JESÚS, NUESTRO
...nuestro... (Mateo 6:9) Jesús nos enseñó a llamar a Dios, Padre. Pero, inmediatamente después aparece el adjetivo plural nuestro. Nos habla de comunidad. Si bien es cierto que somos salvados de forma individual, no lo es menos que lo somos para ser incorporados a un cuerpo, una familia, una comunidad. Esto choca con el individualismo radical del mundo occidental en el que el individuo está por encima de la comunidad y todo gira alrededor de él. Ese individualismo exacerbado incluso ha llegado a la iglesia donde nos hemos convertido en consumidores y no en discípulos, donde la iglesia sirve en la medida en que me sirve, pero no en la medida en que me equipa y motiva para la misión de Dios en el mundo. El seguimiento de Jesús lo es en comunidad o no lo es. No existe tal cosa como una fe individual. No es acerca del Señor y yo. Es acerca del Señor y nosotros. Seguimos al Maestro juntos, con otras personas con las que tenemos un compromiso de mutualidad, de apoyarnos, a...