JESÚS, MIRAR ATRÁS
Jesús le contestó: Nadie que ponga su mano en el arado y mire atrás es apto para el Reino de Dios. (Lucas 9:62) La nostalgia es una emoción agridulce que mezcla tristeza y afecto al recordar tiempos, lugares o personas del pasado. Así describe el diccionario la palabra y es lo que vino a mi mente cuando leí este pasaje, sentir nostalgia. La asociación de las palabras del Maestro con la mujer de Lot que se convirtió en estatua de sal al mirar hacia Sodoma cuando huían de la ciudad no fue difícil. Al discipulado se accede voluntariamente. Uno acepta el señorío de Jesús, es decir, su autoridad sobre todas y cada una de las dimensiones de la vida, porque lo desea. El Maestro invita pero no empuja nadie a entrar en el Reino. Eso sí, invita a seguirlo en una aventura de dejar que nos transforme mientras colaboramos con Él en transformar el mundo. Jesús no engaña, no promete una vida de felicidad según los patrones de esta sociedad, donde todas nuestras necesidades serán satisfech...