Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto 20, 2009

PROVERBIOS 3, FÍATE DEL SEÑOR

Confía plenamente en el Señor y no te fíes de tu inteligencia. No puede ser más práctico. La vida está llena de encrucijadas, de decisiones, de alternativas y opciones que, desde nuestra perspectiva, pueden parecer las mejores y más adecuadas. Sin embargo, el consejo de Proverbios es fiarnos plenamente del Señor y no de nuestras capacidades. Especialmente, porque estás últimas están afectadas por el pecado y nuestra percepción de la realidad no siempre es objetiva y está teñida por nuestros propios deseos, impulsos e intereses.

PROVERBIOS 2, ESFUERZO Y DON

El capítulo 2 habla acerca de la importancia de esforzarse en conseguir la sabiduría y los beneficios que de ella se obtienen para la vida cotidiana. Lo que me ha llamado la atención de todo ello es la mezcla entre el esfuerzo personal y el don que viene del Señor.

En vez de verlo como algo contradictorio lo veo como algo complementario. Estamos demasiado acostumbrados a la polarización y a las dicotomías. Hemos sido educados en el modo griego de pensar en que lo opuesto acostumbra a ser excluyente en vez de ser complementario.

No podemos obtener la sabiduría sin la búsqueda consciente, elaborada, ardua, persistente y tenaz de la misma. A la vez, es un don que recibiremos de Dios como recompensa por ello.

PROVERBIOS 1, SABIDURÍA

Hoy comienzo la lectura del libro de Proverbios. El primer capítulo indica el propósito del libro en una especie de prólogo al mismo. Esta introducción concluye con las ya conocidas palabras, El principio de la sabiduría es el temor [reverencia, respeto] del Señor.

En la Biblia se denomina sabio a aquel que organiza su vida en función de los principios de la Palabra. Por el contrario, se denomina necio a aquel que pretende u organiza su vida al margen de los mismos.

Este libro está dedicado a proveernos de principios que nos ayuden de forma práctica a organizar nuestra vida. El primero, el fundamental, es el respeto reverencial por el Señor.