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PARÁBOLA, YA QUE... I

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  Cuando el Hijo del hombre venga con todo su esplendor y acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso.     Todos los habitantes del mundo serán reunidos en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los machos cabríos,   3  poniendo las ovejas a un lado y los machos cabríos al otro.     Luego el rey dirá a los unos: “Venid, benditos de mi Padre; recibid en propiedad el reino que se os ha preparado desde el principio del mundo.     Porque estuve hambriento, y vosotros me disteis de comer; estuve sediento, y me disteis de beber; llegué como un extraño, y me recibisteis en vuestra casa;     no tenía ropa y me la disteis; estuve enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y fuisteis a verme”.     Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento y te dimos de comer y beber?   ¿Cuándo llegaste como un extraño y te recibimos en n...

PARÁBOLA, AGRADECIDO POR NO SER COMO ESOS

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A unos que alardeaban de su propia rectitud y despreciaban a todos los demás, Jesús les contó esta parábola:  En cierta ocasión, dos hombres fueron al Templo a orar. Uno de ellos era un fariseo, y el otro un recaudador de impuestos.     El fariseo, plantado en primera fila, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque yo no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Tampoco soy como ese recaudador de impuestos.     Ayuno dos veces por semana y pago al Templo la décima parte de todas mis ganancias”.     En cambio, el recaudador de impuestos, que se mantenía a distancia, ni siquiera se atrevía a levantar la vista del suelo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios! Ten compasión de mí, que soy pecador”.     Os digo que este recaudador de impuestos volvió a casa con sus pecados perdonados; el fariseo, en cambio, no. Porque Dios humillará a quien se ensalce a sí mismo; pero ensalzará a quien se hum...

PARÁBOLAS, HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

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Jesús prosiguió: — Había una vez un hombre rico que vestía de púrpura y finísimo lino, y que todos los días celebraba grandes fiestas.     Y había también un pobre, llamado Lázaro que, cubierto de llagas, estaba tendido a la puerta del rico.     Deseaba llenar su estómago con lo que caía de la mesa del rico y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas.     Cuando el pobre murió, los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Tiempo después murió también el rico, y fue enterrado.     Y sucedió que, estando el rico en el abismo, levantó los ojos en medio de los tormentos y vio a lo lejos a Abrahán y a Lázaro en su compañía.     Entonces exclamó: “¡Padre Abrahán, ten compasión de mí! ¡Envíame a Lázaro, que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, porque sufro lo indecible en medio de estas llamas!”.     Abrahán le contestó: “Amigo, recuerda que durante tu vida terrena recibiste muchos bienes, y que ...

PARÁBOLAS, DEUDORES

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Pedro, acercándose entonces a Jesús, le preguntó: — Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si me ofende? ¿Hasta siete veces? esús le contestó: — No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y es que el reino de los cielos puede compararse a un rey que quiso hacer cuentas con la gente que tenía a su servicio.   Para empezar, se le presentó uno que le debía diez mil talentos.   Y como no tenía posibilidades de saldar su deuda, el amo mandó que los vendieran como esclavos a él, a su esposa y a sus hijos junto con todas sus propiedades, para que así saldara la deuda.   El siervo cayó entonces de rodillas delante de su amo, suplicándole: “Ten paciencia conmigo, que yo te lo pagaré todo”.   El amo tuvo compasión de su siervo; le perdonó la deuda y lo dejó ir libremente.  Pero, al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios. Lo sujetó violentamente por el cuello y le dijo: “¡Págame lo ...

PARÁBOLAS, SAMARITANOS

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Pero el maestro de la ley, para justificar su pregunta, insistió: — ¿Y quién es mi prójimo?  Jesús le dijo: — Un hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó fue asaltado por unos ladrones, que le robaron cuanto llevaba, lo hirieron gravemente y se fueron, dejándolo medio muerto.     Casualmente bajaba por aquel mismo camino un sacerdote que vio al herido, pero pasó de largo.     Y del mismo modo, un levita, al llegar a aquel lugar, vio al herido, pero también pasó de largo.     Finalmente, un samaritano que iba de camino llegó junto al herido y, al verlo, se sintió conmovido.     Se acercó a él, le vendó las heridas poniendo aceite y vino sobre ellas, lo montó en su propia cabalgadura, lo condujo a una posada próxima y cuidó de él.     Al día siguiente, antes de reanudar el viaje, el samaritano dio dos denarios al posadero y le dijo: “Cuida bien a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi vuelta”.     Pues bien,...

PARÁBOLAS, LA PERLA

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También puede compararse el reino de los cielos a un comerciante que busca perlas finas. Cuando encuentra una de mucho valor. Va a vender todo lo que tiene y la compra. (Mateo 13:45 y 46) Las perlas eran muy codiciadas en la época de Jesús, por tanto, la parábola tenían sentido y significado para sus oyentes. Al leerla lo que me ha llamado la atención es la palabra buscar. El comerciante del que se habla en la historia era muy activo e intencional en la búsqueda de perlas. La intencionalidad es un acto de voluntad que va orientado a la consecución de algo que se ha identificado como importante, necesario, significativo. Encontró porque buscó, y eso trae a la mente las palabras dichas por el propio Jesús: "buscad, llamad y pedid". Estas tres acciones responden a una determinación e intencionalidad. Es la invitación de Jesús con respecto al Reino.  El comerciante halló aquello que buscaba y, consecuentemente, vendió todo lo que tenía a fin de poder adquiri...

PARÁBOLAS, TESOROS ESCONDIDOS

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El reino de los cielos puede compararse a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra, lo primero que hace es esconderlo de nuevo; luego, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra aquel campo. (Mateo 13:44) El poder de las parábolas reside en su capacidad de generar poderosas imágenes mentales en los oyentes; apelan a realidades que las personas vivían y con facilidad podían hacer una conexión espiritual. Encontrar un tesoro en las tierras que habitó Jesús no era tan descabellado como a nosotros, que tenemos entidades bancarias, nos puede parecer. La tierra de Israel fue lugar de paso y conflicto de los principales imperios mundiales. Egipcios, asirios, babilonios, persas, griegos y romanos se disputaron una y otra vez esas  tierras. Los saqueos de la población local eran constantes y, a menudo, enterrar los bienes era la única manera de protegerlos de la rapiña de los diferentes ejércitos. Existían incluso usos y costumbres acerca de ...