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HAMBRE Y SED

JUAN 6: 34-59 Continúa el diálogo entre los que buscaban a Jesús y el Maestro. Ellos siguen empeñados en que Jesús satisfaga sus necesidades, legítimas por otra parte, de ser alimentados. Jesús, sin embargo, quiere señalarles necesidades de otro tipo, más profundas, más importantes, más prioritarias. En este contexto hace la siguiente afirmación: El que viene a mí, jamás tendrá hambre; el que cree en mí, jamás tendrá sed. Sin duda Jesús no está hablando del hambre o la sed física, sino de aquella hambre y sed de propósito, de sentido en la vida, de realización, de contribución, de que, en definitiva, la vida valga la pena ser vivida. Pienso en mí mismo. Muchas veces me acerco a Jesús para que satisfaga aquellas necesidades que considero importantes o, muchas veces, simplemente acuciantes, olvidándome que Él siempre quiere ir a la raíz de los problemas, de las situaciones y las necesidades. El asunto es que, en ocasiones, eso puede ser doloroso y mi tendencia es mejor trabajar con lo su...

CREER EN JESÚS

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JUAN 6:28-32 Lo que Dios espera de vosotros es que creáis en su enviado. Sigue la conversación entre Jesús y las multitudes. Al ser estas confrontadas con sus auténticas motivaciones le requieren al Maestro una respuesta acerca de qué es lo que Dios espera de ellos. Su contestación es la que aparece escrita en el versículo que encabeza mi comentario. La palabra creer me trae de cabeza. Al acabar de hacer mi corta lectura de hoy he estado repasando varios comentarios bíblicos para ver exactamente qué significa ese pequeño verbo de cinco simples palabras. Es importante clarificar el término cuando Jesús afirma de manera tan tajante y categórica que eso es lo que Dios espera de nosotros, que creeamos en su enviado. Creer se relaciona con aceptar las enseñanzas de Jesús. Es interesante porque el énfasis no es en conocerlas, paso previo evidentemente, sino aceptarlas y vivir bajo ellas. Creer se relaciona con la aceptación de la persona de Jesús, no únicamente con su papel de salvador, sin...

BUSCAR A JESÚS

JUAN 6:2327 Un grupo numeroso de personas, que el día anterior habían sido alimentadas de forma milagrosa por Jesús, parten en busca del Maestro con la finalidad de encontrarse con Él. Finalmente, lo encuentran en Tiberiades, una ciudad en las orillas del denominado mar de Galilea. Sin duda, la gente se alegra al encontrarse con Jesús, sin embargo, su respuesta es en mi opinión dura y frontal: La verdad es que me buscáis no por los milagros que habéis visto, sino porque comisteis pan hasta saciaros. ¡Ójala no os preocupase tanto el alimento transitorio y os esforzaseis por conseguir el duradero, el que da vida eterna! Este es el alimento que os dará el Hijo del hombre, a quien Dios Padre ha acreditado con el sello de su autoridad. Jesús supo discernir la verdadera intención de aquellas personas. No estaban interesadas en su mensaje, habían sido alimentadas y esperaban volverlo a ser, incluso deseaban proclamar rey al Maestro. Jesús les reprocha que no estuvieran interesados en las cosa...

MIEDO

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JUAN 6: 16-22 Hoy he seguido con mi lectura del evangelio de Juan y tan sólo he podido leer seis versículos. Las palabras de Jesús me han impactado de manera tan profundo que he tenido que pararme y meditar lo relevantes que son para mi vida. Los discípulos se encuentran en una situación difícil y Jesús simplemente les dice, Soy yo. No tengáis miedo. Esto me ha hecho pensar en los muchos miedos que estos días asaltan mi vida y como de manera persistente una y otra vez en forma de imágenes se aparecen en mi mente. Es verdad, tengo miedo, hay muchas cosas que me asustan, muchas incertezas que me preocupan, muchos interrogantes para los que no tengo ninguna respuesta. Ante todo esto Jesús me dice que no tenga miedo, que Él está ahí, que Él sabe, conoce, está al tanto de mi situación, que puedo hablar con Él de mis miedos, mis temores, mis incertidumbles, porque entiende, está al caso y promete siempre, siempre estar a mi lado. Un principio No temas, habla con Jesús de tus miedos, Él está ...

JESÚS SABÍA LO QUE IBA A HACER

JUAN 6:1-15 Este pasaje habla acerca de la alimentación de cinco mil personas por parte de Jesús. Es el único de todos los milagros llevados a cabo por Él que es narrado por los cuatro evangelistas aunque con diferentes énfasis y perspectivas. La gente estaba cansada y necesitaba ser alimentada y Jesús dirigiéndose a Felipe, uno de sus seguidores, le preguntó, ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? La respuesta de Felipe fue la que era de esperar, decirle a Jesús que aquello estaba más allá de sus posibilidades, doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. Lo interesante de la conversación es el comentario editorial que hace Juan, pero esto decía para probarle [refiriéndose a Felipe] ; porque él sabía lo que había de hacer. Mi punto es que Jesús siempre sabe lo que hay que hacer. Siempre tiene un plan y, lo crea yo o no, nada le coge por sorpresa, sin embargo, en ocasiones me siento desorientado porque yo no sé qué es lo que debo ...

ACEPTAR LA PALABRA

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JUAN 5:19-47 Su palabra no ha tenido acogida en vosotros. El pasaje que he leído hoy es la continuación de la discusión entablada entre Jesús y los judíos debido a la curación por parte del Maestro de una persona paralítica en el día de reposo. Debido a esto se produce una agria discusión entre ellos y se cuestiona abiertamente la autoridad de Jesús para actuar como lo hacía. En este contexto pronuncia estas palabras que han sido las que hoy han llamado mi atención y me han hecho preguntarme hasta qué punto acepta y acojo la Palabra de Dios en mi vida. Jesús no habla de conocerla, de hecho, les reconoce a sus interlocutores su amplio conocimiento de las Escrituras cuando afirma, Estudiáis apasasionadamente las Escrituras, pensando encontrar en ellas vida eterna. Se trata más bien de acogerla en mi corazón. Me ha hecho pensar en cómo respondo cuando las palabras de Jesús me desafían, cuestionan mis valores y mis prioridades, cuando me reprenden, me examinan y no me gusta lo que veo, cua...

MI PADRE NO CESA NUN CA DE TRABAJAR

JUAN 5:18 Jesús cura a un hombre paralítico que lleva enfermo, según indica el mismo texto, 38 años. El problema es que el día que lo lleva a cabo es sábado, el día de reposo para los judíos, el día en que ningún trabajo, incluído según los puristas de la Ley, el sanar a un hombre enfermo. Semejante osadía por parte del Maestro le crea problemas tanto a Él como al pobre hombre que después de toda una vida de incapacidad fue liberado y podía vivir como una persona normal y valerse por sí mismo. El texto indica que, literalmente los judíos le perseguían y se veía obligado a justificarse. De hecho, indica las palabras que usó para ello: Mi Padre no cesa nunca de trabajar; por eso yo trabajo también en todo tiempo. Personalmente he encontrado muy significativa esta afirmación de Jesús y he recordado que el tiempo que me sostuvo cuando en medio de todos los probemas y dificultades yo pensaba, o al menos sentía, que Dios no estaba haciendo nada ya que no había ningún cambio ningún progreso,...