Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo 2, 2017

ROMANOS/ EL CRISTIANO Y LA LEY I

¿Querrá todo esto decir que la ley es pecado? ¡De ningún modo! Claro que, sin ley,  yo no habría experimentado el pecado. Por ejemplo, yo ignoraba lo que es tener malos deseos, hasta que vino la ley y dijo: No tengas malos deseos. Fue el pecado quien aprovechando la ocasión que le proporcionaba el mandamiento, despertó en mí toda clase de malos deseos; sin la ley, pues, el pecado sería ineficaz. (Romanos 7:7-8)

Pablo comienza una nueva sección de su carta centrada en la relación entre el seguidor de Jesús y la ley; sección que abarca hasta finales del capítulo 8.
En estos versículos el apóstol pone de manifiesto un principio importantísimo; la ley tiene como propósito sacar a la luz el problema del pecado. En la Escritura el pecado siempre es un problema del corazón, una actitud de rebelión y/o indiferencia hacia Dios. Al ser un problema interno precisamos de algo que lo saque a la luz, que lo haga evidente, que nos permita detectarlo y, consecuentemente, si lo deseamos y estamos dispue…