CARTA DE SANTIAGO: DIOS ES INMUTABLE
El creador de la luz, en quien no hay cambios ni periodos de sombra (Santiago 1:13) Si vamos al mundo como agentes de restauración y reconciliación es importante, además es necesario, saber con qué respaldo contamos, quién es nuestro punto eterno de referencia. Nos dicen los expertos bíblicos que al describir a Dios, Santiago está usando dos palabras que provienen del mundo de la astronomía y que en griego se usaban para definir las constantes variaciones en los cuerpos celestes; las fases de la luna, la salida y la puesta del sol, las órbitas, los cometas, la distinta luminosidad de los cuerpos celestes en las diferentes épocas del año, etc. Los griegos consideraban que todo era cambio y variación. Frente a ello Santiago nos presenta inmutabilidad y permanencia. El Dios que nos envía, no sólo está con nosotros cada día, en cada situación, en cada circunstancia, en cada contexto con nosotros, sino que, además, nunca cambia, es inmutable y, consecuentemente, lo es su compromi...