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Mostrando entradas de diciembre 22, 2010

SALMO 112. DIOS SE INCLINA

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que está entronizado en lo alto
y se inclina para mirar
desde el cielo a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los nobles,
con los más nobles de su pueblo.
Pone al frente de su casa
a la estéril, madre feliz de hijos.
¡Aleluya!


El salmo que he leído hoy está dividido en dos partes muy curiosas. La primera, habla de la grandeza de Dios, de su dimensión cósmica. Narra que Él está por encima de todo. La segunda, cambia el tono de forma dramática y nos habla de un Dios que, a pesar de su grandeza, está involucrado, consciente y preocupado por los asuntos humanos.

Esta segunda parte es la que ha llamado mi atención y me ha desafiado grandemente. La palabra clave para mí es, se inclina para mirar. Hay una preocupación por los asuntos humanos que lleva a Dios a acercarse, inclinarse, concentrarse. La inclinación, incluso para mí mismo, es un signo de interés por algo o por alguien.

Pero no se queda en la mera curiosida…