JESÚS, PADRE
Padre. (Mateo 6:9) Jesús nos enseñó que ante todo Dios es Padre. Esto automáticamente nos convierte a nosotros en hijos. Que el Maestro nos enseñara esta forma de ver, percibir, entender a Dios era algo totalmente revolucionario pues nunca había sido vista la relación con Él de esta manera. Piénsalo bien, Dios es tu Padre. Pero, si nuestra figura paterna no ha sido la adecuada se hace difícil poder visualizar a Dios como nuestro padre. Padres ausentes, abusivos, violentos, indiferentes, adictos, etc., pueden hacer que carezcamos de referentes positivos acerca de la paternidad y, consecuentemente, se haga difícil visualizar a Dios como nuestro padre, incluso nos llegue a producir un rechazo. La paternidad, como todas las dimensiones de la vida, ha sido afectada por el pecado y también necesita ser redimida. ¿Qué podemos hacer cuando carecemos de ese referente? ¿Cómo podemos llenar de sentido positivo a Dios como padre? Se me ocurre que la misma Escritura nos da la solución a ello ...