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¿QUIÉN HACE LA VOLUNTAD DE DIOS?

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Jesús les preguntó: --¿Qué opinan ustedes de esto? Un hombre tenía dos hijos, y le dijo a uno de ellos: 'Hijo, ve hoy a trabajar a mi viñedo.' El hijo le contestó: '¡No quiero ir!' Pero después cambió de parecer, y fue. Luego el padre se dirigió al otro, y le dijo lo mismo. Este contestó: 'Sí, señor, yo iré.' Pero no fue. ¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería? --El primero --contestaron ellos. Y Jesús les dijo: --Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de los cielos. Porque Juan el Bautista vino a enseñarles el camino de la justicia, y ustedes no le creyeron; en cambio, esos cobradores de impuestos y esas prostitutas sí le creyeron. Pero ustedes, aunque vieron todo esto, no cambiaron de actitud para creerle. Este pasaje es muy inquietante. Jesús ha entrado en Jerusalén y tiene confrontaciones con todos sus enemigos. Su fin se acerca ...

UNA VIDA SIN FRUTO

Por la mañana temprano, cuando Jesús volvía a la ciudad, sintió hambre. Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella; pero la higuera sólo tenía hojas. Entonces le dijo: -¡Nunca más vuelvas a dar fruto! Y en aquel mismo instante se secó la higuera. Es un pasaje extraño. La higuera que no da fruto representa a menudo en los profetas del Antiguo Testamento a el pueblo de Israel y su incapacidad de vivir conforme a los deseos y los planes de Dios. Al leerlo me ha hecho pensar que una vida que no lleva fruto es una decepción. Como seguidores de Jesús estamos llamados a ser personas que den fruto. Fruto de tres maneras, permitir que otras personas conozcan a Jesús, ayudar a hacer de este mundo lo que Dios pensó y el pecado impidió y, finalmente, permitir que el carácter de Jesús se exprese más y más a través nuestro. Un seguidor de Jesús que no produce fruto es una decepción, es un fraude, es una inutilidad, es un fallo en el propósito de Dios, no importa cuantas hojas -religiosida...

LIMPIAR EL CORAZÓN

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El capítulo 21 de Mateo abre con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y después la limpieza del templo de todos los negociantes y comerciantes que lo utilizaban como base para sus negocios. Jesús expulsa a todos aquellos que prostituían el santuario y también sanó ciegos y tullidos según nos cuenta el evangelista. Esto produce una reacción de disgusto entre los religiosos del templo, a los que no gustó los milagros realizados por Jesús entre los necesitados. Sin embargo, es interesante que esos mismos líderes religiosos no se sintieran incómodos por el modo en que el templo se usaba para fines no espirituales. Personalmente me ha hecho pensar en dos cosas. Primero, si estoy permitiendo en mi vida cosas que Jesús desearía limpiar y purificar. Pueden ser actitudes, pensamientos, acciones, omisiones, en fin, cosas que son incompatibles con la realidad que soy templo de Dios. La segunda, si mi actitud es hipócrita como la de aquellos dirigentes religiosos, permito cosas en mi vida inc...

¡TEN COMPASIÓN DE NOSOTROS!

Al llegar al final del capítulo 20 de Mateo se produce la curación de dos ciegos. Jesús iba desde Jericó camino de Jerusalén y al oír que el Maestro pasaba los dos invidentes se pusieron a gritar como locos que Jesús tuviera compasión de ellos. La multitud, enfadada, les exigía que se callaran y no molestaran a Jesús. Aquello sólo sirvió para que redoblaran sus esfuerzos y gritaran más y más fuerte. Su actitud es normal, Jesús era su única esperanza. Seguro habían oído de él y su poder sanador. Si no podían llamar su atención acerca de sus necesidades nunca recobrarían la vista y su vida seguiría siendo la miserable vida de la mendicidad y el desamparo. Ni siquiera la gente que iba alrededor, muchos también seguidores de Jesús, tuvieron compasión de ellos y la capacidad o sensibilidad de conmoverse con su desesperada situación. Los ciegos, sin embargo, sabían que la salida de su desamparo pasaba por la atención de Jesús, y la consiguieron, el Maestro se volvió ante sus gritos y, tal co...

SI ALGUNO DE VOSOTROS QUIERE SER PRINCIPAL

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En el episodio que he leído la madre de Santiago y Juan, juntamente con ellos, se presenta ante Jesús, se arrodilla y le pide al Maestro que sus dos hijos ocupen los dos lugares más importantes en el reino, la derecha y la izquierda del rey. Juan y Santiago buscan status , cosa lógica. Además, saben que la petición de una madre ablanda el corazón más duro, mucho más, si esta hace su petición arrodillada y humillada. Jesús les responde, No sabéis lo que estáis pidiendo. Los dos seguidores no habían entendido el carácter del reino de Dios y, consecuentemente de la grandeza en el mismo. Sucede igual con el resto de los discípulos que al enterarse de la maniobra de Santiago y Juan se enfadan con ellos, Sin duda tenían sus propias aspiraciones y aquellos dos jugaban sucio. Jesús aprovecha para hablar de la grandeza y el liderazgo en el reino de Dios. Habla que en el mundo secular la autoridad viene dada por la posición y el poder que uno tiene. A continuación introduce la perspectiva del r...

AMIGO, NO TE TRATO INJUSTAMENTE

El capítulo 20 de Mateo comienza con la parábola de los jornaleros contratados. Es una historia acerca de la gracia y cómo Dios nos trata de la manera que no merecemos. El amo de un viña sale a contratar jornaleros para la vendimia. Los que son contratados a primera hora del día y, por tanto, tienen una jornada por delante de 12 horas bajo el sol, se les promete el salario correspondiente a una jornada. Sin embargo, ante la necesidad de más jornaleros el propietario vuelve a contratar gente a las 9 a las 12 del mediodía, a las 3 y a las 5 de la tarde, cuando ya sólo faltaba una hora para acabar la jornada. A todos estos se les promete que se les pagara lo que es justo. La expectativa de todos ellos es que les pagarán la parte proporcional de una jornada de trabajo. Cuando llega el momento de pagar los salarios el amo comienza con los últimos llegados y les paga la jornada completa. Naturalmente, la expectativa del resto de los contratados es que su salario será mayor, sin embargo, conf...

¿CUÁL ES MI PRECIO?

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El pasaje conocido como "el joven rico" termina el capítulo 19 del evangelio de Mateo. La lectura me ha resultado muy familiar, es una de las que aprendí desde niño asistiendo a las clases bíblicas. Sin embargo, encierra un gran principio universal, para seguir a Jesús siempre hay que pagar un precio, que es diferente, único y singular para cada ser humano. Para el protagonista de la historia sus riquezas se interponían en el camino, ese era su precio. Mi precio es diferente. Como el de aquel joven rico, mi deseo de seguir a Jesús es real y sincero, pero a la hora de llevarlo a la práctica me encuentro con retos, cambios, desafíos, ajustes que he de hacer en mi vida, en definitiva, precios que he de pagar y que no siempre estoy dispuesto. Hay un precio que debimos pagar cuando decidimos convertirnos en seguidores de Jesús. Pero la vida no es estática, es dinámica y nuevos precios tienen que ser pagados para ser consistentes con nuestro seguimiento del Maestro y no siempre es ...