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VIGILAR EL CORAZÓN

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Sepas que yo soy el que sondea las conciencias y los corazones y el que dará a cada uno de vosotros según su merecido. (Apocalipsis 2:21) Las Escrituras hablan con mucha frecuencia del corazón. En el mundo de la Biblia el corazón es el centro de control de la vida, donde se gestiona y se lleva a cabo nuestro proyecto vital. La Biblia nos anima a cuidarlo con esmero y mimo porque, tal y como indicaba hace un momento, de él nace la vida. El profeta Jeremías nos advierte del carácter engañoso del corazón. Engaña y se auto engaña; puede justificarnos lo injustificable y, aunque parezca paradójico, muchas veces trabaja en contra nuestra y nuestra propia destrucción. Cuando se llega a este estado la Biblia lo denomina un corazón endurecido.  Por eso debemos analizar periódicamente el estado de nuestro corazón. Dado, como he mencionado, su carácter engañoso no es suficiente con un auto examen. Este es necesario pero no suficiente, debemos traerlo ante la presencia de...

SER FIEL

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Tú permanece fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de vida. (Apocalipsis 2:10) Sabemos que Dios es fiel. Este es uno de sus atributos más celebrados en nuestras reuniones de adoración y alabanza. Nos produce confianza y seguridad saber que se mantiene consistente y coherente con la palabra dada y comprometido con sus promesas, ¡Qué bueno! ¿Pero que hay de nuestra fidelidad? ¿Le exigimos al Señor la cualidad que nosotros ni siquiera estamos dispuestos a desarrollar? El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define fiel de la siguiente manera:  constante   en   sus   afectos ,  en   el   cumplimiento   de   sus   obligaciones   y   no  defrauda   la   confianza   depositada   en   él . La fidelidad, es decir, la cualidad del fiel, no es una cosa abstracta; se es fiel a algo o a alguien, en nuestro caso a Dios. Al leer la definición surgen de forma inmediata pr...

¿QUÉ PASÓ CON EL PRIMER AMOR?

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Pero tengo una queja contra ti, y es que has dejado enfriar tu primer amor.   Reflexiona, pues, sobre la altura de la que has caído, conviértete y vuelve a portarte como al principio. De lo contrario, si no te conviertes, vendré a ti y arrancaré tu candelero del lugar que ocupa. (Apocalipsis 2:4-5) El amor, tal y como lo entiende la Biblia, no puede basarse en las emociones ni estas le pueden dar consistencia y continuidad. Amor es compromiso y éste nace la voluntad, es intencional y pro activo; es, en definitiva una opción por algo o alguien que implica, necesariamente, la renuncia a otras cosas. Siempre me ha sorprendido los llamamientos de Dios a la fidelidad y a amarle. Cuando era más inmaduro los consideraba -aunque mi mente lo negara- como las exigencias de alguien que quería una relación tóxica y exclusiva. Hasta cierto punto me parecía como una demanda infantil. Un Dios que precisa ser el centro del universo y que requiere, como un adulto egocéntrico, nuestra...

NO TEMAS

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No temas: yo soy el primero y el último. Yo soy el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre y tengo en mi poder las llaves de la muerte y del abismo. (Apocalipsis 1:17-19) Dice la neurociencia que nuestro cerebro está constantemente monitorizando el entorno en busca de potenciales peligros. Forma parte del hecho de ser una especie singularmente vulnerable. El cerebro identifica los peligros reales pero tiene una gran capacidad para imaginar también los potenciales, aquellos que es posible que se den o... tal vez nunca se darán, sin embargo, pagamos un peaje muy alto por esos potenciales peligros en términos de ansiedad. No temas es un mensaje repetido más de trescientas veces a lo largo de las Escrituras. No temas no es una negación de los peligros, inseguridades y tormentas de la vida, antes al contrario, es un reconocimiento pleno y total de los mismos acompañado de otra vertiente de la realidad que no podemos ni debemos olvidar, el Dios que ha ...

NUBES SIN LLUVIA

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Son nubes sin agua arrastradas por el viento; árboles en otoño, pero sin fruto, definitivamente secos, arrancados de raíz. (Judas 12) No es un secreto que vivimos en un mundo saturado de necesidades. Si todavía no lo habíamos percibido ¡Ya es hora de hacerlo! Por eso, porque vivimos en un mundo roto, Dios envía a su Hijo y establece la Iglesia. Ésta existe a causa del deseo del Señor de restaurar y reconciliar todas las cosas; es un instrumento de bendición para el mundo, una herramienta para construir su Reino. Luz en la oscuridad, sal para preservar, lluvia para producir vida. Si la Iglesia pierde o dejar de ser fiel a su misión carece de sentido y, consecuentemente, no sirve para nada; en palabras del Maestro para ser echada fuera y ser pisada.  El breve versículo de Judas es una buena descripción de un seguidor de Jesús que no lleva a cabo su misión. Nada hay más frustrante en tiempo de sequía que nubes que no dan lluvia. Nada es más triste -como...

VIVIR COMO JESÚS

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El que dice que permanece en Dios, debe vivir como vivió Jesús. (1 Juan 2:6) Hay un tendencia natural -no estoy seguro si también enfermiza- a complicar todas las cosas, todos los ámbitos de la vida, todas las dimensiones de la misma. Esto incluye, como no podía ser de otro modo, nuestro seguimiento del Maestro de Nazaret. El apóstol Juan, con su habitual  sencillez, claridad y contundencia nos indica lo que en resumidas cuentas significa ser cristiano, ser discípulo, ser, en definitiva, un seguidor de Jesús: simple y llanamente vivir como vivió Jesús. Y Juan no lo enuncia en forma optativa sino como un imperativo. En el versículo arriba reproducimos vemos una relación de la que no es posible sustraerse. La primera parte del mismo -afirmar que permanecemos en Dios-, debe llevar irremisiblemente a la segunda -vivir como vivió Jesús. Ambas van unidas y son inseparables; no podemos reclamar que es cierta la primera sin la comprobación vital de la segunda de ellas. Lo en...

¿SEGURO DE TU SALVACIÓN?

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Y lo que se testifica es que Dios nos ha dado la vida eterna y que esa vida está en su Hijo. Quien vive unido al Hijo tiene la vida; quien no vive unido al Hijo de Dios no tiene la vida. (1 Juan 5:11-12) Soy de los que vive con la seguridad o certeza de su salvación. Sé que cuando muera iré a la presencia del Padre a gozar  con Él  -si bien es cierto que no tengo ni idea de cómo será ese gozo; espero y deseo que no sea un culto evangélico que dure toda la eternidad-. Entonces, como muy bien afirmó Juan en esta primera carta ¡Por fin seré semejante a Jesús! el proceso se habrá terminado y ya seré un hombre nuevo totalmente formado conforme a la imagen del Maestro.  Mi seguridad no es una osadía ni tampoco arrogancia espiritual. Se basa simple y llanamente en las afirmaciones de la Palabra de Dios y, ahora, en concreto en la que podemos leer en estos versículos de Juan. Veamos que el verbo relacionado con la vida eterna está en tiempo pasado. "nos ha d...