Entradas

PARÁBOLAS, PERDIDOS Y HALLADOS

Imagen
Todos los recaudadores de impuestos y gente de mala reputación solían reunirse para escuchar a Jesús.     Al verlo, los fariseos y los maestros de la ley murmuraban:  — Este anda con gente de mala reputación y hasta come con ella. Jesús entonces les contó esta parábola:  — ¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja en el campo las otras noventa y nueve y va en busca de la que se le había perdido?   Cuando la encuentra, se la pone sobre los hombros lleno de alegría     y, al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos y les dice: “¡Alegraos conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido!”.     Pues yo os digo que, igualmente, hay más alegría en el cielo por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesiten convertirse. (Lucas 15:1-7) Lucas 15 es, sin ningún tipo de dudas, uno de los más bellos capítulos de la Biblia. En el se encuentran tres parábolas, la o...

PARÁBOLAS, CÁLCULOS PREVIOS

Imagen
Iba mucha gente acompañando a Jesús. Y él, dirigiéndose a ellos, les dijo:  — Si uno quiere venir conmigo y no está dispuesto a dejar padre, madre, mujer, hijos, hermanos y hermanas, e incluso a perder su propia vida, no podrá ser discípulo mío.     Como tampoco podrá serlo el que no esté dispuesto a cargar con su propia cruz para seguirme.   Si alguno de vosotros quiere construir una torre, ¿no se sentará primero a calcular los gastos y comprobar si tiene bastantes recursos para terminarla?   No sea que, una vez echados los cimientos, no pueda terminarla, y quede en ridículo ante todos los que, al verlo,   dirán: “Ese individuo se puso a construir, pero no pudo terminar”.   O bien: si un rey va a la guerra contra otro rey, ¿no se sentará primero a calcular si con diez mil soldados puede hacer frente a su enemigo, que avanza contra él con veinte mil?   Y si ve que no puede, cuando el otro rey esté aún lejos, le enviará una delegación para p...

PARÁBOLAS, RESULTA PEOR AL FINAL QUE AL PRINCIPIO

Imagen
Cuando un espíritu sale de una persona y anda errante por lugares desiertos en busca de descanso, y no lo encuentra,   44  se dice a sí mismo: “Regresaré a mi casa, de donde salí”. Si, al llegar, la encuentra desocupada, barrida y arreglada, 45  va, reúne a otros siete espíritus peores que él y todos juntos se meten a vivir allí, de manera que la situación de esa persona resulta peor al final que al principio. Así le sucederá a esta gente perversa. (Mateo 12:43-45) Nuevamente la parábola tiene dos aplicaciones, la inmediata y la universal. La primera de ellas tiene que ver con el rechazo que su generación hizo de Jesús. No cabe duda que la situación posterior de Israel vino a ser peor que la primitiva. La negativa a aceptar al Mesías dejó al pueblo sumido en una crisis espiritual aún más profunda y lo alejó históricamente de poder disfrutar la intervención de Dios y participar en su Reino. ¿Pero que hay acerca de la aplicación más universal? Era la creenc...

PARÁBOLAS, ¿CUÁL DE LOS DOS CUMPLIÓ EL MANDATO DEL PADRE?

Imagen
¿Qué os parece? Una vez, un hombre que tenía dos hijos le dijo a uno de ellos: “Hijo, hoy tienes que ir a trabajar a la viña”.   29  El hijo contestó: “No quiero ir”. Pero más tarde cambió de idea y fue.   30  Lo mismo le dijo el padre al otro hijo, que le contestó: “Sí, padre, iré”. Pero no fue.   31  Decidme, ¿cuál de los dos cumplió el mandato de su padre?  Ellos respondieron:— El primero. Y Jesús añadió: — Pues os aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas van a entrar en el reino de Dios antes que vosotros. (Mateo 21:28-31) Como tantas parábolas esta tiene una aplicación inmediata para los oyentes originales y otra más universal para todos nosotros. En cuanto a la primera, sus primitivos oyentes fueron los jefes de los sacerdotes y los ancianos que cuestionaron a Jesús por haber expulsado a los mercaderes del templo. El Maestro no les responde sus preguntas, sin embargo, los confronta con esta parábola. La interpretació...

PARÁBOLA DEL CAPITAL Y LOS INTERESES III

Imagen
Jesús afirma en esta parábola que aquel que tiene todavía recibirá más; contrariamente, el que tiene poco, hasta ese poco le será quitado. Es una frase paradójica, como tantas otras que encontramos en la Biblia en general y las enseñanzas del Maestro en particular. La paradoja es un hecho o dicho que parece contrario a la lógica. Jesús enseña que hay más felicidad en dar que en recibir, que para vivir hay que morir, que el mayor es el menor y así una tras otra. Las paradojas de Jesús desafían la lógica, la forma de pensar y los valores de la sociedad en la que nos ha tocado vivir y, precisamente por eso, a sus seguidores nos coloca en una disyuntiva, seguir la lógica del Reino de Dios o, por el contrario, la de nuestro mundo. El Espíritu nos invita a seguir al Maestro, la razón, con demasiada frecuencia, nos indica que no parece tener mucho sentido.  En el Reino cuanta más fidelidad muestras más capacidad recibes de parte del Señor, más bendecido es tu servicio...

PARABOLA DEL CAPITAL Y LOS INTERESES II

Imagen
Dios tiene expectativas de cada uno de nosotros. Las mismas tienen relación con los dones encomendados y éstos con nuestra capacidad. Dios espera diferentes cosas de cada uno de nosotros y los demás nunca deben ser un referente de comparación, ni para justificar lo mucho ni lo poco que eventualmente hagamos o dejemos de hacer. Dios, como indicaba en la anterior reflexión, espera de cada uno de nosotros que los talentos y dones otorgados los usemos para la construcción de su Reino y beneficio de la humanidad.  Eso me hace pensar en lo importante que es tener un buen conocimiento de uno mismo, saber cómo somos y qué contribución podemos hacer. Identificar nuestros talentos naturales y dones espirituales y esforzarnos por entender de qué modo pueden contribuir a esos dos grandes propósitos antes mencionados.  El pasaje tiene un tono de clara advertencia. Nos anima a ser diligentes y no olvidar que llegará un momento en que tendremos que explicar en qué medida...

PARÁBOLAS DEL CAPITAL Y LOS INTERESES I

Imagen
Igualmente [el reino de los cielos] es como un hombre que, al irse de viaje, reunió a sus criados y les confió la administración de sus negocios.     A cada cual, de acuerdo con su capacidad, le confió una cantidad de dinero: a uno le entregó cinco talentos; a otro, dos; y a otro, uno. Luego emprendió su viaje.     El que había recibido cinco talentos negoció con su capital y lo duplicó.     El que había recibido dos talentos hizo lo mismo, y también duplicó su capital.     En cambio, el que solamente había recibido un talento, tomó el dinero del amo, hizo un hoyo en el suelo y lo enterró.     Al cabo de mucho tiempo regresó el amo y se puso a hacer cuentas con sus criados.     Llegó el que había recibido los cinco talentos y, presentándole otros cinco, le dijo: “Señor, tú me entregaste cinco talentos; mira, he logrado duplicarlos”.     El amo le contestó: “Está muy bien. Has sido un administrador honrado y fie...