JESÚS, APAGA MI SED
Señor, dame de esa agua para que no tenga más sed. (Juan 4:15) Por lo general, según dicen los expertos, una persona puede resistir sin agua entre 3 y 5 días. Naturalmente, hay muchos condicionantes como la edad, la temperatura, el estado de salud general de la persona, etc. Todos los seres humanos necesitamos agua sin importar nuestra condición social, cultural, económica, política, nuestra etnia o nuestra religión. Nos encontramos ante una necesidad básica sin la cual no es posible sustentar la vida. En el tiempo de Jesús existían dos palabras para referirse a la vida. Por un lado estaba bios, que tiene que ver con las funciones físicas que compartimos con el resto de los seres vivos como, por ejemplo, los animales. Por otro lado estaba zoe, que tiene que ver con la dimensión trascendente de la vida, la que va más allá de la mera existencia física. Zoe tiene que ver con sentido, propósito y significado. Tiene que ver con nuestra realización como seres humanos, ...