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Mostrando entradas de enero 4, 2011

SALMO 119. Z. RECORDAR

Recuerda la palabra dada a tu siervo,
de la que hiciste mi esperanza.
Este es mi consuelo en la aflicción:
que tu promesa me da vida.
Los soberbios me insultan,
-oh Dios, grande e inmortal-,
pero no me aparto de tu voluntad.
Recordando tus antiguos mandamientos,
Señor, quedé consolado.
Me enfurezco contra los malvados
que abandonan tu ley.
Tu norma era mi música
en tierra extranjera.
De noche recuerdo tu Nombre, Señor,
en las vigilias tu voluntad.
Esta es mi tarea:
observar tus decretos.


La lectura de esta estrofa muestra que el recuerdo es la palabra clave y con uno u otro sinónimo se repite en varias ocasiones. Los recuerdos están siempre presentes en nuestras vidas. Algunos, pueden ser malos y perseguirnos y privarnos de la paz. Otros, nos producen nostalgia por algo perdido y, a menudo, imposible de recuperar. Otros pueden ser treméndamente dolorosos. Esta es una de las realidades complicadas de los seres humanos, la capacidad de mirar hacia atrás y hacia adelante y olvidarnos del presente.

Lo que …