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SI DIOS QUIERE

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¿Sabéis, acaso, qué os sucederá mañana? Pues nuestra vida es como una nube de vapor, que aparece un instante y al punto se disipa. Haríais mejor en decir: "Si el Señor quiere , viviremos y haremos esto o aquello". (Santiago 4: 14-15) Una cosa son las estadísticas y otra es lo imprevisible que puede ser la vida. En función del país en que vivamos y del grupo social al que pertenezcamos, y siempre según las estadísticas, tenemos la probabilidad de vivir una cantidad de años mayor o menor. En España, el país donde vivo, la esperanza de vida es de 83,3 años, lo cual quiere decir que me quedan poco más de 20 años. Pero claro, esa cifra es pura estadística, la vida puede salir al encuentro en la forma de un accidente, una enfermedad, cualquier otro tipo de desgracia e incluso la muerte, acabando de golpe con nuestra autosuficiencia y quimera de que controlamos nuestras propias vidas. La Escritura enfatiza una y otra vez que el futuro está en las manos de Dios y el ...

MURMURACIÓN Y JUICIO

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Hermanos, no habléis mal unos de otros. Quien critica a su hermano o se erige en su juez, está criticando y juzgando a la ley. Y si juzgas a la ley, no eres su cumplidor sino su juez. Mas sólo hay uno que es al mismo tiempo legislador y juez; solo uno que tiene poder para salvar y condenar. ¿Quién eres tú, entonces, para erigirte en juez del prójimo? (Santiago 4:11-12) La palabra que usa Santiago cuando se refiere a hablar mal de otros significa literalmente en griego, el hacerlo acerca de personas que están ausentes y, por tanto, no tienen la capacidad para defenderse. A lo largo de las Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento es condenado con extrema dureza. A pesar de ello es sorprendente la frivolidad con que lo practicamos y la increíble tolerancia que tenemos en la iglesia hacia este tipo de pecado; cosa que contrasta con nuestra intolerancia y condena de todo aquello que tiene relación con el sexo. Se trata, una vez más, de nuestra capacidad de ca...

LIMPIEZA

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¡Limpiad vuestras manos, pecadores! ¡Purificad vuestros corazones los que os portáis con doblez! (Santiago 4: 7) La pureza ritual siempre ha formado parte de todas las religiones. En el Antiguo Testamento sabemos que los sacerdotes debían de lavarse las manos antes de llevar a cabo su servicio; los judíos ortodoxos se lavaban antes de cada comida, incluso lavaban y purificaban los muebles y otros enseres. Sin embargo, era fácil quedarse con el ritual externo y olvidar totalmente el aspecto interno, el corazón. Esta era una de las críticas que el Maestro hacia a los fariseos, la falta de coherencia entre el ritual externo, puntillosamente guardado, y el estado del corazón. La idea bíblica es que no podemos presentarnos ante el Señor de cualquier manera, hemos de tener una actitud de limpieza integral para poder estar en su presencia. En las Escrituras encontramos la exigencia de pureza de manos -es decir, nuestras obras-, pureza de labios -es decir, nuestras palabra...

INFIDELIDAD

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¡Gente infiel! ¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios' Por tanto, quien pretende tener al mundo por amigo se hace enemigo de Dios. Pues no dice en vano la Escritura: "Dios ama celosamente al espíritu que puso en nosotros.  (Santiago 4: 4 y 5) En el Antiguo Testamento se habla repetidamente de la relación entre Dios y su pueblo como una relación de tipo matrimonial. Israel es, a menudo, representado como una esposa infiel que prefiere irse tras otros amantes, otros dioses que, en su opinión, cree que le darán mayor satisfacción. Esta metáfora pasó posteriormente al nuevo Testamento donde la Iglesia es considerada como la esposa de Cristo. Me ha sido de mucha bendición lo que afirma el estudioso bíblico William Barclay con respecto a esta relación. Al verla como una de tipo matrimonial, el pecado es concebido como una infidelidad, una falta contra el amor que debería de haber entre las dos partes. El pecado le duele al Señor porque es un atenta...

DESEOS

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¿De dónde surgen los conflictos y las luchas que hay entre vosotros? Sin duda, de los deseos que lleváis siempre en pie de guerra en vuestro interior. (Santiago 4:1) La sabiduría popular nos dice que las pasiones nacen del corazón -no en vano en la antropología hebrea es el centro de control de la vida de una persona-, después el cerebro se encarga de elaborar un discurso que las justifique y nos permita superar la disonancia cognitiva -fricción interna- que se produce entre lo que queremos y lo que sabemos que es correcto o incorrecto. Los deseos nos pueden hacer parecer irracionales; solo buscan ser satisfechos, en muchas ocasiones, sin que les importe el precio que debamos pagar para ello, aunque sea el enfrentamiento con otros, el deterioro o incluso la ruptura de relaciones.  Hace mucho que asumí que los deseos siempre nos van a acompañar, hasta el mismo día de nuestra muerte. Sin duda, el trabajo del Espíritu Santo en nosotros va poniéndolos bajo cont...

ARTÍFICES DE LA PAZ

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La sabiduría que viene de lo alto es ante todo pura, pero también pacífica, indulgente conciliadora, compasiva fecunda, imparcial y sincera. Resumiendo: los artífices de la paz siembran en paz, para obtener el fruto de una vida recta. (Santiago 3:17-18) Santiago se alinea nuevamente con Jesús en el llamamiento que todo seguidor del Maestro ha de tener a ser un pacificador. Él afirmó que aquellos que buscan la paz serán reconocidos como hijos de Dios; así lo dijo en el famoso sermón de las Bienaventuranzas. Santiago, en los versículos arriba reproducidos, indica que estamos llamados a ser artífices de paz, sembradores de paz ¡Qué increíble llamamiento para todo hijo de Dios! ¡Qué honroso distintivo de que formamos parte de su familia y Reino!. La palabra que se utiliza en el original griego tiene la connotación de buscar el bien en las relaciones interpersonales. En la práctica un sembrador de paz sería aquel que en todos los ámbitos en los que se mueve, desde los m...

ARROGANCIA

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Si entre vosotros alguno se precia de sabio o inteligente, demuestre con su buena conducta su amabilidad y su sabiduría. Pero si tenéis el corazón lleno de envidia y de ambición ¿para qué presumir de sabiduría y andar falseando la verdad? (Santiago 3:13-14) A diferencia del conocimiento, que es algo puramente intelectual, en la Biblia la sabiduría siempre tiene que ver con la aplicación de los principios de Dios en la vida cotidiana. No es más sabio el que más sabe sino el que más aplica. Estos versículos están en línea con el pragmatismo de Santiago ya comentado en otras ocasiones. Toda su enseñanza va orientada a la práctica y, a diferencia de Pablo, no da espacio a la especulación de tipo teológico tan propia del apóstol. La lógica de Santiago es aplastante: ¿Te consideras sabio? ¡Felicidades! que tu conducta caracterizada por la práctica del bien y la amabilidad lo demuestren, porque bíblicamente hablando no puede ser de otro modo. ¿Tienes el corazón lleno...