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SABIDURÍA PARA LÍDERES

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría. (Salmo 90:12)

Mi amigo Lucas Leys dice que la vejez se acumula pero la sabiduría se cultiva. Tiene razón; todos, de forma inevitable, envejecemos, pero no todos nos volvemos sabios. La sabiduría es una opción y resultado de cultivar determinados hábitos a lo largo de nuestra vida. Sabiduría y conocimiento no son sinónimos. Desde un punto de vista bíblico aquella es el resultado de saber ordenar nuestra vida de acuerdo a los principios de la Palabra de Dios. Cuando uno los conoce y, sobre todo, los aplica se va volviendo más y más capaz de manejar la vida con sus contradicciones, paradojas, desafíos, reverses y alegría. 
Cuando mis hijos eran pequeños les decía que había dos tipos de personas: brújulas y veletas. La brújula siempre señala al norte; podrá tener una breve oscilación a izquierda o derecha pero finalmente se centra marcando y señalando septentrión. Las personas brújulas son aquellas que tienen c…
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ECLESIASTES: CONCLUSIÓN DEL DISCURSO

Conclusión del discurso: todo está dicho. Respeta a Dios y guarda sus mandamientos, pues en eso consiste ser persona. Porque Dios juzgará toda acción, incluso las ocultas, sean buenas o malas. (Eclesiastés 12:13-14)
El autor del libro de Eclesiastés llega al final del mismo con dos grandes conclusiones. Ser persona y ser conscientes de que hay que rendir cuentas de la forma en que hemos vivido nuestras vidas. Respecto a la primera, no puedo evitar que venga a mi mente el pasaje de 1 Juan 3:13; en el mismo se afirma que un día seremos semejantes a Jesús. Pienso que el proceso de madurar como cristiano y ser humano es parecerme más y más al Maestro. En la medida en que eso se da se cumple el propósito para el cual fuimos salvados: llegar a ser ese ser humano que Dios tuvo en mente y el pecado hizo inviable.
En cuanto a la segunda, es importante tener en cuenta que habrá un día en que tendremos que rendir cuentas de la forma en que hemos vivido y si nuestra vida realmente ha añadido valor …

ECLESIASTÉS: ACUÉRDATE DE DIOS

Ten en cuenta a tu creador en tus días de juventud, antes de que lleguen los días malos y se acerquen los años en los que digas: "no siento ningún placer" (Eclesiastés 12:1)

La vida no se ve de la misma manera a las 20 que a las 60. Hay una época en que el horizonte es amplio y todo está lleno de potencialidades y posibilidades. La experiencia enseña que, para la mayoría de los seres humanos, conforme la vida va pasando va imponiendo su terrible lógica y ese horizonte se va haciendo más y más pequeño, las posibilidades se van reduciendo y llega un momento en que, más o menos, uno ya tiene conciencia de lo que la vida dará de sí. Quedan entonces pequeñas ilusiones, un viaje, una aventura, una relación; pequeñas cosas que nos vayan alterando el tedio cotidiano. 
La Palabra nos invita a acordarnos y tener presente a Dios en los días de nuestra juventud. Lamentablemente son aquellos mismos días en que debido a las inmensas posibilidades que hay por delante tenemos la tendencia a p…

ECLESIASTÉS: FORMAS DE SER

Echa tu pan sobre las aguas y al cabo del tiempo lo reencontrarás. (Eclesiastés 11:1)

O tal vez no. La idea que me sugiere este pasaje es que tarde o temprano aquello que hacemos, la forma en que vivimos, nos hace una devolución y recibimos aquello que, por decirlo de alguna manera, sembramos. Eso puede llevarnos a una actitud pragmática ante la vida que podría resumirse del siguiente modo: "hagamos el bien porque paga mejores dividendos que el mal; evitemos este último para ahorrarnos las consecuencias negativas de su práctica!. Pero la realidad de la vida nos indica que muchos que hacen el bien no reciben la recompensa esperada; del mismo modo, muchos que obran mal no parecen recibir el castigo merecido. Vamos que en esta vida afectada por el pecado la relación causa efecto no siempre es clara ni matemática.
¿Qué hacer pues? Sin duda seguir practicando el bien. Pero no por los potenciales o posibles beneficios que podamos obtener de ello, sino porque como hijos de Dios es lo que …

ECLESIASTÉS: PARADOJAS

He visto además bajo el sol que los veloces no ganan siempre la carrera, ni los valientes la guerra, ni los sabios tienen sustento, ni los inteligentes riqueza, ni los instruidos estima, pues en todo interviene el tiempo y el azar. (Eclesiastés 9:11)

Siempre me han causado admiración aquellos que ven la vida en blanco y negro y para los que no existen ningún tipo de matices grises. Su acercamiento a la realidad es radical y extremo y no admite ningún tipo de términos medios. Desde su interpretación los buenos siempre son bendecidos y los malos nunca pueden ser felices. Lo cierto es que la vida es mucho más complicada y paradójica de lo que esos bien pensados quieren aceptar y reconocer. De eso, precisamente, va el texto de Eclesiastés aquí reproducido, de aquellas paradojas que no encajan con lo que el sentido común nos dice que debería ser la manera natural de desarrollarse. 
El salmista nos dice que estuvo a punto de perder la fe al ver lo bien que le iba a los injustos y lo mal que l…

ECLESIASTÉS: DISFRUTA

Anda, come con alegría tu pan
y bebe contento tu vino,
porque Dios ya ha aprobado tus obras.
Ponte en todo momento vestidos blancos
y que no falte perfume en tu cabeza.
Disfruta de la vida con la mujer amada
durante esta efímera existencia
que se te ha dado bajo el sol,
porque esa es tu recompensa en la vida
y en las fatigas que pasas bajo el sol.
Todo lo que esté a tu alcance,
hazlo con todas tus fuerzas,
pues no hay actividad, ni razón,
ni ciencia, ni sabiduría
en el reino de los muertos adonde te encaminas.

ECLESIASTÉS: DEFECTUOSOS

Mira lo único que he averiguado: Dios hizo al ser humano perfecto, pero ellos se buscaron excesivas complicaciones. (Eclesiastés 7:29)

No hay la menor duda, vivir con uno mismo es la aventura más difícil y desafiante. Podemos intentar escapar de Dios e ignorar a los otros; pero 24/7 debemos de vivir con nosotros mismos, no podemos escapar de quiénes somos, de nuestra realidad. Y la mayoría de las ocasiones nuestra realidad no es precisamente para tirar cohetes. Personalmente, a pesar de muchos, muchos años de seguimiento de Jesús, sigo teniendo inconsistencias, incoherencias, inmadureces y tendencias que me sorprenden a mí mismo. Entiendo perfectamente lo que Pablo tenía en mente cuando afirmó: "Miserable de mí, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?".
Si, como afirma la Escritura, Dios nos hizo perfectos ¿Qué falla entonces? Pues el pecado. Nosotros no somos aquello que el Señor tenía en mente, somos el producto del pecado. Somos un proyecto fallido de humanidad. Porque …