LA BÚSQUEDA DE APROBACIÓN
Por lo demás, el que quiera presumir, que presuma del Señor, pues no queda acreditado como bueno el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba. (2 Corintios 10:17-18)
La aprobación de los demás es una forma de construir nuestra identidad, nuestro sentido de valor y dignidad. Responde a la premisa de que uno es valioso en la medida en que los demás lo validan. Todos, yo incluido, cuando hacemos una publicación en las redes sociales queremos saber a cuántas personas les ha gustado. Podemos funcionar con la premisa que cuantos más "likes" tenemos más valiosos somos (piénsalo bien).
Pablo nos propone una perspectiva diferente, un planteamiento alternativo. El apóstol afirma que el único "like" que vale la pena es el que concede Dios, ni el que nos otorgamos a nosotros mismos ni aquel que otros nos otorgan. Sólo el del Señor puede sustentar nuestro sentido de valor y dignidad, en resumen, nuestra identidad.
Si aceptamos esta premisa debemos vivir de tal manera que podamos ver que en nuestras motivaciones, valores, conductas, actitudes, acciones y omisiones, etc., el Señor puede pulsar el botón "like", al margen de que otros lo puedan hacer o no.

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