JESÚS, LOS QUE NO SON DE LOS NUESTROS

 



Juan le dijo: Maestro, hemos visto a uno que estaba expulsado demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no es de los nuestros. (Lucas 9:49)

Hay una perversa tendencia a apoderarnos de Dios y manipularlo en nuestro beneficio, en el de los nuestros. Hay casos extremos que todavía hoy en día se dan cuando creyentes de una determinada religión matan en el nombre de su deidad a los que creen en otra o simplemente no creen. No son de los nuestros ergo podemos masacrarlos. Nuestro dios estará contento, de esta manera lo honramos.

Otros casos son más cercanos a nuestra realidad pero responden al mismo principio, la distinción entre ellos y nosotros. Lo podemos ver cuando consideramos que nuestra teología, nuestra manera de interpretar la Biblia, nuestra denominación, nuestra manera de alabar, de hacer iglesia, de discipular y un etcétera tan grande como lo desees es, sino la única -aunque en el fondo así lo creamos- sin duda, la mejor. 

Eso, automáticamente, hace que nos consideramos con el derecho de juzgar a otros y cuestionar su manera de hacer. El fenómeno de las redes sociales lo ha amplificado hasta la saciedad y podemos observar a los inquisidores virtuales que deciden quién es bueno y quién es malo. Nuestra tendencia como seres caídos es siempre a la exclusión del otro porque no es de los nuestros. ¡Qué contraste con Jesús que siempre está por la inclusión!

Una lección que necesitamos aprender es a ver las huellas y la presencia del Señor en los otros, incluso en los no cristianos. Mi Padre, afirmó Jesús, siempre está trabajando. Que bueno si podemos, no sólo ver su trabajo en otros y a través de otros, sino incluso celebrarlo aunque no sean de los nuestros.

¿Qué está haciendo Dios a tu alrededor a través de otros y no lo estás valorando ni celebrando? ¿Qué implicaciones tiene para tu vida este pasaje?

Comentarios

Entradas populares de este blog

SE PROPICIO A MÍ PECADOR

EL CRISOL DE LA PRUEBA

JESÚS Y EL PODER