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¡NO SÉ QUIÉN ES ESE HOMBRE DEL QUE ME HABLAS!

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Marcos 14:43-72 Caravaggio, el maestro de la luz y las sombras refleja en este cuadro lo que más me ha impactado de mi lectura diaria, la negación de Pedro. El apóstol, que había afirmado una y otra vez que aunque todos le negaran permanecería fiel a su maestro, sucumbe ante las presiones de la gente y por tres veces niega ni siquiera conocer a Jesús. Es fácil ver las cosas desde la distancia y juzgar la manera en que Pedro actuó, sin embargo, cuando uno analiza la situación con más cuidado y honestidad personal se da cuenta que es su propia historia una y otra vez. Niego a Jesús cada vez que escojo no vivir conforme a los valores del Reino. Lo niego cada vez que renuncio voluntariamente a vivir como un agente de restauración. Lo niego cada vez que olvido que la forma en que trato a mi prójimo es la forma en que le trato a Él. Total, que me miro a mí mismo y me doy cuenta que más a menudo de lo que soy consciente o quiero reconocer estoy afirmando como Pedro ¡No sé quién es ese hombre ...

LA HUMANIDAD DE JESÚS

Marcos 14:1-42 Estos versículos narran los acontecimientos antes del arresto de Jesús por las autoridades, es decir, la última cena con los discípulos, la promesa de Pedro de nunca abandonarlo y el tiempo a solas que Jesús pasó en oración. Esto último es lo que ha llamado mi atención. Y se llevó consigo [Jesús] a Pedro, a Santiago y a Juan. De pronto comenzó a sentirse atemorizado y angustiado. les dijo: -Me ha invadido una tristeza de muerte. Quedaos aquí y velad. Se adelantó unos pasos más y, postrándose en tierra, oró, pidiéndole a Dios que, si era posible, pasara de él aquel trance. Decía: -¡Padre, todo es posible para ti! Líbrame de esta copa de amargura: pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú. Cuesta asociar el temor, la angustia, el miedo y profunda tristeza con Jesús. Su divinidad ha eclipsado demasiado a menudo su humanidad y con ello hemos perdido el Dios cercano, empático, que puede entender nuestras emociones más profundas porque el mismo las ha vivido y...

¡ESTAD ALERTA!

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Marcos 13 En este capítulo, a petición de algunos de sus seguidores, Jesús habla de las señales antes del fin del mundo. El pasaje, bien conocido, las desgrana y acaba con unas palabras del Maestro que son las que han llamado mi atención: En cuanto al día y a la hora, nadie sabe nada, ni los ángeles del cielo ni el Hijo. Solamente el Padre lo sabe. Por tanto, procurad estar despiertos, porque no sabéis cuando llegará el momento. Es como un hombre que al irse de viaje, antes de salir de casa, deja las cosas a sus criados, haciendo a cada uno responsable de su propia obligación, y al portero le encarga que vigile bien. Estad en vela también vosotros, porque no sabéis cuándo va a llegar el Señor de la casa: si al anochecer, a la medianoche, de madrugada o por la mañana. ¡Que no os encuentre dormidos, aunque venga de improviso! Y esto que os digo a vosotros, se lo digo a todos: ¡Estad alerta! Los seguidores de Jesús esperamos su retorno. Mientras tanto estamos en misión, la que Él nos enco...

CRISTIANISMO BÁSICO

Marcos 12:1-34 Un maestro de la Ley judáica se presenta ante Jesús y le pregunta cuál es el mandamiento más importante. Jesús le contesta, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. A continuación, añadió las siguientes palabras, Y el segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que estos. Al leer estas palabras de Jesús he visto la simplicidad del cristianismo, amar a Dios, la dimensión vertical y trascendente y amar al prójimo, la dimensión horizontal e imanente. Ambas están íntimamente relacionadas y forman las dos caras de una misma moneda. No puedo amar a Dios a quien no veo, si no soy capaz de amar al prójimo a quien si veo (No son mis palabras, lo son de Juan, el apóstol y seguidor de Jesús) Amar a Dios es alinearse con su voluntad ( si me amáis , afirma Jesús, o bedeced mis mandamientos ), trabajar en la misma dirección que Él trabaja para hacer que esta mundo sea lo que pe...

ORACIÓN Y PERDÓN

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Marcos 11 Y cuando estéis orando, si tenéis algo contra alguien, perdonádselo, para que también vuestro Padre que está en los cielos perdone el mal que vosotros hacéis. Una frase sencilla, retadora y llena de implicaciones. El diccionario define perdonar del siguiente modo, remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente. Es decir, no tenerle en cuenta a otros la ofensa que nos han hecho, no pagarles como se merecen, no esperar que nos compensen por el mal causado. Jesús me reta no a ignorar la ofensa -perdonar no es olvidar-, no a minimizarla, no a quitarle importancia al dolor que me puede haber causado, me reta a vivir por encima de todo ello y otorgarle -algo totalmente unilateral- el perdón a la otra persona. Jesús también me advierte que el perdón de Dios para mí está condicionado a mi perdón hacia otros. Es justo, si yo no perdono a otros sus ofensas ¿por qué debería esperar que las mías fueran perdonadas? Un principio ¿Hay alguie...

PERO ENTRE VOSOTROS NO DEBE SER ASÍ

Marcos 10:35-52 Los hermanos Santiago y Juan quieren obtener los dos lugares de mayor preeminencia en el Reino de Dios. Su petición es hecha en secreto pero, lamentablemente para ellos sale a la luz y les provoca una natural y esperada reacción negativa de parte de los otros diez discípulos. Esto da pie a que Jesús haga una reflexión sobre el liderazgo cristiano y en qué modo ha de ser diferente al liderazgo según los modelos sociales. Lo que llama mi atención y me hace reflexionar sobre mi propia vida es la afirmación de Jesús, pero entre vosotros no debe ser así. Él la usa, como escribía antes, para referirse a los líderes cristianos, pero mi reflexión me lleva a pensar en tantas y tantas áreas de la vida en que las cosas según el modo del evangelio han de ser diferentes a cómo lo son en el orden social imperante. Pero entre vosotros no deben ser así, las relaciones, la actitud ante las necesidades de las personas a nuestro alrededor, los valores, las prioridades, el uso de los recur...

EL JOVEN RICO Y JESÚS

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Marcos 10:17-34 Las personas que se encuentran con Jesús además de ser individuos específicos, únicos y concretos, representan también tipos universales. El leproso ilustra a todos los marginados y despreciados, el niño es el arquetipo del vulnerable e indefenso y el joven protagonista de este relato nos representa a todos nosotros cuando llega el momento de seguir a Jesús y considerar cuánto nos va a costar. Lo primero que salta a la vista en esta historia es que no es suficiente con ser un buen religioso, para seguir a Jesús hay que pagar un precio. Ese precio varía de persona a persona. Lo que para unos puede representar un precio altísimo, otros lo pueden considerar fácil de asumir. Es un precio único, singular, signficativo para cada uno de nosotros. De hecho, ese precio es el que se nos impide seguir al Maestro y sólo si es resuelto de forma positiva nos convierte en discípulos. Por otra parte, al meditar en el pasaje me he dado cuenta pensando en mi propia vida que ese precio es...