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¿Y SI NO ME GUSTA?

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El capítulo 42 de Jeremías narra una situación interesante. Después de la caída de Jerusalén tan sólo quedan unos pocos judíos habitando en el reino y no saben muy bien qué hacer. Consecuentemente decidieron pedirle a Jeremías que intercediera por ellos al Señor a fin de que, nos enseñe el camino que debemos seguir y lo que debemos hacer. Además, le insistieron al profeta, que el Señor tu Dios sea testigo fiel y verdadero en contra nuestra, si no hacemos lo que El te encargue decirnos. Nos guste o no nos guste su respuesta, obedeceremos al Señor nuestro Dios, a quien te hemos pedido que recurras, para que así nos vaya bien. Sin embargo, la respuesta de Dios no gustó al pueblo y decidieron hacer de forma contraria a lo que El les dijo por medio del profeta Jeremías. Esto me ha hecho pensar en mi propia vida y cómo reacciono ante las cosas de Dios que no me gustan. Cuál es mi actitud cuando lo que me pide que haga, por diferentes razones, no me satisface, me afecta o me obliga a...

LA PALABRA DEL SEÑOR SE CUMPLE

Voy a hacer que se cumplan las palabras que pronuncié contra esta ciudad. (Jeremías 39:16) Y así pasó. La palabra del Señor, que tantas veces se había pronunciado por medio del profeta Jeremías, acerca de la destrucción y caída de Jerusalén se cumplió y las tropas de Nabuconodosor, rey de Babilonia, la ocuparan y destruyeron. Leía estas palabras justo después de haber escuchado que se cumplía el 20 aninversario de la caída del muro de Berlín. Me hizo pensar en cómo Dios siempre lleva a cabo sus planes en la historia y cómo sus propósitos siempre se llevan a cabo. Nadie de nosotros podía pensar hace 2o años cómo la historia europea iba a cambiar y el muro de Berlín y todo el bloque soviético iba a desaparecer. Dios siempre cumple sus planes y esa es nuestra seguridad aumque, a menudo, no sepamos cómo lo llevará a cabo.

QUEMAR LA PALABRA DE DIOS

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Cada vez que Jehudá leía tres o cuatro columna del royo, el rey hacía un corte con el cortaplumas del canciller y tiraba al brasero la parte ya leída, hasta que todo el rollo acabó en el fuego del brasero. Pero el rey y los ministros que escucharon aquel texto ni se asustaron ni rasgaron sus vestiduras ( Jeremías 36:23 y 24) Este pasaje narra como Joaquín, el rey de Judá, reaccionó cuando escuchó las acusatorias palabras del Señor contra él y el resto del pueblo. Las palabras contenidas en el rollo denunciaban los pecados morales y sociales que tanto el monarca como el resto del pueblo estaban cometiendo. Joaquín, lejos de arrepentirse y aprovechar la oportunidad que Dios le presentaba, destruyó la palabra del Señor y actuó con desprecio y necedad. La aplicación para mí es clara ¿Hago lo mismo con la palabra de Dios? Es cierto que nunca osaría quemar mi Biblia cada vez que lo que leo me confronta y acusa, sin embargo, puedo quemarla en el sentido figurado cada vez que hago oídos sordos...

LLÁMAME

Llámame y te responderé te comunicaré cosas importantes y recónditas, que no conoces (Jeremias 33:3) Quiero apropiarme para mi vida de esta promesa y ofrecimiento del Señor. ¡Hay tantas cosas que no sé y que necesito saber! ¡Tanta perspectiva que preciso para tomar las decisiones correctas, para encaminarme en el camino que el Señor desee! Pero quiero ser realista con la promesa. Claramente indica que Dios nos revelará aquellas cosas que desee, no necesariamente las que yo quiera. También me doy cuenta que estos últimos mese, tal vez por falta de tiempo de calidad, a solas, autenticamente a solas con Él, se hace más difícil discernir su voz entre tanto ruido.

TIEMPO

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El Señor le dice al profeta Jeremías: Después de que pase ese tiempo, lograréis entenderlo del todo (Jeremías 30:24) Estas palabras del Señor me han hecho pensar en tantas y tantas ocasiones en que la falta de perspectiva, de distancia ha hecho imposible para mí entender cuáles eran los planes y los propósitos de Dios. Esa falta de perspectiva ha hecho que perdiera la esperanza, que me desanimara, que me frustrara, incluso que me irritara y enfadara con Dios por las cosas que estaban sucediendo o no habían sucedido. El Señor me invita a esperar, a tomar distancia, a lograr perspectiva, ya que todo ello me puede dar una mejor comprensión de las situaciones que estoy viviendo en estos momentos. Sin embargo, también es cierto que hay cosas que nunca serán comprensibles, al menos en esta tierra, y necesitaremos estar cara a cara delante de Dios para poderlas entender.

BUSCAD EL BIENESTAR DE LA CIUDAD

Buscad el bienestar de la ciudad a la que habéis sido deportados y orar por ella, pues de su bienestar dependerá el vuestro. (Jeremías 29:7) Estas palabras fueron dichas por el Señor a los judíos que habían sido deportados a Babilonia por orden del rey Nabuconodosor. Muchos creían que el exilio sería una cosa rápida, que duraría, poco tiempo, sin embargo, el Señor les indica que la cosa va para largo y que deben tener una actitud constructiva hacia la ciudad en la que han ido a parar. Muchos cristianos estudiosos de la iglesia en el mundo occidental contemporáneo comparan la situación que vive con el destierro de Israel en Babilonia. La iglesia ha pasado de ser el centro de la vida pública y social a convertirse en una institución marginal. Estos estudiosos indican que esta situación durará mucho tiempo. Pero el mensaje del Señor es de ser constructivos en el lugar donde Dios nos ha ubicado. Es un mensaje de contribuir a nuestra sociedad y, de forma específica a nuestra ciudad. Es un m...

ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS

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He recibido la palabra del Señor y os la he comunicado día tras día, pero no habéis escuchado. También el Señor os ha enviado puntualmente a sus siervos los profetas pero no escuchastéis ni os esforzastéis por escuchar (Jeremías 25:3 y 4) Dios envió su Palabra y a sus profetas para guiar, enseñar y advertir al pueblo de Judá , sin embargo, tal y como dice el Señor por medio del profeta, el pueblo no escuchó, ni siquiera se esforzó por escuchar y hacer caso al mensaje que ellos trajeron. Simplemente pienso en mi caso ¿escucho la Palabra del Señor? ¿Me esfuerzo por comprenderla ? ¿Me esfuerzo por aplicarla? ¿Son sensible a Dios cuando me habla por medio de otras personas? ¿Y cuando lo hace por medio de las circunstancias? Quiero pensar seriamente en esto ya que cada vez que cierro mi oído a su palabra y a sus siervos endurezco mi corazón.