Ir al contenido principal

Entradas

PREPARAR EL CAMINO

A este Juan se había referido el profeta Isaías cuando dijo: Se oye una voz; alguien clama en el desierto: ¡Preparad el camino del Señor; abrid sendas rectas para él". (Mateo 3:3)

Juan, el primo de Jesús, fue enviado por Dios para preparar el camino para la llegada del Mesías. Su predicación, su mensaje, de algún modo, generó un ambiente de expectación y también una situación espiritual que favoreció la aparición de Jesús, su predicación y su ministerio. Su mensaje estaba centrada en la necesidad de la conversión y el arrepentimiento; hablaba de la importancia de un cambio en la manera de pensar y vivir, un cambio que pudiera ser evidente en el estilo de vida. El mensaje de Juan fue calando en todos los estratos de la sociedad y anticipó la llegada del tan esperado Mesías. Juan preparó la tierra para la semilla que posteriormente plantó Jesús.
De algún modo, todos nosotros podemos y debemos jugar este mismo papel que desempeñó el bautista. Con nuestras palabras y, sobre todo, con n…
Entradas recientes

REFUGIADOS

José se levantó, tomó al niño y a la madre en plena noche, y partió con ellos camino de Egipto. (Mateo 2:14)

El problema de los refugiados en el mundo, tal y como indican las cifras que aparecen en esta entrada, es enorme y no hay visos de que vaya a mejorar, antes al contrario, ira en constante crecimiento en los próximos años. La realidad de estas personas nos genera sentimientos encontrados Por un lado, despierta nuestro sentido de solidaridad, misericordia y compasión. Por otro, miedo e inseguridad por la amenaza potencial que significan para nuestro status quo. La primera reacción es racional, la segunda, totalmente irracional, como todo lo que provoca el miedo. No hay suficientes recursos para todos, amenaza nuestro estilo de vida, si lo acogemos generamos un efecto llamada, etc., etc.
José, María y el pequeño Jesús fueron refugiados políticos. El texto de Mateo nos indica que tuvieron que huir apresuradamente, en plena noche, ante el peligro que corría la vida del niño. No tenemo…

EXPECTATIVAS

Y advertidos por un sueño para que no volvieran adonde estaba Herodes, regresaron a su país por otro camino. (Mateo 2:12)

Herodes depositó unas expectativas sobre los hombres sabios de oriente, que encontraran al supuesto rey de los judíos y le informaran al respecto. Herodes tenía su propia agenda e intentó imponérsela a los orientales; éstos, advertidos por Dios, siguieron su consejo regresando a su tierra sin cumplir aquellas expectativas.
Todos estamos expuestos a las expectativas de los demás. Siempre encontraremos a nuestro alrededor personas que esperan de nosotros una cierta manera de actuar; que creen que deberíamos hacer o dejar de hacer determinadas cosas; que se consideran con el derecho a que esas expectativas sean satisfechas y cumplidas y que presionarán, en ocasiones legítimamente, y en otras no, para imponerlas. Cada uno de nosotros debe tener muy claro cuál es su público, para quién estamos actuando. Nuestra principal audiencia es el Señor y son sus expectativas, no la…

VENIMOS A ADORARLO

Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el oriente y venimos a adorarlo. (Mateo 2:2)

Hay dos cosas que destacan de los sabios de oriente: intencionalidad y propósito. Intencionalidad es la determinación de la voluntad de conseguir algo. Hay premeditación, deseo y acción.  Los hombres sabios vieron la estrella que anunciaba el nacimiento del rey y se pusieron en marcha en busca del mismo. La intencionalidad es determinación que siempre lleva a la acción. Pero en ellos observamos también propósito. Éste es definido por el diccionario como el objetivo que se pretende conseguir. Ellos lo tenían tremendamente claro, adorar al rey recién nacido.
Los sabios de oriente, su intencionalidad y propósito, son una fuente de inspiración e imitación para nosotros los que nos denominamos seguidores de Jesús. El Maestro se deja encontrar pero... hay que buscarlo con intencionalidad. Nada importante y significativo sucede en esta vida sin intencionalidad, sin determinación, sin tomar la iniciativa y…

DIOS SIN EL HOMBRE...

Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado: recibió en casa a María, su esposa. (Mateo 1:24)

Hay una frase atribuida a Agustín de Hipona que afirma: "El hombre sin Dios no puede; Dios, sin el hombre no quiere". Dios, desde siempre, ha intervenido en la historia por medio de seres humanos; hombres y mujeres que han estado dispuestos a alinearse con su voluntad. Jesús nunca hubiera podido entrar en la historia humana si no hubiera sido por la disponibilidad de José y María para cumplir los designios del Padre. 
Pero ¿Cómo visualizamos a ambos? José y María debían ser dos adolescentes cuando recibieron las visitas de los ángeles invitándolos a unirse al plan de Dios. Sabemos que el promedio de vida entre las clases populares en el imperio romano, no iba mucho más allá de los treinta años. No es de extrañar, por tanto, que las personas se casaran tan pronto como eran fértiles. Nuevamente, por nuestros conocimientos de la Roma imperial, sabemos…

¿DÓNDE ESTÁ?

¿Dónde está? (Mateo 2:2)

Los hombres sabios procedentes del oriente iban en busca de Jesús. Al tratarse de un rey, el sentido común indicaba que debían ir a la capital del reino y, naturalmente, al centro del poder, el palacio real. Sin embargo, Él no se encontraba allí. El monarca tuvo que consultar con los sacerdotes y los doctores de la ley para tratar de ubicarlo. Sorprendentemente, estos tampoco habían oído acerca del nacimiento del tan esperado Mesías; no se encontraba entre ellos, ni en el templo, lugares donde habría sido lógico poderlo hallar. Finalmente, fueron hasta los márgenes de la sociedad, a una aldea pequeña y, probablemente, una casa humilde, y unos padres adolescentes que no entendían nada de lo que estaba pasando. Encontraron a Dios en la forma de una criatura vulnerable dependiente de dos padres inexpertos que, pobres, iban de sorpresa en sorpresa.
¿Dónde está hoy Jesús? ¿Dónde pueden encontrarlo aquellos que lo buscan? El sentido común indica que deberían ir a las …

JESÚS, SUS NOMBRES II

... a quien llamarán Emmanuel, que significa "Dios con nosotros". (Mateo 1:23)

Mateo hace referencia a la profecía dada por Dios a través del profeta Isaías setecientos años antes. Este nombre de Jesús hace mención a la encarnación y, consecuentemente, al hecho que Dios tomó la decisión de no desentenderse de la realidad humana; antes al contrario, se hace presente en la misma, viniendo a nosotros, compartiendo con nosotros para, precisamente, desde esa realidad redimirnos y cambiarnos. Vale la pena mencionar que la encarnación es hecha en beneficio de toda la humanidad. Jesús se hizo ser humano por todos y para todos, no únicamente para unos pocos. Así lo señala Juan 3;16 cuando afirma que tanto amó Dios a su creación (cosmos en el original griego) que dio a su único hijo. Otra cosa diferente es que nosotros aceptemos o rechacemos la invitación de Jesús a salvarnos, como vimos en otra entrada, de muchas cosas y entre ellas, de nosotros mismos.  
Así pues, nuestro Dios sigue e…