Entradas

EL PELIGRO DEL SILENCIO

Imagen
Reconoced, pues, mutuamente vuestros pecados y orad unos por otros. Así sanaréis, ya que es muy poderosa la oración perseverante del justo. (Santiago 5:16) Hay dos posibles interpretaciones para este pasaje. Una es clásica, todos sabemos que si hemos ofendido a alguien no basta con pedirle perdón a Dios, hemos de hacerlo también con la persona ofendida. Es más fácil pedirle perdón al Señor que hacerlo al prójimo, eso es evidente. Pero me atrevo a aventurarme en otra posible interpretación en la que no es necesario que el lector esté de acuerdo. Es mi firme convicción que el silencio alimenta y hace aumentar el poder del pecado. Todos tenemos en nuestras vidas áreas oscuras de pecado. La vergüenza acerca de ellas hace que permanezcan ocultas y nunca salgan a la superficie. Nos mantenemos en silencio porque no sabemos qué podría pasar en el hipotético caso que decidiéramos verbalizar nuestra situación. ¿Cómo reaccionaría la gente ante mi pecado? ¿Qué idea se harían d...

SOBRE JURAMENTOS

Imagen
Pero, ante todo, hermanos, no juréis ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ningún otro juramento. Cuando digáis "si" sea si, y cuando digáis "no" sea no. De este modo no incurriréis en condenación. (Santiago 5:12) Con estas palabras Santiago se alinea totalmente con las enseñanzas de su hermano Jesús. El comentarista bíblico William Barclay nos da contexto histórico para entender estas palabras. En los tiempos de Jesús se había desarrollado toda una casuística alrededor de los juramentos. Había aquellos en los que se mencionaba el nombre de Dios y, por tanto, eran de obligado cumplimiento. Después estaban aquellos que al no ser explícito el nombre de la divinidad uno no estaba obligado. Consecuentemente se desarrollo todo un arte de hacer juramentos bien enrevesados de manera que las personas no se sintieran obligados a cumplirlos. La consecuencia lógica de todo ello es que los juramentos, que tenían como objetivo reforzar la palabra dada y el compr...

EN MEDIO DE LA TORMENTA

Imagen
Como ejemplo de sufrimiento y de paciencia, tenéis a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. Consideramos dichosos a los que supieron mantenerse firmes. En concreto tenéis conocimiento de la firmeza de Job, y ya veis el feliz desenlace a que lo condujo el Señor; porque el Señor es compasivo y misericordioso. (Santiago 5:10-11) Job es famoso por su paciencia. Incluso en nuestro idioma usamos con frecuencia el dicho: "es más paciente que el santo Job" para referirnos a una persona adornada con esta cualidad. Pero el término que la versión Reina Valera de la Biblia ha traducido como paciencia puede llevarnos a confusión. Sería un error pensar en la paciencia como una actitud pasiva y sumisa frente a la realidad y las circunstancias de la vida ¡Nada más lejos de ese concepto! Si pensamos en Job vemos que su actitud fue todo menos pasiva. El patriarca se reveló contra sus circunstancias, clamó contra lo que consideraba una injusticia por parte de la vida y de ...

ESPERANDO LA VENIDA

Imagen
Por vuestra parte, hermanos, esperad con paciencia la venida gloriosa del Señor. Como espera el labrador el fruto precioso de la tierra, aguardando pacientemente que lleguen las lluvias de otoño y  primavera, así vosotros tened paciencia y buen ánimo, porque está próxima la venida gloriosa del Señor. (Santiago 5:7-8) Parousía, es la palabra griega que con más frecuencia se usa para referirse a la segunda venida de Jesús. En su origen significaba la visita de un rey a alguna de las provincias o regiones de su reino. La iglesia primitiva, equivocadamente, vivía pensando que el regreso del Señor se produciría en su generación, el tiempo ha pasado y la promesa sigue sin cumplirse, aunque, no cabe duda que por pura lógica cada vez está más cercana.  Aquella generación vivía con la expectación de una venida inminente; la nuestra creo que ha perdido de vista la promesa y vive, consecuentemente, sin ninguna expectación. ¿Por qué deberíamos vivir con deseo y ganas de q...

RIQUEZAS

Imagen
Vosotros, los ricos, llorad y gemid a la lista de las calamidades que se os van a echar encima. Vuestra riqueza está podrida; vuestros vestidos están apolillados. Hasta vuestro oro y vuestra plata están siendo presa del óxido que testimoniará contra vosotros y devorará vuestros cuerpos como fuego ¿Para qué amontonáis riquezas ahora que el tiempo se acaba? (Santiago 5:1-3) La Biblia no condena las riquezas, pero ciertamente habla del peligro que las mismas suponen. Jesús les dice a los ricos que en ellas tienen su consuelo. Nos indica la inutilidad de ganar todo el mundo y perder el alma. Pablo nos dice que el amor al dinero es la raíz de todos los males. Las Escrituras una y otra vez nos advierten sobre la tentación de construir nuestra identidad y nuestra seguridad en lo material y no en el Señor; es decir, mi dignidad y mi valía como persona se basa en lo que poseo, no en que soy hijo del Dios que ha creado el universo. Mi seguridad, mi estabilida...

OTRA MANERA DE PECAR

Imagen
Porque quien sabe hacer el bien y no lo hace comete pecado. (Santiago 4:17) En el Libro de los Muertos del antiguo Egipto se explica cómo era la defensa que los difuntos hacían cuando se tenía que pesar su corazón en el juicio final  ante el dios Osiris. La persona recitaba ante el tribunal todas las cosas malas que no había hecho. En base a ello su corazón era pesado y podía ser condenado o absuelto. Santiago, con el pragmatismo que nos tiene acostumbrados, va más allá e indica que no se trata únicamente de no hacer el mal; uno tiene la misma responsabilidad y culpabilidad si deja de practicar el bien que conoce, sabe y puede hacer.  Felicidades por el mal que no practicas, diría Santiago si tuviera una conversación personal con cualquiera de nosotros; hablemos ahora del bien que estás dejando de hacer y por el cual eres tan responsable ante Dios como lo eres por el mal que practicas. Los evangélicos no estamos acostumbrados a hablar acerca del pecado de...

SI DIOS QUIERE

Imagen
¿Sabéis, acaso, qué os sucederá mañana? Pues nuestra vida es como una nube de vapor, que aparece un instante y al punto se disipa. Haríais mejor en decir: "Si el Señor quiere , viviremos y haremos esto o aquello". (Santiago 4: 14-15) Una cosa son las estadísticas y otra es lo imprevisible que puede ser la vida. En función del país en que vivamos y del grupo social al que pertenezcamos, y siempre según las estadísticas, tenemos la probabilidad de vivir una cantidad de años mayor o menor. En España, el país donde vivo, la esperanza de vida es de 83,3 años, lo cual quiere decir que me quedan poco más de 20 años. Pero claro, esa cifra es pura estadística, la vida puede salir al encuentro en la forma de un accidente, una enfermedad, cualquier otro tipo de desgracia e incluso la muerte, acabando de golpe con nuestra autosuficiencia y quimera de que controlamos nuestras propias vidas. La Escritura enfatiza una y otra vez que el futuro está en las manos de Dios y el ...