la ley del Espíritu que da vida en Cristo Jesús me ha liberado de la ley del pecado y de la muerte. (Romanos 8:1-2) El capítulo 8 de la carta está dedicado a hablar de la vida en el Espíritu y las implicaciones que tiene sobre el seguidor de Jesús. Pablo ya demostró con sus argumentos la incapacidad de la ley para producir vida y como puso de manifiesto la realidad del pecado en nuestra experiencia como seres humanos. Pero el apóstol comienza el capítulo con una declaración de esperanza; ya no somos condenados. Cuando tomamos la decisión de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador, cambia, como ya hemos visto, nuestro estatus legal. El pecado ya no tiene la capacidad de condenarnos porque, aunque hemos quebrantado la ley, Jesús ha pagado el precio que la ley justamente exigía por las transgresiones. Pablo ha ido insistiendo en esto una y otra vez desde el capítulo cinco ¡Somos libres! ¡N...