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PROVEER PARA LA GENERACIÓN FUTURA

Hoy escrbo desde Bogotá. He comenzado a leer el primer libro de Crónicas y he avanzado muy rápidamente porque los primeros capítulos reproducen material que ya aparece en los libros de Samuel y Reyes. Me he concentrado en el material nuevo aportado por los escritores. El capítulo 22 habla de cómo David trabajo arduamente para preparar y proveer a su hijo Salomón con suficientes recursos para que pudiera construir el templo. Es escritor hace una descripción de la madera preciosa, oro, plata, bronce y hierro que acumuló a fin de que su hijo pudiera edificarle una casa a Dios. El texto dice que todo este trabajo de tanta previsión comenzó cuando Salomón aún era un niño. El capítulo en sí no parece tener mucho contenido "espiritual", pero a mí, personalmente me ha sugerido la importancia de proveer los recursos necesarios para que la próxima generación pueda llevar a cabo su trabajo de construir el Reino de Dios. Asegurarme, primero, que no obstaculizo su trabajo con decisiones q...

EL FIN DE UNA NACIÓN

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He acabado el segundo libro de los Reyes. En los capítulos finales se relata la breve reforma religiosa llevada a cabo por Josías, el hallazgo del libro de la ley, la celebración de la Pascual y la eliminación de todos los cultos, ídolos y santuarios paganos. Josías es alabado por el escritor del libro como un gran rey que reconoció y anduvo en los caminos del Señor. A pesar del gran ejemplo que supuso para el pueblo no hubo continuidad. De nuevo me sorprende como todos sus sucesores, miembros de la misma familia, se apartaron de forma tan drástica y notable de los buenos caminos seguidos por su antecesor. El autor del libro indica en varias ocasiones el enfado del Señor al respecto. Me resulta realmente sorprendente la actitud del pueblo de Judá. Ellos conocían al verdadero Dios, tenían profetas que les amonestaban para no caer en el error, habían experimentado en sobradas ocasiones la intervención de Dios en la historia de la nación y, a pesar de todo, hicieron lo que ni si...

EL PEOR REY DE JUDÁ

El capítulo 21 del segundo libro de los Reyes cuenta la historia de Manases , quien fue hijo de Ezequías. Según las palabras del escritor del libro, nunca había habido un monarca tan malvado en toda la historia del reino de Judá. Lo curioso del caso es que su padre había sido considerado como el mejor rey del país por su devoción y seguimiento de los mandatos de Dios. De Manases se dice todo lo contrario, desobedeció al Señor, volvió a instaurar la idolatría, que su padre había desterrado del país, y, por si fuera poco, hizo correr sangre inocente, sin duda, por motivos políticos. En pocas ocasiones se dice de alguien lo que el texto dice de él, Tan malos fueron sus hechos a los ojos del Señor, que acabó por provocar su indignación. El pasaje me hace pensar de nuevo en la singularidad y unicidad de cada ser humano. No importa cómo vivamos, lo bien que ilustremos y encarnemos la verdad para nuestros hijos, ellos tomarán sus propias decisiones e irán por su propio camino, en ocasio...

SIRVIENDO A MÁS DE UN DIOS

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El capítulo 17 del segundo libro de los Reyes narra el final del reino de Israel. Asiria, la potencia dominante en aquella época, invade el país, lo saquea, lleva cautiva y desplazada a su población reubicándola en otros partes del imperio y lleva a cabo una repoblación del país con gentes procedentes de otras regiones y zonas de sus vastos dominios. Este capítulo hace una interpretación o lectura teológica de los hechos históricos que llevaron a esta dramática situación. Indica que el pueblo durante decenios y decenios se había alejado de Dios, había despreciado sus mandamientos, se había vuelto hacia la idolatría aceptando los dioses de los pueblos vecinos y, de manera sistemática, no había hecho ningún caso de los profetas enviados por Dios instándoles al arrepentimiento. La paciencia de Dios se colmó y vino la desaparición de Israel. La tierra fue, como he dicho anteriormente, poblada con gente procedentes de otros países. Sin embargo, por orden del rey de Asiria se les enseñó la r...

EJEMPLO

Hoy he continuado con mi lectura de los capítulos 14, 15 y 16 del segundo libro de los Reyes. Es una sucesión de monarcas en ambos reinos, Israel, el del norte y Judá, el del sur. Lo único que me ha llamado la atención es que ninguno de los reyes del reino norteño siguió los caminos de Dios, ni uno solo. Todos, según se menciona al hacer el sumario de su reinado siguieron los pasos del fundador del estado que, por razones polítias, instauró la idolatría. Por otro lado, en el reino de Judá, la mayoría de los monarcas siguieron, en mayor o menor grado, los caminos del Señor. Aunque hubo excepciones. Estas excepciones son las que me hacen pensar como de padres fieles y comprometidos pueden salir hijos insensibles e incluso contrarios a los caminos de Dios.

CAMBIO DE MENTE, CAMBIO DE VIDA

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Joyadá selló el pacto entre el Señor por una parte, y el rey y el pueblo por otra, comprometiéndose a ser el pueblo del Señor. Entonces toda la gente se dirigió al templo de Baal y lo destruyeron. (2 Reyes 11:17) Joás sube al trono como rey de Judá después de que el trono fuera usurpado durante varios años por una de las esposas de su padre. Joyadá , sacerdote del Señor, lo salvó y escondió en el templo durante todo ese tiempo. El sacerdote lo educó en los caminos del Señor y, cuando finalmente lo proclamó rey, ayudó a que el pueblo se volviera hacia Dios y lo siguiera. Eso es lo que refleja el versículo que he copiado. Lo que me ha hecho pensar este versículo es que los compromisos con Dios deben reflejarse en acciones concretas, específicas, prácticas, que demuestren que nuestro compromiso es sincero. Pienso en el famoso refrán castellano, obras son amores y no buenas razones. Cuando nuestra actitud cambia, nuestras acciones han de seguir. De hecho, una y otra vez en la Biblia ob...

CUATRO LEPROSOS

El capítulo 7 del segundo libro de los Reyes cuenta la historia de cuatro leprosos durante el sitio de la ciudad de Samaria por parte de los sirios. La situación de hambre en la ciudad había llegado a ser tan atroz que el canibalismo se había hecho una práctica habitual. En medio de esta situación cuatro leprosos, obligados por su enfermedad a vivir fuera de los muros de la ciudad, se dan cuenta que el campamento del ejército sitiador ha sido abandonado precipitadamente por los soldados y está lleno de víveres, provisiones y toda la impedimenta del ejército. Naturalmente, muertos de hambre como estaban, se sacian hasta reventar. Pero, llegado un momento hacen la siguiente reflexión, No estamos actuando bien. Hoy es día de buenas noticias y nosotros nos las guardamos. (2 Reyes 7:9) Los leprosos volvieron a la ciudad y dieron a conocer las buenas noticias que supusieron la salvación de todos los habitantes de un muerte segura. Pienso que como cristiano soy conocedor de una buena noticia...