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ÉXODO PARTE I/LA SALIDA DE EGIPTO/CAPÍTULO 4

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  Moisés volvió a replicar: ¡Por favor, Señor, envía a cualquier otro! Moisés puso diferentes excusas para no asumir la tarea a la que estaba siendo llamado por Dios. La primera fue que él, como vimos ayer, no era nadie. La segunda, qué responderé cuando me pregunten. La tercera, no me creeran ni me escucharán. La cuarta, no tengo facilidad de palabra. La quinta, la definitiva, la más universal de todas, por favor, envía a cualquier otro. Si partimos de la base de que todos somos llamados a ser agentes de restauración y constructores del Reino de Dios y de que vivimos en un mundo en que las necesidades de todo tipo, sociales, económicas, culturales, emocionales, materiales y espirituales -por mencionar sólo unas pocas- abundan por doquier, la falta de compromiso de los seguidores de Jesús con este mundo roto suena vergonzosamente como la excusa de Moisés al Señor, simple y llanamente, envía a otro y déjame en paz. Naturalmente no somos tan bruscos, somos mucho má...

ÉXODO PARTE I/LA SALIDA DE EGIPTO/CAPÍTULO 3

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¿Quién soy yo para presentarme al faraón y sacar de Egipto a los israelitas? Pues bien, Moises era un asesino fugitivo de la justicia egipcia, dedicada en aquel momento al pastoreo de ovejas en la península del Sinaí y, según los cálculos, con unos ochenta años de edad. Nadie diría que tenía el perfil para ser llamado por el Señor para llevar a cabo una tarea como la que se le encomendaría. El caso de Moisés nos enseña que Dios acostumbra a trabajar con gente normal, hasta vulgar a los ojos de la sociedad. El caso de Moisés confirma lo que afirmó el apóstol Pablo que, a lo vil y menospreciable escogió Dios. El caso de Moisés nos enseña que no es preciso tener una educación teológica ni asistir al seminario para que el Señor nos pueda usar como agentes de restauración y constructores del Reino. El caso de Moisés y sus ochenta años nos enseña que no hay edades a partir de las cuales ya no se es útil para sus propósitos y no se puede hacer nada significativo. El caso de Moi...

ÉXODO PARTE I/LA SALIDA DE EGIPTO/CAPÍTULO 2

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Desde la esclavitud sus gritos de dolor llegaron hasta Dios que, oyendo su gemido, se acordó de la alianza que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob. El dolor -la dimensión física-, el sufrimiento -la dimensión emocional- y el silencio de Dios son cosas que siempre han sido difíciles de comprender para los seres humanos incluidos los seguidores de Jesús. No estamos hechos para el dolor ni el sufrimiento. No forman parte del diseño original del Señor para la vida humana es, más bien, uno de los resultados del pecado, de nuestro deseo de vivir al margen de Él. Consecuentemente, nunca nos acostumbramos al mismo, nunca lo acabamos de aceptar totalmente y, en muchísimas ocasiones, aunque sea consecuencia directa de nuestras propias acciones nos parece injusto ¡Cuánto más si no es infringido por otras personas o por circunstancias ajenas! Como preocupación genuina o como excusa propicia, el dolor y el sufrimiento hacen que muchas personas se alejen de Dios o no se acerquen a ...

ÉXODO PARTE I/LA SALIDA DE EGIPTO/CAPÍTULO 1

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Pero las comadronas desatendieron, por respeto a Dios, la orden dada por el rey de Egipto y dejaron vivir también a los niños. El libro de Éxodo comienza con un episodio de desobediencia civil protagonizado por las parteras o comadronas de los hebreos. Estas se niegan a obedecer la legalidad -la orden del faraón- porque es inmoral y cuando ambas cosas -la ley y la moral- entran en conflicto hay que obedecer la segunda y anteponerla a la primera. Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres, afirmó el apóstol Pedro delante de consejo de gobierno de los judíos. Esto plantea un gran reto para nosotros los seguidores de Jesús puesto que a Romanos 13 -sométase toda persona a la autoridad- hemos de contraponer la desobediencia civil ante leyes que son inmorales e injustas aunque sean perfectamente legales.  Vivimos una época en que la legalidad y la moralidad que nace de la Palabra del Señor cada vez se irán separando y distanciando más y nosotros, los seguidores de...

GÉNESIS PARTE V/EL CICLO DE JOSÉ/CAPÍTULOS 49 Y 50

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Un día, José dijo a sus hermanos: Mi fin está cerca, pero Dios vendrá a ayudaros y os llevará de este país a la tierra que prometió a Abraham, Isaac y Jacob. Los capítulos 49 y 50 dan fin al libro de Génesis con la muerte de Jacob y posteriormente la muerte de José. En sus momentos finales el patriarca recordó a sus hermanos la promesa del Señor de que la tierra de Canaán sería dada en heredad a los descendientes de Jacob y dio las instrucciones necesarias con respecto a que, cuando el momento llegará, sus restos mortales fueras trasladados allí. ¿Qué pensar de un capítulo como este? La idea de vivir siempre con perspectiva eterna. Al leerlo me daba cuenta que un reto del cristianismo contemporáneo para aquellos que vivimos en la cultura occidental tan materialista es, precisamente, no perder de vista la idea de eternidad, no olvidar que vivimos esperando encontrarnos con el Señor y vivir la vida eterna en su total y absoluta plenitud.  Pienso que si perdemo...

GÉNESIS PARTE V/EL CICLO DE JOSÉ/CAPÍTULO 48

Entonces bendijo a José con estas palabras: «El Dios de mi abuelo Abraham y de mi padre Isaac, me ha guiado toda mi vida. También ha enviado a su ángel para librarme de muchos peligros. Yo le pido que bendiga a estos dos muchachos. Que por medio de ellos sea recordado mi nombre, el nombre de mi abuelo Abraham y el de mi padre Isaac. ¡Que tengan muchos hijos!» (Génesis 48:15, 16 TLAD) Estas son las palabras de bendición que Jacob pronunció sobre su hijo José cuando estaba a punto de fallecer. Posteriormente bendijo a sus hijos Efrain y Manases. Para mi, aunque repetitiva, la enseñanza del pasaje es simple, vivir una vida caracterizada por bendecir a otros, con nuestras palabras, nuestros gestos, nuestras actitudes, nuestras motivaciones, nuestras acciones e incluso nuestras omisiones -el amor, dice la Escritura, cubrirá multitud de pecados-. Hacer del bendecir a otros una medida para evaluar mi vida cada día al terminar, pensar si he sido o no de bendición y qué debo rectifi...

GÉNESIS PARTE V/EL CICLO DE JOSÉ/ CAPÍTULO 47

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Pocos y desgraciados han sido los años de mi vida. Esta fue la respuesta que Jacob le dio a Faraón cuando este le preguntó acerca de su edad. La contestación, además de dar información factual -130 años había vivido hasta ese momento- da información cualitativa -pocos y malos-. Esa era la evaluación que hacía de su vida el patriarca, la considera corta y mala. Esto me ha hecho pensar que conforme voy avanzando en edad y se va acercando -estadísticamente hablando- el final de mis días es muy importante el poder pararse y pensar sobre la forma en que uno vive y qué valoración la vida le merece. La verdad es que no quiero llegar al final de mis días con la actitud de Jacob que, a pesar de sus experiencias espirituales, las riquezas acumuladas, el tener una amplia familia y todas las promesas recibidas de Dios, no vivía la vida con plenitud, satisfacción y gozo. Creo que el patriarca había llegado a ese punto del que habla el escritor de Eclesiastés cuando describe l...