Entradas

FALSA IMAGEN

Imagen
  Sé también que vas pregonando: "soy rico, estoy forrado de dinero y nada necesito". ¡Pobre infeliz! ¿No sabes que eres miserable y pordiosero y ciego y desnudo? (Apocalipsis 3:17) ¡Qué contraste tan grande entre la percepción que la iglesia de Laodicea tenía de sí misma y la que tenía Dios! ¡Qué punto ciego tan grande de percepción! Lo triste es que esto mismo nos puede pasar a nosotros, tanto a nivel personal como comunitario, que estemos instalados en una autocomplacencia que vaya construyendo en nosotros mismos una imagen cada vez más lejana de la que Dios tiene. Y cuando no percibimos la realidad tal y como es no podemos hacer nada para gestionarla, modificarla, cambiarla. Por eso es tan importante exponer nuestras vidas personales y comunitarias al escrutinio del Señor para que nos ayude a ver nuestra realidad tal y como es y, consecuentemente, si todavía queda sensibilidad en nosotros, trabajar conjuntamente con Él para introducir los cambios necesarios.  ¿De qué ...

¿QUÉ ES LO QUE NO VEO?

Imagen
  "Yo soy el que sondea las conciencias y los corazones y el que dará a cada uno de vosotros según su merecido". (Apocalipsis 2:23b) Cualquiera que conduce sabe (o debería saber) de la existencia de puntos ciegos en nuestros espejos retrovisores. Hay partes de la realidad que no podemos ver y, sin embargo, están ahí. Lo mismo pasa con la vida cotidiana, todos tenemos puntos ciegos. Partes de nuestra realidad que no percibimos pero que pueden ser percibidos por otros y que, sin duda, son percibidos por Dios. El punto ciego, por lo general tiene una connotación negativa. En la conducción puede dar lugar a un accidente, en nuestras vidas a hacernos daños a nosotros mismos u otros. Esos puntos ciegos sólo pueden ser evitados recibiendo retroalimentación por parte de otros. Ahora bien, pues ser que otros no se atrevan a dárnosla o nosotros estemos dispuestos a recibirla porque nuestra débil identidad no sabrá cómo manejarla. Pero Dios si ve y quiere y puede darnos retroalimentació...

¿CONOCEMOS A DIOS?

Imagen
  El que alardee, alardee de esto: de tener entendimiento y conocerme, de saber que yo soy el Señor, que pongo en práctica la fidelidad, la justicia y el derecho en el país. Estas son las cosas que me agradan. (Jeremías 9:22-23) Cuando observo el mundo evangélico puedo identificar dos grandes tendencias. Aquella que afirma que el conocimiento del Señor está relacionado con la acumulación de información sobre Él. Se enfatiza la teología y la sana doctrina, la ortodoxia. La otra afirma que el conocimiento de Dios tiene que ver con la experiencia emocional, el sentimiento, la subjetividad de lo que siento. Dos extremos, a menudo, irreconciliables y ambos interpretando erróneamente el concepto bíblico de conocer. Conocer en las Escrituras no significa estar intelectualmente informado acerca de ciertos principios abstractos. Tampoco tener experiencias emocionales más o menos subjetivas. Conocer a Dios significa que esa información y esas experiencias se trasladan a la forma en que nuest...

ORTODOXIA SIN AMOR

Imagen
  Pero tengo una queja contra ti, y es que has dejado enfriar tu primer amor. (Apocalipsis 2:4) La iglesia de Éfeso era sana, muy sana en cuanto a su ortodoxia, así lo muestra la descripción que se hace de la misma. Sin embargo, había perdido su primer amor. Me gustaría hacer una interpretación alternativa a la que tradicionalmente se ha hecho. A menudo, esta pérdida se identifica como un enfriamiento en el fervor por el Señor. Pero ¿Y si no fuera así? ¿Y si ese amor perdido fuera el amor fraternal? ¿Y si la iglesia de Efeso alardeaba de sana doctrina pero poca misericordia y compasión entre sus miembros? De hecho, el propio Maestro afirmó que no seríamos reconocidos por nuestra ortodoxia -algo que tiene sin cuidado a los que no conocen a Jesús y que sirve más bien para nuestras luchas intestinas y mutuas descalificaciones- sino más bien por nuestro amor -un lenguaje universal-. El apóstol Pablo afirmó, en ese pasaje que sólo usamos en las bodas, que si carezco de amor... nada soy....

CUANDO DIOS LO VE DIFERENTE

Imagen
No confiéis en las mentiras de quienes dicen: “Este es el Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor”.   Si mejoráis vuestra conducta y vuestras acciones; si actuáis con justicia entre unos y otros;   si no oprimís al huérfano y a la viuda; si no derramáis sangre inocente en este lugar; si no vais tras dioses extraños para vuestra desgracia,   entonces habitaré entre vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros antepasados antaño y para siempre.   Vosotros confiáis en mentiras que no sirven de nada. (Jeremías 7:4-8) Vale la pena hacer un ejercicio comparativo entre la situación de Judá y la de nuestro cristianismo evangélico en el mundo occidental. Aquellos se sentían seguros porque tenían la Ley y el Templo, consideraban que ambas cosas les daban una cierta inmunidad ante los peligros que les acechaban. Nosotros podemos tener la misma sensación de falsa seguridad y autosatisfacción porque tenemos nuestras estructuras, eventos y la Biblia. P...

OLVIDADO POR DIOS

Imagen
  "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado". (Mateo 27:46) Así se sintió Jesús. Podemos hacer todas las interpretaciones que queramos. Podemos maquillarlo y hacerlo más políticamente correcto porque nos choca que el Maestro expresase semejantes palabras, pero... es realmente lo que sintió y experimentó y, por tanto, nos concede a nosotros el derecho a legitimar ese sentimiento cuando así lo experimentamos, cuando sentimos que el Señor se ha olvidado de nosotros, nuestra realidad, nuestras circunstancias. Es legítimo y yo diría que hasta necesario el podérselo expresar a Dios. Hace bien al alma cuando podemos ser honestos con Él. Jesús nos mostró que así es. Job se derramó delante de Dios. 46 de los 150 salmos de la Biblia -de un total de 150- son salmos de lamento. No permitas que una teología deformada añada a tu sentimiento de abandono el de la culpa porque se supone que un buen creyente nunca debe experimentar eso y, consecuentemente, si lo vive es que no tiene la s...

DESENTENDERSE

Imagen
  [Pilato] mandó que trajeran agua, y se lavó las manos en presencia de todos, proclamando: -¡Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre! ¡Allá vosotros! (Mateo 27:24) El gesto de lavarse las manos es un gesto de desentendimiento. Pilato es consciente de la inocencia del Maestro, sin embargo, decide no involucrarse, no complicarse la vida y su carrera política. Desentenderse no es ignorar los problemas o las realidades, es simplemente, considerar que no somos los responsables de solucionarlo. Algún otro lo debe ser. Creo que es perfectamente aplicable a nuestras vidas. Pensemos, por ejemplo en la misión encomendada por Dios. Un elemento clave de la misma es la demostración del Reino por medio de nuestras obras de amar, justicia, compasión y misericordia hacia otros. Demostramos el Reino cuando, de parte de Dios, hacemos nuestra la responsabilidad de mitigar esas necesidades en la medida que están a nuestro alcance involucrando nuestras vidas y nuestros recursos...