CUARESMA DÍA 31

 

Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? (Hechos 9:6)

Esta es la pregunta que Pablo le hizo a Jesús cuando iba camino de Damasco y tuvo ese encuentro milagroso que cambio radical y definitivamente su vida.

La Cuaresma esta llegando a su fin pero, su invitación a la reflexión en nuestras vidas persiste. Pensemos en nuestra realidad. Si le hiciéramos esa pregunta a Jesús ¿cuál creemos que sería su respuesta? ¿De qué cosas tenemos conciencia que el Maestro nos pide que hagamos o dejemos de hacer? ¿Esos aspectos de nuestra vida que todavía no han sido rendidos a su voluntad a su señorío? Si los podemos identificar -yo pienso que no es una empresa demasiado difícil- ¿Qué vamos a hacer con ellos?

Comentarios

Entradas populares de este blog

SE PROPICIO A MÍ PECADOR

¿QUÉ ES LO QUE NO VEO?

SENSATEZ