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MI PADRE NO CESA NUN CA DE TRABAJAR

JUAN 5:18 Jesús cura a un hombre paralítico que lleva enfermo, según indica el mismo texto, 38 años. El problema es que el día que lo lleva a cabo es sábado, el día de reposo para los judíos, el día en que ningún trabajo, incluído según los puristas de la Ley, el sanar a un hombre enfermo. Semejante osadía por parte del Maestro le crea problemas tanto a Él como al pobre hombre que después de toda una vida de incapacidad fue liberado y podía vivir como una persona normal y valerse por sí mismo. El texto indica que, literalmente los judíos le perseguían y se veía obligado a justificarse. De hecho, indica las palabras que usó para ello: Mi Padre no cesa nunca de trabajar; por eso yo trabajo también en todo tiempo. Personalmente he encontrado muy significativa esta afirmación de Jesús y he recordado que el tiempo que me sostuvo cuando en medio de todos los probemas y dificultades yo pensaba, o al menos sentía, que Dios no estaba haciendo nada ya que no había ningún cambio ningún progreso,...

CREYO EN JESÚS

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JUAN 4:43-54 En este relato Jesús vuelve a Galilea, la tierra donde se había criado, después de un periplo por tierras samaritanas. Es interesante el comentario editorial de Juan acerca de que ningún profeta es bien valorado en su tierra ¿Por qué será? Allí, en Caná, se encuentra con un miembro de la corte de Herodes que tiene un hijo al borde la muerte. El hombre insiste e insiste en que Jesús le acompañe para que su vástago pueda ser sanado. Imagino que en su mente la presencia física del Maestro era necesario, importante o, al menos, le daba más seguridad. Pero ante su insistencia Jesús simplemente le indica, vuelve a tu casa: tu hijo ya está bien. Es la respuesta de aquel hombre lo que ha llamado en esta ocasión mi atención, Aquel hombre creyó lo que Jesús le había dicho y se fue. El esto es historia. Llegó a la casa y se encontró con su hijo totalmente recuperado. La actitud de aquel hombre de creer las palabras de Jesús y actuar en consecuencia marchando. No volvió a insistir e...

SED DE SIGNIFICADO

JUAN 4:1-42 Hoy he comenzado el día leyendo el encuentro de Jesús con la mujer samaritana. Habría muchas consideraciones que hacer acerca del pasaje y de cómo Jesús rompe las barreras raciales, culturales y de genero, habla con una mujer, además samaritana y además notable por su mala reputación y, por si fuera poco, es a la primera persona a la que le revela su condición de Mesías. Todo eso es digno de señalar, por supuesto, pero no ha sido lo que más ha llamado mi atención. Lo han hecho las palabras que Jesús le dirigió a aquella mujer: Todo el que bebe de esta agua volverá a tener sed; en cambio, el que beba del agua que yo quiero darle, nunca más volverá a tener sed. Porque el agua que yo quiero darle se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna. Es evidente que Jesús no habla de la sed física. Lo hace acerca de una sed más profunda, la sed de sentido, de propósito, de significado en nuestras vidas. Yo tengo ese tipo de sed y tengo una profunda necesidad de...

CREER Y ACEPTAR

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JUAN 3:22-36 El Padre ama al Hijo y ha puesto todas las cosas en sus manos. El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; pero quien no lo acepta, no tendrá esa vida; está bajo el peso de la ira de Dios. A menudo, en el evangelio de Juan este tanden, creer y aceptar aparecen unidos. No basta con creer, es necesario aceptar. Juan 1:12 vuelve a enfatizar esa idea refiriéndose a la venida de Jesús a este mundo. Creer en Jesús es estar de acuerdo con quién es Él, cuál es su propósito y cuáles son sus planes para el mundo y para nuestras vidas. Creer, estar de acuerdo, ha de llevarnos a la aceptación de lo anteriormente dicho, es decir, a hacerlo propio, hacerlo nuestro, incorporarlo a nuestra vida, a nuestro proyecto vital. Por tanto, cuando creo, estoy de acuerdo, aceptó, lo hago mío. Estos dos pasos llevan a un tercero que prueba la genuinidad de los dos anteriores, vivimos de forma diferente, nos convertimos en seguidores activos de Jesús y colaboradores con Él en el ministerio de restaura...

ACERCARSE A LA LUZ

JUAN 3:1-21 En efecto, todos los que se comportan mal, detestan y rehuyen la luz, por miedo a que su conducta inmoral quede al descubierto. En cambio, los que actúan conforme a la verdad, buscan la luz, para que aparezca con toda claridad que es Dios quien inspira todas sus acciones. En seguida al leer este pasaje lo he relacionado con el de ayer, donde se indicaba que Jesús conocía la intimidad de cada ser humano. El pasaje de hoy afirma que cuando nos acercamos a la luz esta pone de manifiesto lo que hay, sea bueno o sea malo. También venía a mi mente lo que indicaba el profeta Jeremías acerca del carácter engañoso del corazón humano, es decir, de mi propio corazón. En ocasiones, ni siquiera yo mismo puedo ver con claridad que hay en mi interior, cuáles son mis motivaciones auténticas y reales. Desde antiguo ha sido una práctica de la iglesia la disciplina espiritual de la llamada via iluminativa, que consistía en pararse ante la presencia del Señor y permitir que Él pudiera ilumi...

CONOCE LA INTIMIDAD

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Juan 2:13-23 Pero Jesús no las tenía todas consigo, pues los conocía a todos perfectamente. Como tampoco necesitaba que nadie le informara sobre nadie, conociendo como conocía la intimidad de cada hombre. Suena como la peor de las pesadillas, alguien que conozca mi intimidad, mis pensamientos, deseos, inclinaciones, ansiedades, motivaciones, valores, actitudes más profundas, las mejor guardadas, aquellas que me avergonzaría si salieran a la luz y fueran conocidas por otros. Pero eso es lo que dice este pasaje del evangelio, ante Jesús estamos totalmente desnudos y somos total y absolutamente transparentes. Ante tal realidad, al menos a mí, sólo se me ocurren dos posibilidades. La primera es huir para evitar ese escrutinio, esa observación, esa descarnada exposición de mi realidad. No existe nada más difícil que vivir con uno mismo y su realidad. La segunda, es aprovechar que existe alguien que me conoce hasta lo más profundo e íntimo pero, que no se avergüenza de mí, no me rechaza, no ...

PLACER

Juan 2:1-12 Estos pocos versículos narran el primer milagro de Jesús que, por otra parte, es de lo más curioso e inesperado, la conversión de seiscientes litros de agua en vino de primerísima calidad. No hay nada aparentemente espiritual en esta acción de Jesús. No se trata de alimentar a gente hambrienta, sanar a personas enfermas o esclavizadas por espíritus malignos ¡Nada de todo eso! Se trata de un milagro destinado única y simplemente a favorecer que la fiesta no decayera y los asistentes pudieran continuar disfrutando de la boda, algo aparentemente bastante difícil sin las necesarias dosis etílicas. Así pues, el primer milagro de Jesús que, en palabras de Juan el escritor, sirvió para que el Maestro manifestara su gloria, tuvo como objetivo alegrar el corazón humano, proporcionar placer a los invitados a la boda e impedir que se arruinara la celebración. Pienso que Jesús está revindicando la importancia del placer y del poder gozar de la vida. Con demasiada frecuencia los cristia...