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OSEAS/ IDOLATRÍA/ OOSEAS 8

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Con su plata y con oro se han fabricado ídolos. (Oseas 8: 4) El Señor, por medio del profeta, continua denunciando la idolatría del pueblo de Israel en este capítulo. Para mí hay dos tipos de idolatría. Una es de tipo grosero, burda, evidente, que consistiría en rendir culto literal a otros dioses representados o no por medio de iconos, estatuas, cuadros, etc. Veo difícil que los seguidores de Jesús, si lo son realmente, caigan en este tipo de idolatría.  La otra es mucho más sutil y sibilina, mucho más difícil de detectar y en la cual es fácil que cualquier persona caiga incluidos, naturalmente, aquellos que somos cristianos. Martín Lutero, el reformador protestante del siglo XVI, afirmaba que dios es cualquier cosa que ocupa el primer lugar en nuestros corazones.  Su afirmación nos ayuda a entender que hay formas de idolatría que no son detectables  en el exterior porque se han asentado y echado raíces en nuestro interior, en nuestro ...

OSEAS/ ARREPENTIMIENTO/ OSEAS 7

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...pero no se vuelven al Señor su Dios, ni lo buscan a pesar de todo esto. (Oseas 7:10) Israel y Judá tenían un serio problema. La estructura religiosa, al menos en Judá, estaba intacta, el templo y los sacrificios en funcionamiento, sin embargo, había un problema profundo, el corazón de las personas estaba alejado del Señor aunque sus rutinas siguieran las prácticas religiosas.  Precisamente, en esto consistía la labor de los profetas, zarandear el complaciente estatus quo del pueblo y enfrentarlos con la realidad de que sus vidas no eran lo que deberían ser. A pesar de todas las situaciones sociales, económicas y políticas que vivían ambas naciones y las personales que experimentaban sus habitantes, el Señor denuncia que no se volvían hacia Él ni lo buscaban. Antes al contrario, buscaban soluciones al margen de Dios, intentaban encontrar las respuestas nacionales y personales sin tener en cuenta a su Señor. El problema radicaba en el corazón que se había ...

OSEAS/ LO QUE DIOS DESEA/ OSEAS 6

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Porque quiero misericordia y no sacrificio, conocer a Dios y no holocaustos. (Oseas 6:6) Este pasaje no puede ser más claro y contundente. En el mismo de forma clara, específica y sencilla el propio Señor nos indica dos cosas que desea y también dos cosas que, simplemente, no desea.  Comencemos por aquellas que desea. En primer lugar indica que quiere de parte de aquellos que le invocan una actitud y acción de misericordia. En las Escrituras la misericordia es una reacción -nótese que está compuesta la palabra: re + acción- ante la realidad de miseria y necesidad del ser humano. Cuando contemplamos la realidad de las personas que nos rodean, su situación de miseria emocional, espiritual, social, material, cultural, etc., esto nos mueve, o nos debería mover a una respuesta de tratar de paliar esa necesidad, dicho de otra manera, a ser agentes de restauración de esa realidad uniéndonos al trabajo del Señor. De hecho, actuar con misericordia es actuar en imitación del...

OSEAS/ RECONOCER LA CULPA/ OSEAS 5

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Me iré, volveré a mi morada, hasta que ellos me busquen, reconociendo su culpa. En su angustia me buscarán. (Oseas 5:15) Desde el capítulo cuatro se recogen una serie de oráculos del Señor enviados a su pueblo por medio del profeta. En ellos se denuncian los pecados de Israel y Judá, sus infidelidades, su darle la espalda a su Dios. En el pasaje arriba reproducido el Señor indica que les dejará hasta que le busquen y reconozcan su culpa. Lamentablemente, afirma el texto, esto no sucederá hasta que la angustia llegue a ellos.  Reconocer la culpa es un paso previo para poder restaurar nuestra relación rota con Dios. Lo es antes de convertirnos en seguidores de Jesús y también lo es cuando, una vez en el camino de seguirlo, el pecado y nuestra desobediencia llevan a que esa comunión con Él se rompa.  Ultimamente he pensado a menudo el porqué Dios necesita que reconozcamos nuestras culpas. ¿Necesita nuestra confesión o más bien somos nosotros los que nece...

OSEAS/ ESCUCHA/ OSEAS 4

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Escuchad, israelitas, la palabra del Señor, porque el Señor está en pleito con los habitantes del país, pues no hay fidelidad, ni amor, ni conocimiento de Dios en el país. (Oseas 4:1) ¡Escucha! Esta exhortación de parte del Señor aparece decenas y decenas de veces en las Escrituras. Una y otra vez Dios le pide a su pueblo que pare atención a su voz y, en muchas ocasiones, esta recomendación va unida a la advertencia que, de no hacerlo, se puede endurecer su corazón de forma irremediable. En cada situación que vivimos y experimentamos siempre hay un montón de voces hablando a nuestra vida, puede tratarse de la voz de nuestros intereses, de nuestro orgullo, nuestros deseos pueden gritar de forma ensordecedora, nuestras emociones exclaman, las oportunidades invitan, el pecado habla con claridad y así, un largo etcétera. Todas estas voces pueden apagar la voz de Dios hablando a nuestro corazón y a nuestra situación con total, absoluta y meridiana claridad. Muchas ...

OSEAS/ GRACIA/ OSEAS 3

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El Señor me dijo: -Vete de nuevo y ama a una mujer amada por otro y adúltera, porque así también el Señor ama a los israelitas, aunque ellos se vuelven a otros dioses y saborean los pasteles de pasas (Oseas 3:1) Una de las acusaciones -no sin fundamento- que recibimos con más frecuencia los seguidores de Jesús es la de nuestra actitud de juicio y condena hacia otras personas. Despreciamos y juzgamos a colectivos e individuos porque sus formas de pensar y vivir no se ajustan a lo que la Palabra de Dios enseña o pensamos que enseña. Esta falta de compasión y misericordia hacia el pecador hace que muchas personas se alejen de nosotros y, consecuentemente, encuentren barreras en su viaje espiritual. Siempre he pensado que esto se debe a que con demasiada frecuencia los cristianos olvidamos nuestros orígenes, quiénes somos y de dónde venimos. Este pasaje, aunque se refiere a Israel, aplica perfectamente a la iglesia y su descripción encaja perfectamente con lo que somos tod...

OSEAS/ SEDUCCIÓN/ OSEAS 2:16-25

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Pero he aquí que voy a seducirla: la llevaré al desierto y le hablaré al corazón. (Oseas 2:16) No hay que olvidar que la situación familiar del profeta es usada por el Señor para ilustrar la relación entre Dios e Israel. A pesar de todas las infidelidades cometidas por el pueblo el Señor promete seducir a su gente y llevarle por el camino de la restauración. Dios no tratará con violencia ni con desdén, antes bien, seducirá y para mí seducir significa ganar el corazón del otro.  Eso me hace pensar en tanta gente que hay a mi alrededor que ha estado expuesta a Dios. Personas que han sabido, que han conocido el evangelio, que han experimentado, aunque sea ligeramente el amor incondicional del Padre y, todo y ello, se han apartado y han considerado que la plenitud, la realización, el sentido se encontraba, como ilustraba la mujer de Oseas, fuera de la relación con el Señor.  Me hace pensar en ese Dios que sabe y quiere seducir de nuevo sus corazones y se ...