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NÚMEROS PARTE II/ LA GENERACIÓN DE LA CONQUISTA/ CAPÍTULO 26

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Entre los censados no había ninguno de los que figuraban en el censo de los israelitas que Moisés y el sacerdote Aarón hicieron en el desierto del Sinaí. Porque el Señor les había condenado a morir en el desierto y, en efecto, ninguno de ellos sobrevivió, salvo Caleb, hijo de Jefuné y Josué, hijo de Nun. (Números 26: 64-65) Con el capítulo 26 comienza la segunda parte del libro de Números que se centra en la generación que conquistará la tierra prometida. El capítulo narra la elaboración de un segundo censo del pueblo de Israel. Han pasado cuarenta años desde el primero realizado inmediatamente después de la salida de Egipto. Lo que llama la atención es que nadie de la generación del desierto entraría en la tierra a la que se dirigían, ni siquiera Moisés el libertador. La única excepción serían Caleb y Josué. La razón la sabemos, el pueblo no creyó a Dios y pensó que la tierra era inconquistable, demasiado para ellos y su capacidad. Su apreciación de la realid...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 25

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Acampó Israel en Sitín y el pueblo comenzó a prostituirse con las mujeres de Moab que lo incitaban a participar en los sacrificios en honor de su dios. El pueblo participó en esos sacrificios y adoró a ese dios, rindiendo culto a Baal-Peor. (Números 25:13) Hay un axioma universal, todo el mundo adora algo o alguien, todos sin excepción, la cuestión, la pregunta es acerca de qué o quién adoras. Martín Lutero, el reformador alemán, afirmó que Dios es aquello que ocupa el primera lugar en tu corazón. Sin duda hay dioses más benignos -la familia, los hijos- y dioses más destructivos -el poder, las drogas, el sexo, el trabajo, el alcohol- pero se trata de idolatría. Siempre me ha resultado curioso tratar de averiguar cuál es el dios de los que afirman no tener dios. El pasaje de Números nos enseña cómo las personas de nuestro entorno pueden  influenciarnos para que dejemos nuestro Dios y sigamos los suyos, como decía antes, cualesquiera que estos sean. Nosotros deberí...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 24

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Oráculo de Balaán hijo de Beor, oráculo del hombre de ojos abiertos, oráculo del que oye las palabras de Dios y recibe visiones del Altísimo, del que cae en éxtasis con ojos abiertos. (Números 24:2 y 3) Escuchar la voz de Dios, recibir visiones de parte suya, experimentarlo en medio de éxtasis. Para la familia denominacional a la que pertenezco y en la tradición en la cual yo me crié, estas manifestaciones ni son normales, ni son esperadas, ni son buscada y, en algunos casos, hasta son negadas afirmando, sin que pueda encontrar la base bíblica para ello, la razón para semejante afirmación. La experiencia me ha enseñado que uno no encuentro lo que no busca y cuando no buscas algo es posible que no tengas la capacidad de reconocerlo cuando aparece y lo tienes delante de tu ojos, simplemente porque no estaba en tu radar, consecuentemente.... Yo no estoy hablando de buscar como un poseso experiencias de tipo espiritual. Tampoco de que las revelaciones, las visiones, ...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 23

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No es Dios un ser humano para que pueda mentir, ni es mortal para cambiar de opinión. ¿Dirá algo y no lo hará? ¿Prometerá y no lo cumplirá? (Números 23:19) Los seres humanos siempre hemos tenido la tendencia de pensar que nuestros dioses son una proyección de nosotros mismos pero amplificada. Las deidades de Grecia y Roma, las más cercanas a nosotros culturalmente, compartían con los humanos los mismos defectos, eran mentirosos, ladrones, poco fiables, promiscuos, violentos, lascivos y sobre todo caprichosos e impredecibles. De hecho, la única diferencia entre ellos y los pobres humanos bajo su égida era su mayor poder, eso si, ejercido con arbitrariedad. Tal vez porque la mentira, la volatilidad de nuestras opiniones y nuestra poca fiabilidad, entre otras "cualidades", forman parte de la experiencia humana universal, podemos tener la tentación de proyectarlas sobre el Señor y pensar que Él debe ser más o menos como somos nosotros. La Biblia una y otra vez reaf...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 22

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Aunque Balac me de su palacio repleto de plata y oro, yo no podré hacer nada grande o pequeño que vaya contra lo mandado por el Señor, mi Dios. Os ruego, por tanto,  que paséis aquí esta noche para que yo averigüe si el Señor tiene algo que decirme. (Números 22:18) Una de las leyendas urbanas de aquellos que nunca leen la Biblia es afirmar que es un libro antiguo y no tiene nada que decir al complejo y sofisticado mundo del siglo XXI.  Personalmente veo mucho de lo que aprender al leer algo que sucedió hace varios miles de años. Primero, nunca debo tomar decisiones sin reflexionar. Nunca debo permitir que el impulso, positivo o negativo guíe lo que hago o lo que dejo de hacer. Es importante y necesario pasarlo por el cedazo del pensamiento. Segundo, la reflexión debe estar alimentada y orientada por nuestros valores y principios, es decir, estos nos mostrarán en qué dirección debe orientarse lo que hagamos o lo que dejemos de hacer. La reflexión en...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 21

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Pero el pueblo se impacientó por el camino y protestó contra Dios y contra Moisés. (Números 21:4) Un nuevo estallido de rebelión, queja y murmuración de parte del pueblo de Israel y, nuevamente, Moisés es objeto de la frustración y desesperación de las personas. Creo que es un principio a tener en cuenta, el líder puede acabar pagando la frustración con Dios de los seguidores.  El dirigente concentra el resentimiento, la desesperación, la ansiedad que provoca la impaciencia hacia el Señor. Dios es una realidad demasiado abstracta para poder manejar bien nuestras emociones negativas hacia Él. Es mucho más sencillo, más manejable, más "terapéutico" para nosotros encontrar un chivo expiatorio sobre el que focalizar la frustración.  El lider, con causas objetivas o no para ello, acaba siendo responsable de la impaciencia que las personas sufren hacia Dios al no tener estas control sobre situaciones de su vida que están viviendo y están experimentando. Esto nos ...

NÚMEROS PARTE I/ LA GENERACIÓN DEL DESIERTO/ CAPÍTULO 20/2

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Despoja a Aarón de sus vestiduras sacerdotales y pónselas a su hijo Eleazar porque Aarón debe reunirse con sus antepasados y va a morir. Me pregunto si la reflexión que voy a escribir es un tanto heterodoxa pero siempre que he leído este pasaje he pensado que nuestra existencia acaba cuando el Señor lo decreta y que este decreto va unido al final de nuestra misión o ministerio. Soy un decidido creyente en que Jesús no nos invita a seguirle para que nos convirtamos en pasivos miembros de una iglesia o activos miembros que usan toda su energía para mantener un status quo cada vez menos relevante cultural y socialmente. Antes bien, su llamamiento a ir en pos de Él es un llamamiento a construir el Reino de Dios desde todos los ámbitos de la sociedad, la cultura, el hogar, la política, las finanzas, la industria, el comercio, la educación y así, una lista tan larga como uno desee crear. Y en esto si que creo firmemente que cada seguidor de Jesús tiene un papel único, sing...