CARTA DE SANTIAGO: OMISIÓN
Porque quien sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado (Santiago 4:17)
En España y otros muchos países en los cuales la legislación está influenciada por el derecho romano existe el delito de omisión del deber de socorro. De forma simple viene a decir que la ley contempla situaciones en las cuales no actuar constituye un delito punible. Es lo que nos está indicando Santiago ¡Siempre tan práctico y pragmático! El pecado no consiste únicamente en lo malo que hago, sino también, en todo el bien que dejo de hacer.
Déjame hacerte una comparación. En el antiguo Egipto cuando las personas se presentaban a juicio ante Osiris y los 42 jueces divinos, usaban una fórmula exculpatoria en la cual indicaban todo el mal que no habían hecho. Contrasta de forma notable con lo descrito en Mateo 25 donde Jesús echa en cara a aquellos que se presentan a juicio el bien que pudieron hacer y, sin embargo, dejaron de hacerlo.
Tuve en tiempos un amigo que se justificaba de no necesitar a Dios afirmando que él no hacía daño a nadie. Pudiera ser verdad pero, lo cierto, es que no era conocido por tampoco hacer bien a nadie. Un seguidor de Jesús no puede pasar por la vida simplemente, no haciendo mal a nadie. Un imitador del Maestro debe ser conocido por ir, como Él iba, haciendo bien a todos.
¿Cómo serían nuestros días si nos levantáramos orando a Dios pidiendo oportunidades para poder hacer el bien a lo largo de la jornada y tuviéramos el radar atento a las que Él nos presente?

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