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GÉNESIS PARTE II/EL CICLO DE ABRAHAM/CAPÍTULO 13




por lo que Abram le dijo a Lot: «Tú y yo no debemos pelearnos, ni tampoco mis pastores y tus pastores, pues somos parientes. Hay tierra para todos, te ruego que te vayas a otra región. Si te vas a la izquierda, yo me iré a la derecha; si te vas a la derecha, yo me iré a la izquierda. ¡Pero debemos separarnos!» (Génesis 13:8, 9 TLA)

Este pasaje relata un enfrentamiento entre los criados de Abraham y los de su sobrino Lot. El conflicto se resuelve de una manera en la que puedo aprender un principio para las relaciones ínter personales. Abraham, a pesar de ser el jefe de la familia, cede y a la vez es asertivo. Cede porque renuncia a lo que le correspondería por derecho y sería legítimo, escoger la mejor parte, ir a donde considerara oportuno dejando a Lot con el resto. Sin embargo para mantener la paz le da a su sobrino la oportunidad de escoger y este, hace lo que le parece más conveniente desde el punto de vista económico, escoge el valle que es fértil y opta por el sedentarismo renunciando a la vida nómada.

Es asertivo porque entre ambos existe un problema que no desaparecerá por ignorarlo y, por tanto, el patriarca aboga por enfrentarlo y buscar la separación entre ambos dadas las dificultades de convivencia. Eso si, como dije antes, cediendo en sus derechos por mantener la paz.

El apóstol Pablo indica que en lo que dependa de nosotros debemos de estar en paz con todos los hombres. Para que esto se pueda dar uno debe, en ocasiones, como nuestra Abraham, renunciar a las cosas que nos son legitimas, incluso que son nuestro derecho, pero por mantener la paz cedemos. Eso si, también el apóstol nos enseña a ser asertivos, a decir la verdad con amor.

Dos lecciones que aprendí de la vida del patriarca en este capítulo.





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