Ir al contenido principal

Entradas

PARÁBOLA DEL CAPITAL Y LOS INTERESES III

Jesús afirma en esta parábola que aquel que tiene todavía recibirá más; contrariamente, el que tiene poco, hasta ese poco le será quitado. Es una frase paradójica, como tantas otras que encontramos en la Biblia en general y las enseñanzas del Maestro en particular. La paradoja es un hecho o dicho que parece contrario a la lógica. Jesús enseña que hay más felicidad en dar que en recibir, que para vivir hay que morir, que el mayor es el menor y así una tras otra. Las paradojas de Jesús desafían la lógica, la forma de pensar y los valores de la sociedad en la que nos ha tocado vivir y, precisamente por eso, a sus seguidores nos coloca en una disyuntiva, seguir la lógica del Reino de Dios o, por el contrario, la de nuestro mundo. El Espíritu nos invita a seguir al Maestro, la razón, con demasiada frecuencia, nos indica que no parece tener mucho sentido. 
En el Reino cuanta más fidelidad muestras más capacidad recibes de parte del Señor, más bendecido es tu servicio y más oportunidades nuev…
Entradas recientes

PARABOLA DEL CAPITAL Y LOS INTERESES II

Dios tiene expectativas de cada uno de nosotros. Las mismas tienen relación con los dones encomendados y éstos con nuestra capacidad. Dios espera diferentes cosas de cada uno de nosotros y los demás nunca deben ser un referente de comparación, ni para justificar lo mucho ni lo poco que eventualmente hagamos o dejemos de hacer. Dios, como indicaba en la anterior reflexión, espera de cada uno de nosotros que los talentos y dones otorgados los usemos para la construcción de su Reino y beneficio de la humanidad. 
Eso me hace pensar en lo importante que es tener un buen conocimiento de uno mismo, saber cómo somos y qué contribución podemos hacer. Identificar nuestros talentos naturales y dones espirituales y esforzarnos por entender de qué modo pueden contribuir a esos dos grandes propósitos antes mencionados. El pasaje tiene un tono de clara advertencia. Nos anima a ser diligentes y no olvidar que llegará un momento en que tendremos que explicar en qué medida hemos cumplido las expectativa…

PARÁBOLAS DEL CAPITAL Y LOS INTERESES I

Igualmente [el reino de los cielos] es como un hombre que, al irse de viaje, reunió a sus criados y les confió la administración de sus negocios.A cada cual, de acuerdo con su capacidad, le confió una cantidad de dinero: a uno le entregó cinco talentos; a otro, dos; y a otro, uno. Luego emprendió su viaje.El que había recibido cinco talentos negoció con su capital y lo duplicó.El que había recibido dos talentos hizo lo mismo, y también duplicó su capital.En cambio, el que solamente había recibido un talento, tomó el dinero del amo, hizo un hoyo en el suelo y lo enterró.Al cabo de mucho tiempo regresó el amo y se puso a hacer cuentas con sus criados.Llegó el que había recibido los cinco talentos y, presentándole otros cinco, le dijo: “Señor, tú me entregaste cinco talentos; mira, he logrado duplicarlos”.El amo le contestó: “Está muy bien. Has sido un administrador honrado y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al frente de mucho más. Entra y participa en mi propia alegrí…

PARÁBOLAS, DIOS NO TE DEBE NADA

El reino de los cielos puede compararse al amo de una finca que salió una mañana temprano a contratar jornaleros para su viña.Convino con los jornaleros en pagarles el salario correspondiente a una jornada de trabajo, y los envió a la viña.Hacia las nueve de la mañana salió de nuevo y vio a otros jornaleros que estaban en la plaza sin hacer nada.Les dijo: “Id también vosotros a la viña. Os pagaré lo que sea justo”.Y ellos fueron. Volvió a salir hacia el mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo.Finalmente, sobre las cinco de la tarde, volvió a la plaza y encontró otro grupo de desocupados. Les preguntó: “¿Por qué estáis aquí todo el día sin hacer nada?”.Le contestaron: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Pues id también vosotros a la viña”. Al anochecer, el amo de la viña ordenó a su capataz: “Llama a los jornaleros y págales su salario, empezando por los últimos hasta los primeros”.Se presentaron, pues, los que habían comenzado a trabajar sobre las cinco…

PARÁBOLAS, VESTIDO PARA LA OCASIÓN

Cuando el rey entró a ver a los invitados, observó que uno de ellos no llevaba traje de boda12 y le preguntó: “Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de boda?”. Él se negó a contestar.13 Entonces el rey dijo a los criados: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes”.14 Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos. (Mateo 22:11-14)

Tradicionalmente esta parábola aparece juntamente con la de las bodas como si se tratara de un único relato. Sin embargo, atendiendo a la estructura literaria, muchos eruditos bíblicos afirman que se trata de dos parábolas diferentes. En caso contrario, no tendría ningún sentido que fuera condenado por no estar vestido para la boda aquel que fue invitado de improviso y era un simple transeúnte. No se podía esperar de él que fuera adecuadamente vestido. Sin embargo, todo cambia si la persona había sido llamada para acudir a un festejo real y cuando se presentó no estaba adecuadamente vestido para la oc…

PARÁBOLAS, HASTA QUE MI CASA SE LLENE

Al oír esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: — ¡Feliz aquel que sea invitado a comer en el reino de Dios! Jesús le contestó: — Una vez, un hombre dio una gran cena e invitó a muchos.Cuando llegó el día de la cena, envió a su criado para que dijera a los invitados: “Venid, que ya está todo preparado”.Pero todos ellos, uno por uno, comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado unas tierras y tengo que ir a verlas. Discúlpame, por favor”.Otro dijo: “Acabo de comprar cinco yuntas de bueyes y tengo que ir a probarlas. Discúlpame, por favor”.El siguiente dijo: “No puedo ir, porque acabo de casarme”.El criado volvió a casa y refirió a su señor lo que había ocurrido. Entonces el dueño de la casa, muy enojado, ordenó a su criado: “Sal en seguida por las plazas y las calles de la ciudad y trae aquí a los pobres, los inválidos, los ciegos y los cojos”.El criado volvió y le dijo: “Señor, he hecho lo que me ordenaste y aún quedan lugares vacíos”.El señor le contestó: “…

PARÁBOLAS, EL ADMINISTRADOR ASTUTO Y CORRUPTO

Dijo también Jesús a los discípulos: — Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado ante su amo de malversar sus bienes.El amo lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que me dicen de ti? Preséntame las cuentas de tu administración, porque desde ahora quedas despedido de tu cargo”.El administrador se puso a pensar: “¿Qué voy a hacer ahora? Mi amo me quita la administración, y yo para cavar no tengo fuerzas, y pedir limosna me da vergüenza.¡Ya sé qué voy a hacer para que, cuando deje el cargo, no falte quien me reciba en su casa!”.Comenzó entonces a llamar, uno por uno, a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: “¿Cuánto debes a mi amo?”.Le contestó: “Cien barriles de aceite”. El administrador le dijo: “Pues mira, toma tus recibos y apunta sólo cincuenta”.Al siguiente le preguntó: “¿Tú cuánto le debes?”. Le contestó: “Cien sacos de trigo”. Le dijo el administrador: “Pues mira, toma tus recibos y apunta sólo ochenta”.Y el amo elogió la astucia de aquel administrador corrupto por…