ECLESIASTÉS ESTUDIO 34. NECEDAD
NECEDAD Y SABIDURÍA III
NECEDAD
ECLESIASTÉS 10: 1-3
Una mosca muerta apesta
y echa a perder el buen perfume.
Cuenta más la tontería más ligera
que la sabiduría más respetable.
2 La mente del sabio se inclina al bien,
pero la del necio se inclina al mal.
3 El necio, en todo lo que hace,
muestra la pobreza de sus ideas,
aun cuando vaya diciendo
que los necios son los demás.
La necedad, según el diccionario, es la imprudencia o falta de razón. En la Biblia, además, tiene una connotación moral. Necio es aquel que ordena y articula su proyecto vital al margen de Dios y sus consejos. En estos versículos y todos los siguientes del capítulo diez se hace énfasis en la necedad y sus diferentes manifestaciones.
Un poco de necedad -una mosca muerta- puede echar por tierra toda una trayectoria. Por triste que parezca, y eso es evidente en la sociedad en la que nos ha tocado vivir, se valora más la tontería -la necedad- que la sabiduría. El famoso es el necio y el sabio, con demasiada frecuencia, es despreciado.
La necedad es la que, precisamente, le hace al necio despreciar el valor del bien e inclinar su pensamiento y, consecuentemente, su estilo de vida hacia el mal. Tristemente, el necio acostumbra a considerar que los necios son los demás.
Creo que, de alguna manera, estos versículos nos muestran el efecto pernicioso y dañino que puede tener sobre nuestra vida la necedad. Esta puede actuar como un filtro que nos impida procesas las cosas como son y nos lleve a procesarlas como queremos que sean y nos lleve a un profundo desprecio hacia aquellos que no comparten nuestra necia visión.
UN PRINCIPIO
La necedad filtra nuestra percepción de la vida acomodándola a nuestros prejuicios
UNA PREGUNTA
¿Qué signos de necedad puedes identificar en tu vida?
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