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SALMO 27/ ESCUCHA LA VOZ

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Espera en el Señor, sé fuerte, ten firmeza; por tu esperanza en el Señor (Salmo 27:14) El salmo 27 está escrito en primera persona, salvo el versículo final del mismo que aquí reproduzco. En la primera parte del poema hay una mezcla de confianza en el Señor que después y poco a poco va dando lugar a toda una serie de problemas, retos y dificultades que David va afrontando; el salmo tiene una gran fuerza dramática y la tensión va en aumento hasta que aparece este versículo en tercera persona donde ante tanta adversidad el salmista recibe una palabra de ánimo, un consejo, una recomendación. Sé que es una licencia interpretativa pero esa voz en tercera persona es, en mi opinión, la voz de nuestro corazón. Los seguidores de Jesús, al igual que David, somos seres humanos y nos vemos sometidos a las mismas situaciones y realidades que aquellos que no conocen al Maestro. Problemas internos y externos forman parte de nuestra realidad cotidiana. En ocasiones nos sentim...

SALMO 26/ PORQUE NO ME FÍO

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Hazme justicia, Señor, pues camino con rectitud. En el Señor confío, jamás dudaré. Señor, examíname, ponme a prueba, sondea mi conciencia y mis pensamientos. (Salmo 26:1-2) No sólo en el comienzo del salmo -aquí reproducido- sino a lo largo de todo él, el salmista afirma y trata de demostrarle a su interlocutor su integridad y su recto caminar. Sin embargo, muy sabiamente también le pide al Señor que le sondee y le ponga a prueba. David puede creerse y sentirse justo desde su propia perspectiva, pero eso no significa que lo sea, precisa, necesita la confirmación por parte del Señor; de esa necesidad nace la petición del segundo de los versículos que he reproducido. La Palabra de Dios afirma que el corazón del ser humano es engañoso; tiene razón. El corazón puede justificar cosas que son injustificables, puede darnos muy buenas razones para aquello que hacemos o dejamos de hacer. El corazón siempre nos dará la coartada que precisemos para hacer pasar por bueno ...

SALMO 25, PERDÓN Y DIRECCIÓN

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El Señor es bueno y recto, Él muestra el camino a los pecadores, instruye en la justicia a los humildes, enseña a los humildes su camino. Las sendas del Señor son amor y verdad para quienes respetan su alianza y sus mandatos. Señor haciendo honor a tu nombre, perdona mi grave pecado. A quien venere al Señor Él le enseñará qué camino elegir. (Salmo 25: 8-12) A lo largo de este salmo hay dos temas que se repiten de forma constante, la dirección y el perdón. De hecho, son dos temas  transversales en toda la Biblia; no es de extrañar, pues nadie puede vivir sin saber dónde ir y sentirse perdonado. Lo primero nos da dirección, lo segundo nos permite caminar ligeros por el camino en cuestión. La dirección aparece en el ministerio de Jesús. De hecho, al menos para mí, una de sus promesas más importantes es que sus ovejas tendremos la capacidad de escuchar su voz ¡Qué importante! La oveja, por definición, es un animal con poco cerebro, gregaria y necesitada de guía; nosotros c...

SALMO 24/ PROPIEDAD

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Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el mundo y quiénes lo habitan. (Salmo 24:1) Los salmos, al menos eso dicen los especialistas, se escriben con un propósito; este concretamente parece ser uno de tipo antifonal que los israelitas usaban en sus servicios religiosos en el templo. Puede ser, sin embargo, no es eso lo que me ha llamado la atención sino la afirmación del primer versículo, el que he reproducido. Dios es el propietario del continente -la tierra- y también del contenido -todo lo que en ella existe, incluidos los seres humanos. Esto da lugar al principio de la mayordomía y del mismo se derivan enseñanzas muy importantes: Dios, como ya mencioné, es el amo de todo, nosotros tenemos la tierra y lo que en ella hay en préstamos y  somos mayordomos para su correcta administración, el trato que damos a otras personas está incluido en ese principio de mayordomía y, finalmente, de todo ello tendremos que rendir cuentas, como mayordomos que somos, ante e...

SALMO 23/ TÚ ESTARÁS CONMIGO

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Aunque camine por valles sombríos no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. (Salmo 23:4) No hay duda que la analogía de la vida como un camino es muy acertada y la Biblia la utiliza con mucha frecuencia y el salmista lo hace en esta poesía. David da por sentado que a lo largo del camino vamos a encontrar valles sombríos -la versión Reina Valera lo describe como valles de sombra de muerte-, pero en los mismos, que lamentablemente no podremos evitar, se asegura y afirma que el pastor, el Señor estará con nosotros.  Con tristeza contemplo que los evangélicos no hemos desarrollado una teología del dolor y el sufrimiento, pero si hemos trabajado y elaborado una de la prosperidad. Esta última nos da una visión distorsionada de la vida y nos muestra un Dios que nos ha de conducir de bendición en bendición, de más a más, entendido todo ello en términos materiales y económicos. Es evidente que este tipo de mensaje es más popular y ...

SALMO 22 /2 / POR FE

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Porque no despreció ni rechazó el dolor del afligido; no le ocultó su rostro, sino que lo escuchó cuando clamaba. (Salmo 22:25) ¡Qué importantes son las percepciones! En ocasiones, no tienen nada que ver con la realidad. Nuestro cerebro nos envía una falsa señal en base a esa percepción y generamos un determinado estado de ánimo -seguridad, certeza, tranquilidad, miedo, ansiedad, desconfianza- que no necesariamente está fundamentado en hechos objetivos sino en percepciones subjetivas. Recuerdo, a modo de ejemplo, caminando con total tranquilidad y solo por un mercado en uno de los barrios más peligrosos de una ciudad centroamericana. Mi percepción era de total tranquilidad y seguridad; no desconfié de nada ni de nadie. Sin embargo, después supe por medio de mis anfitriones, la temeridad de mi acción y el peligro real en que me había puesto a mí mismo ¡Cuestión de percepciones! Pienso que con Dios sucede lo mismo; nuestra percepción de Él -subjetiva- no ti...

SALMO 22/ ABANDONADO

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Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado? Estás lejos mi salvación y son mis palabras un gemido. Dios mío te llamo de día y no me respondes, de noche y no encuentro descanso. (Salmo 22:2-3) El salmista no duda de la existencia de Dios; si así fuera ¿Qué sentido tendría clamar a Él? David expresa su experiencia de sentirse abandonado de parte de Dios; clama por el silencio del Señor ante su dolor y su sufrimiento, y cómo ese silencio añade más carga si cabe a su estado, a su situación. El hecho de que estas palabras aparezcan en la Biblia y formen parte del texto inspirado nos legitiman para ser honestos y transparentes con Dios y poder verbalizar esa sensación de abandono y dolor por su silencio, si es que se da el caso de que lo estamos experimentando. Pero además, resulta que fueran las palabras iniciales del salmo las que usó Jesús cuando estuvo clavado en la cruz. Fue este salmo el que le ayudó a poder verbalizar el sentimiento de desamparo y abandono que estaba ...