JESÚS, CORAZÓN Y TESOROS
Pues donde tengas tus tesoros, allí tendrás también el corazón. (Mateo 6:21) Fue René Descartes quien afirmó: "pienso, luego existo". Fruto de la Ilustración de los siglos XVII y XVII que definía al ser humano fundamentalmente por medio de su razón. Era, sin duda, una visión muy sesgada y limitada de la realidad humana. Muchos pensadores contemporáneos afirman que sería mucho más correcto afirmar que puesto que deseamos, existimos. No sería, pues, el intelecto lo que nos movería sino los deseos de nuestro corazón. No soy filosofo. Incluso mi conocimiento de la filosofía es a nivel bastante superficial, grado divulgativo pero, creo que tiene mucho sentido esa afirmación acerca de los deseos de nuestro corazón y como estos mueven nuestros pensamientos y nuestras acciones. Jesús afirmaba que nuestro corazón -recordemos, el centro de control de nuestro proyecto vital- se mueve en la dirección de nuestros tesoros -podemos leer aquí sin forzar el texto- nuestros deseos, aquello ...