SANTIAGO: EL MUNDO EL MEJOR LUGAR PARA ESTAR
Santiago, servidor de Dios, y de Jesucristo, el Señor, saluda a todos los miembros del pueblo de Dios dispersos por el mundo. (Santiago 1:1)
No hay mejor lugar para un discípulo de Jesús que el mundo. Nuestro seguimiento del Maestro carecería de valor si no estuviéramos viviendo, respirando y compartiendo en medio de la sociedad.
Porque somos llamados a ser luz y sal y eso, no puede hacerse si no es en un contexto de oscuridad. El discípulo que se queda en la seguridad y el gueto de la iglesia es la sal dentro del salero. No sirve para nada y poco a poco pierde su sabor.
Porque Jesús, a quien seguimos, oró específicamente al Padre para que ni se le ocurriera quitarnos del mundo porque es nuestro entorno natural. Eso sí, añadió a su oración que el Padre nos protegiera del maligno, del mal.
En la versión de la Gran Comisión que aparece en el evangelio de Juan, Jesús nos dice que del mismo modo que el Padre lo envió, así nos envía a nosotros. ¿Adónde? Al mundo para ser agentes de restauración y reconciliación.
Así pues, esta carta de Santiago, el hermano de Jesús, que me propongo estudiar, está escrita a discípulos en medio del mundo. Todos sus consejos tendrán como objetivo estar sin ser.

Comentarios
Publicar un comentario