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CRISTIANISMO BÁSICO

Marcos 12:1-34 Un maestro de la Ley judáica se presenta ante Jesús y le pregunta cuál es el mandamiento más importante. Jesús le contesta, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. A continuación, añadió las siguientes palabras, Y el segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que estos. Al leer estas palabras de Jesús he visto la simplicidad del cristianismo, amar a Dios, la dimensión vertical y trascendente y amar al prójimo, la dimensión horizontal e imanente. Ambas están íntimamente relacionadas y forman las dos caras de una misma moneda. No puedo amar a Dios a quien no veo, si no soy capaz de amar al prójimo a quien si veo (No son mis palabras, lo son de Juan, el apóstol y seguidor de Jesús) Amar a Dios es alinearse con su voluntad ( si me amáis , afirma Jesús, o bedeced mis mandamientos ), trabajar en la misma dirección que Él trabaja para hacer que esta mundo sea lo que pe...

ORACIÓN Y PERDÓN

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Marcos 11 Y cuando estéis orando, si tenéis algo contra alguien, perdonádselo, para que también vuestro Padre que está en los cielos perdone el mal que vosotros hacéis. Una frase sencilla, retadora y llena de implicaciones. El diccionario define perdonar del siguiente modo, remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente. Es decir, no tenerle en cuenta a otros la ofensa que nos han hecho, no pagarles como se merecen, no esperar que nos compensen por el mal causado. Jesús me reta no a ignorar la ofensa -perdonar no es olvidar-, no a minimizarla, no a quitarle importancia al dolor que me puede haber causado, me reta a vivir por encima de todo ello y otorgarle -algo totalmente unilateral- el perdón a la otra persona. Jesús también me advierte que el perdón de Dios para mí está condicionado a mi perdón hacia otros. Es justo, si yo no perdono a otros sus ofensas ¿por qué debería esperar que las mías fueran perdonadas? Un principio ¿Hay alguie...

PERO ENTRE VOSOTROS NO DEBE SER ASÍ

Marcos 10:35-52 Los hermanos Santiago y Juan quieren obtener los dos lugares de mayor preeminencia en el Reino de Dios. Su petición es hecha en secreto pero, lamentablemente para ellos sale a la luz y les provoca una natural y esperada reacción negativa de parte de los otros diez discípulos. Esto da pie a que Jesús haga una reflexión sobre el liderazgo cristiano y en qué modo ha de ser diferente al liderazgo según los modelos sociales. Lo que llama mi atención y me hace reflexionar sobre mi propia vida es la afirmación de Jesús, pero entre vosotros no debe ser así. Él la usa, como escribía antes, para referirse a los líderes cristianos, pero mi reflexión me lleva a pensar en tantas y tantas áreas de la vida en que las cosas según el modo del evangelio han de ser diferentes a cómo lo son en el orden social imperante. Pero entre vosotros no deben ser así, las relaciones, la actitud ante las necesidades de las personas a nuestro alrededor, los valores, las prioridades, el uso de los recur...

EL JOVEN RICO Y JESÚS

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Marcos 10:17-34 Las personas que se encuentran con Jesús además de ser individuos específicos, únicos y concretos, representan también tipos universales. El leproso ilustra a todos los marginados y despreciados, el niño es el arquetipo del vulnerable e indefenso y el joven protagonista de este relato nos representa a todos nosotros cuando llega el momento de seguir a Jesús y considerar cuánto nos va a costar. Lo primero que salta a la vista en esta historia es que no es suficiente con ser un buen religioso, para seguir a Jesús hay que pagar un precio. Ese precio varía de persona a persona. Lo que para unos puede representar un precio altísimo, otros lo pueden considerar fácil de asumir. Es un precio único, singular, signficativo para cada uno de nosotros. De hecho, ese precio es el que se nos impide seguir al Maestro y sólo si es resuelto de forma positiva nos convierte en discípulos. Por otra parte, al meditar en el pasaje me he dado cuenta pensando en mi propia vida que ese precio es...

IMPEDIR QUE LA GENTE SE ACERQUE A JESÚS

Marcos 10:1-16 Unos niños son llevados ante Jesús para ser bendecidos por Él. Los discípulos lo impiden, Jesús se enfada y aprovecha para compartir principios importantes y bendecir a las criaturas. No es de extrañar la actitud de los discípulos ya que en el mundo antiguo los niños no tenían la más mínima consideración o valor, nada que ver con la actitud del mundo contemporáneo y, especialmente, occidental hacia ellos. El niño bien puede representar toda aquella persona que es considerada sin valor, inútil, despreciable, de segunda categoría a los ojos de nuestro entorno. El niño puede ser el indigente, el emigrante, el marginado y todo aquel que no encaja en los patrones de belleza, valor o importancia de nuestra sociedad. La advertencia de Jesús para mí clara, dejad que vengan a mí y no se lo impidáis, de lo contrario, me expongo a su enojo. ¿Cómo puedo ser culpable de obstaculizar su acceso a Jesús? Pienso que de muchas maneras: por medio de mi indiferencia hacia ellos -no los cons...

SER CAUSA DE PECADO

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Marcos 9:38-49 Aquel que sea causa de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, mas le valdría que le arrojaran al mar con una piedra de molino atada al cuello. No hay unanimidad entre los estudiosos bíblicos si con la palabra "pequeños" Jesús se está refiriendo a niños o bien a creyentes débiles e inmaduros o a los dos. Para mí personalmente no es importante esta discusión. Lo que si es importante, y se trata del punto clave de este pasaje, es si mi vida es ocasión para que otros pequen, se sientan desanimados o se vuelvan atrás en su fe y caminar con Jesús y, sin duda, aquellos que, por las razones que sean, son más vulnerables y débiles. Este pasaje me está retando a pararme, pensar en mi vida y ver qué tipo de influencia ejerzo sobre otros. Estoy llamado a ejercer una influencia positiva sobre todos aquellos que me rodean, es lo que Jesús espera de mí como agente de restauración y seguidor suyo. Estoy llamado a ser de ánimo, estímulo, consuelo, edificación y ayud...

TOP TEN

Marcos 9:1-37 Los discípulos, a espaldas de Jesús, han estado enzarzados en una animada discusión. Cuando llegaron a su destino Cafarnaún y estuvieron en la casa el Maestro les preguntó acerca de cuál había sido el motivo de su polémica. Nos dice Marcos que ellos se callaron y se hicieron los locos, sin duda, avergozados porque habían estado hablando acerca de quién de ellos sería el más importante. Jesús aprovecha esta situación para compartir un principio de primer orden con sus seguidores, si alguno quiere ser el más importante, téngase a sí mismo por el más insignificante y póngase al servicio de los demás. La grandeza en el Reino de Dios no se mide por el conocimiento doctrinal o teológico, los parámetros son diferentes. El más grande no es el que más sabe, más títulos ostenta o más preparación tiene. El más grande es el que más sirve. La grandeza del Reino es una grandeza de servicio, de entrega a los demás, de entrega a un mundo necesitado y lleno de dolor y sufrimiento. Para mí...